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Envío diario nº 4.183- Miércoles 4-12-19

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Miércoles 4 de Diciembre de 2.019

Tiempo Adviento /1º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 15, 29-37

Jesús curó y dio de comer

29Partiendo de allí, vino Jesús cerca del mar de Galilea, y, subiendo a una montaña, se sentó allí. 30Se le acercó una gran muchedumbre, en la que había cojos, mancos, ciegos, mudos y muchos otros, que se echaron a sus pies y los curó. 31La muchedumbre se maravillaba viendo que hablaban los mudos, los mancos sanaban, los cojos andaban y veían los ciegos. Y glorificaban al Dios de Israel.

32Jesús llamó a sí a sus discípulos y dijo: Tengo compasión de la muchedumbre, porque ha ya tres días que están conmigo y no tienen qué comer; no quiero despedirlos ayunos, no sea que desfallezcan en el camino. 33Los discípulos le contestaron: ¿De dónde vamos a sacar en el desierto tantos panes para saciar a tanta muchedumbre? 34Díjoles Jesús: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos contestaron: Siete y algunos pececillos. 35Y mandando a la muchedumbre que se recostara en tierra, 36tomó los siete panes y los peces, y, dando gracias, los partió y se los dio a los discípulos, y éstos a la muchedumbre. 37Y comieron todos y se saciaron, y se recogieron de los pedazos que quedaron siete espuertas llenas.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Jesús curó y dio de comer

A la gente del mundo, a la muchedumbre que se acercó a Jesús, Dios, y tuvieron fe, por su fe los sanó y les dio de comer. Maravilloso es Dios en sus delicadezas para los que se acercan a Él con fe; son de sanación, de una nueva vida, y de alimento y ayuda para empezar la misma.

Tú, dime, ¿por qué aún no amas a Jesús, Dios, de tal manera que acudas a Él y le pidas una vida nueva? No me vengas con excusas; puedes empezar una vida nueva, dejando el rencor, tus ansias de venganza, y poniendo amor, caridad, en todo lo que haces, piensas y hablas.

Amigo, te hace mal tu vida, tienes que cambiar pero ya de ya; renuncia al pecado, apártate del corrupto, y empieza una nueva vida, haciendo con ella un mundo mejor. Que el año 2020 sea el principio de tu felicidad; ya basta de estar triste, de pensar tanto en los demás, en estos que te han dañado con sus pecados, con su corrupción. Busca un lugar donde puedas realizar un cambio mejor a tu vida, donde los pecados de los corruptos, no te hagan sentir mal. ¡Vuela!; no eres gallina, eres un águila.

Jesús te cura y te da de comer; deja lo malo y haz el bien.

P. Jesús
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Consejo nº 1.534

.-¡Protege tu corazón!

P. Jesús

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San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia

San Juan Damasceno, el primero de la larga fila de aristotélicos cristianos, fue también uno de los dos grandes poetas de la Iglesia oriental. El santo pasó su vida entera bajo el gobierno de una califa mahometano y este hecho muestra el extraño caso de un Padre de la Iglesia cristiana, protegido de las venganzas de un emperador, cuyas herejías podía atacar impunemente, ya que vivía bajo el gobierno musulmán. Fue uno de los más grandes y fuertes defensores del culto de las sagradas imágenes en la amarga época de la controversia iconoclasta. Como escritor teológico y filósofo, no intentó nunca ser original ya que su trabajo se redujo más bien a compilar y poner en orden lo que sus predecesores habían escrito.

A pesar de su formación teológica, no parece haber considerado al principio, otra carrera sino la de su padre, Jefe del departamento de recaudación de impuestos, a quien sucedió en su oficio. En la corte podía llevar libremente una vida cristiana y ahí se hizo notable por sus virtudes y especialmente por su humildad. Sin embargo, el santo renunció a su oficio y se fue de monje a la “laura” de San Sabas, lugar donde escribió sus primeras obras contra los iconoclastas, compuso himnos y poemas. El resto de su vida la pasó escribiendo teología y poesía en San Sabas, donde murió en a una edad avanzada.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia

A San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia, no se le cortó la cabeza, no pasó grandes fatigas sociales por ser fiel a su fe, y todo y así es santo, por ser fiel a la Santa Madre Iglesia y amar a Dios sobre todas las cosas.

Hay santos y santos hay, pero todos tienen en común ese amor total a Dios Padre y a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo. Todos viven unidos al Papa y veneran a la Virgen Inmaculada.

Y tú que vas a ser santo, también tienes en común a todos lo mismo que todos tienen, por eso Dios hace de ti un hombre perfecto, una mujer perfecta, un santo.

