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Evangelio de hoy

Envío diario nº 4.483- Miércoles 30-9-20

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Miércoles 30 de Septiembre de 2.020

Tiempo Ordinario/26º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 9, 57-62

Uno que va a seguir a Jesús adonde vaya

57Siguiendo (Jesús y sus discípulos) el camino, vino uno que le dijo: Te seguiré adondequiera que vayas. 58Jesús le respondió: Las raposas tienen cuevas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza. 59A otro le dijo: Sígueme, y respondió: Señor, déjame ir primero a sepultar a mi padre. 60Él le contestó: Deja a los muertos sepultar a sus muertos, y tú vete y anuncia el reino de Dios. 61Otro le dijo: Te seguiré, Señor, pero déjame antes ir a despedirme de los de mi casa. 62Jesús le dijo: Nadie que, después de haber puesto la mano sobre el arado, mire atrás, es apto para el reino de Dios.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Uno que va a seguir a Jesús adonde vaya

¡Por ahí!, el camino hacia el Cielo, es por ahí.

“El hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.”, así, que si tienes casa, no es ese el camino. ¡Vamos!, que Dios quiere que seas pobre, es decir, que no tengas casa, eso si quieres seguirlo, eso para los sacerdotes; un padre de familia necesita casa, puede tener casa, aunque como San José, para proteger a Jesús de la muerte que quería darle Herodes, se fue con Jesús y María a Egipto, y allí no tenía casa; digo casa de propiedad. Y no sabía cuándo volvería a su hogar, a su país; sabía que volvería, porque el Ángel así le informó, pero no sabía cuándo; se le dijo que ya le avisaría; y San José creyó y esperó…

¿Tú esperas, aguantas tu situación actual, esa mala temporada en años que estás pasando?… San José lo hizo. Tú, ¿cómo lo llevas?…

Me he enterado que estás amargado, que lo llevas mal, muy mal, solo y sin amigos, en un lugar extraño, donde no se te quiere como se debería, porque, por tu fe vivida, comprobada por Dios, pareces un extraño.

Y, ¿por qué te ocurre esto hijo-a?… Vamos, dímelo, porque al decírmelo te darás cuenta de que formas parte de las mismas vivencias que vivió la Sagrada Familia; así que, empieza…

Dices que no encuentras lo que buscas y que has perdido lo que tenías… … …

Dices que pasan los años y que crees que Dios te ha abandonado…, que los amigos te han traicionado; y sobre la familia, que son malos contra ti, aunque con otros son buenos, pero que parece que a ti te tienen manía, y algunos, manía persecutoria; que para tus padres eres un desastre… Sí, eso me has dicho, lo he oído bien, eso de que para tus padres eres un desastre. Veamos qué dice la Real Academia de la Lengua Española sobre la palabra desastre.

Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe:
desastre
Persona con mala suerte, sin habilidad y llena de imperfecciones.

Puede que hayas tenido lo que llaman “mala suerte”; eso le ocurre incluso a los más listos, y a los más ricos. Pero el que no tengas habilidad en una cosa, no quiere decir que no la tengas en dos o tres otras cosas, incluso cuatro o cinco. ¿No fueron cinco los talentos?… Y en cuanto a tus imperfecciones, que dicen que tienes, piensa que a veces, los malos, llaman imperfección a la bondad. Eso tenlo en cuenta. Claro que también es cierto que NADIE es perfecto; por eso, llamar imperfecciones a tu falta de santidad, pues, podríamos aceptarlo; ¿lo aceptamos?… ¡vale!, lo aceptamos, pero además, haciendo honor a la verdad, Dios dijo que sólo Dios es perfecto, ¡santo!, así que tú eres un desastre en santidad, y los demás también, y puede que más que tú, o menos.

En cuanto a ser un desastre, pues, no sé, pero después de leer el significado y estudiarlo, me atrevo a preguntar que quién no lo sea en algo, que levante la mano.

Los padres, tienen miedo, y además algunos tienen prejuicios, son orgullosos y no saben perdonar; algunos padres se creen que eres vulgar y corriente, y quieren que se te lleve la corriente, sino, si te agarras a la fe, entonces, creen que eres un desastre, porque, mira, la fe, la fe es algo intangible, la fe no se puede contabilizar, ni te pagan dinero por ella, ¡otra cosa quizás!, porque a muchos santos les han dado de palos; ¿no serás tú uno de esos?…

A Dios, a Jesús, le pegaron; ¡vaya paliza que le dieron!

¡Lo mataron!

Tú, sí o sí, vas a morir, como todo el mundo, así que no te preocupe la muerte; mientras no mueras, ¡vive!, y vive consciente de que eres un desastre; ¡vamos!, que sí, que no todo lo haces bien, y en muchas cosas has fracasado, ¡COMO TODOS!, pero hay quienes tienen la argucia de contar su historia, la de sus fracasos, y poner a otros como causantes de la misma; porque ellos, ¡nunca hacen nada mal!; ellos, sin ser santos, son perfectos; eso dicen, y es más, ¡SE LO CREEN!