P. Jesús

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La Biblia
Los funerales de Jacob
Génesis 50, 1-14

1 Entonces José se echó sobre el rostro de su padre, lo cubrió de lágrimas y lo besó.
2 Después dio a los médicos que estaban a su servicio la orden de embalsamar a su padre, y los médicos embalsamaron a Israel.
3 Esto les llevó cuarenta días, porque ese es el tiempo que dura el embalsamamiento. Los egipcios estuvieron de duelo por él durante setenta días.
4 Una vez transcurrido ese período, José se dirigió a la corte del Faraón en estos términos: «Por favor, presenten al Faraón el siguiente pedido:
5 En una oportunidad mi padre me dijo, obligándome bajo juramento: «Cuando yo muera, asegúrate de que me entierren en la tumba que me hice preparar en el país de Canaán. ¿Puedo ir a sepultar a mi padre y luego regresar?».
6 El Faraón respondió: «Ve a sepultar a tu padre, como él te lo hizo prometer bajo juramento».
7 José partió entonces para ir a sepultar a su padre, y con él fueron todos los servidores del Faraón, los ancianos de su palacio y todos los ancianos de Egipto,
8 lo mismo que la familia de José, sus hermanos y la familia de su padre. En la región de Gosen dejaron únicamente a los niños y el ganado.
9 También fueron con él carros de guerra y jinetes, de manera que se formó un cortejo imponente.
10 Al llegar a Goren Haatad, que está al otro lado del Jordán, celebraron las exequias con gran solemnidad, y José estuvo de duelo por su padre durante siete días.
11 Los cananeos, habitantes del país, al ver los funerales de Goren Haatad, dijeron: «Este es un funeral solemne de los egipcios». Por eso aquel lugar, que se encuentra al otro lado del Jordán, se llamó Abel Misraim.
12 Los hijos de Jacob hicieron con él todo lo que les había mandado:
13 lo trasladaron a Canaán y lo sepultaron en el campo de Macpelá, frente a Mamré, el campo que Abraham había comprado a Efrón, el hitita, para tenerlo como sepulcro familiar.
14 Y después de sepultar a su padre, José regresó a Egipto en compañía de sus hermanos y de todos los que habían ido a dar sepultura a su padre.

Meditación:

Los funerales de Jacob

José, fue un buen hijo, fue fiel a su padre en su cautiverio, donde por la maldad de sus hermanos, lo vendieron por celos, por envidia, por soberbia y falta de autoestima, porque se creían inferiores a José, porque su padre le amaba; y es que sabemos por la historia relatada en la Sagrada Biblia, que Israel se enamoró de Raquel, su segunda esposa, porque su suegro, en vez de darle por primera esposa a Raquel, como Jacob, el llamado por Dios, Israel, quiso y quería, pero su suegro le engañó y le casó con su otra hija, Lia, y Jacob tuvo que trabajar siete años más para que se suegro le concediera como esposa a la mujer que amaba desde hacía más de catorce años, a Raquel, la que fue madre de José. Un padre ama a sus hijos por el amor que tiene a su esposa, la madre de sus hijos, porque los hijos son el fruto del amor de los esposos. Los hijos de Jacob-Israel, tenían que comprender esto, y hubieran visto en el amor de su padre por José, el amor de un hombre por una mujer, por la que esperó tantos años para llegar a desposarla, un amor que fue traicionado por la corrupción del suegro, pero que por la perseverancia de Jacob llegó el día en que Raquel, la mujer que amó, fue la madre de su hijo José. Para un hombre que ama tanto a una mujer, el hijo, los hijos, son amados de manera especial. Y así tendrían que casarse todos los hombres, enamorados de verdad, como Jacob se casó con Raquel, después de tantos años.

José sabía que su padre le amaba, y le correspondió; por él, fue bueno con gente extraña, por él y por la gracia de Dios, del Dios que su padre Jacob amaba también. Quiero decir y digo, que el amor de un padre para con un hijo, y el amor de Dios, hacen de este hijo, de esta persona, un José, que no cayó en las redes de la mujer de Putifar, aún cuando ésta intentó e intentó seducirle; y es más, pagó por la maldad de ella, que por no aceptar sus pretensiones inmorales, le acusó ante su esposo de que era él, José, quien quería abusar de ella. José fue encerrado en la cárcel, pero allí donde iba, dice la Sagrada Biblia, que tenía éxito. Y muchos se preguntarán, ¿éxito, si acabó en la cárcel, si fue vendido por sus hermanos?; pero sí, por la misma historia sabemos que José, el hijo de Jacob y Raquel, tuvo éxito allí donde fue, a pesar de tanto sufrimiento, traición e intentos de manipulación; él, José, siempre fue fiel a su Dios, al Dios de su amado padre Jacob. Y lloró José echado sobre el rostro de su padre muerto, llenándolo de lágrimas. Y por la bondad de José, sabemos que hubo trigo en tiempos de escasez, porque el éxito es ser bueno y ayudar a los demás, aun cuando uno no recibe ayuda y es traicionado. Por la bondad y el buen hacer de José, Egipto rindió homenaje a Israel, acompañando a José, el hombre, que dice la Biblia, que por Dios tenía éxito; y fueron todos a enterrar a Israel allí donde le pidió a José que fuera llevado una vez muerto. José fue fiel siempre a su padre y a su Dios.

P. Jesús

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