Ahora, vayamos al asunto; ¿y tú, realmente, qué crees de ti?… Quiero que lo medites, y mañana hablaremos de ello; porque tengo que darte una muy buena noticia, ¡eres fantástico-a!… ¡vaya!, me he adelantado. Pero no diré más, mis labios quedarán sellados hasta mañana, pero hoy sigue a Jesús; coge tus cosas y sigue a Dios, porque la vida va de fe, de las obras de tu fe; ¡mañana te contaré!

P. Jesús
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Consejo nº 604

.-Los celos, esos… esos celos también te van a llevar al Infierno y en vida vivirás un infierno, por los celos que sientes o los celos que haces sentir. ¡Sé casto!

P. Jesús

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San Jerónimo, Doctor de la Iglesia

Nació en Dalmacia (Yugoslavia) en el año 342. San Jerónimo cuyo nombre significa “el que tiene un nombre sagrado”, consagró toda su vida al estudio de las Sagradas Escrituras y es considerado uno de los mejores, si no el mejor, en este oficio. 

En Roma estudió latín bajo la dirección del más famoso profesor de su tiempo, Donato, quien era pagano. El santo llegó a ser un gran latinista y muy buen conocedor del griego y de otros idiomas, pero muy poco conocedor de los libros espirituales y religiosos. Pasaba horas y días leyendo y aprendiendo de memoria a los grandes autores latinos, Cicerón, Virgilio, Horacio y Tácito, y a los autores griegos: Homero, y Platón, pero casi nunca dedicaba tiempo a la lectura espiritual. 

Jerónimo dispuso irse al desierto a hacer penitencia por sus pecados (especialmente por su sensualidad que era muy fuerte, por su terrible mal genio y su gran orgullo). Pero allá aunque rezaba mucho, ayunaba, y pasaba noches sin dormir, no consiguió la paz, descubriendo que su misión no era vivir en la soledad. 

De regreso a la ciudad, los obispos de Italia junto con el Papa nombraron como Secretario a San Ambrosio, pero éste cayó enfermó, y decidió nombrar a San Jerónimo, cargo que desempeñó con mucha eficiencia y sabiduría. Viendo sus extraordinarios dotes y conocimientos, el Papa San Dámaso lo nombró como su secretario, encargado de redactar las cartas que el Pontífice enviaba, y luego lo designó para hacer la traducción de la Biblia. Las traducciones de la Biblia que existían en ese tiempo tenían muchas imperfecciones de lenguaje y varias imprecisiones o traducciones no muy exactas. Jerónimo, que escribía con gran elegancia el latín, tradujo a este idioma toda la Biblia, y esa traducción llamada “Vulgata” (o traducción hecha para el pueblo o vulgo) fue la Biblia oficial para la Iglesia Católica durante 15 siglos. 

Alrededor de los 40 años, Jerónimo fue ordenado sacerdote. Pero sus altos cargos en Roma y la dureza con la cual corregía ciertos defectos de la alta clase social le trajeron envidias y sintiéndose incomprendido y hasta calumniado en Roma, donde no aceptaban su modo enérgico de corrección, dispuso alejarse de ahí para siempre y se fue a Tierra Santa 

Sus últimos 35 años los pasó en una gruta, junto a la Cueva de Belén. Varias de las ricas matronas romanas que él había convertido con sus predicaciones y consejos, vendieron sus bienes y se fueron también a Belén a seguir bajo su dirección espiritual. Con el dinero de esas señoras construyó en aquella ciudad un convento para hombres y tres para mujeres, y una casa para atender a los que llegaban de todas partes del mundo a visitar el sitio donde nació Jesús. 

Con tremenda energía escribía contra los herejes que se atrevían a negar las verdades de nuestra santa religión. La Santa Iglesia Católica ha reconocido siempre a San Jerónimo como un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la Biblia, por lo que fue nombrado Patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender y amar más las Sagradas Escrituras. Murió el 30 de septiembre del año 420, a los 80 años.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Jerónimo, Doctor de la Iglesia

San Jerónimo, Doctor de la Iglesia, hombre valiente para vencerse a si mismo y tenaz en su lucha contra sus instintos, y no sólo la lujuria, sino también el orgullo y el carácter carente de caridad. Le costaba tratar a los demás por amor a Dios y más bien los trataba como se trataba así mismo: sin piedad, diciéndose las cosas claras y a cada cosa por su nombre, pero no todos apreciaron en él la lucha formidable, la batalla increíble que luchaba consigo mismo, sino más bien veían esa falta de tacto que tienen algunos santos, que si no fuera por la Gracia misma de Dios, serían muy pecadores. Pero aunque es por la Gracia de Dios, esta Gracia no cambia el temperamento del Santo, sino que San Jerónimo consiguió llegar a la santidad por su vida de piedad y soledad y no cuando estaba en la sociedad, y aunque era hombre social, era de temperamento tan pasional que tuvo que vivir en solitario para conseguir la santidad que le hace merecedor de traspasar la muerte e ir directo al Cielo Eterno.

Imitar a San Jerónimo en su conocimiento de si mismo, es lo que debe hacer todo buen católico, y en leer la Sagrada Biblia.

P. Jesús

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La Biblia
El llamado de Dios a Abrám
Génesis 12, 1-20

Capítulo 12

1 El Señor dijo a Abram: «Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te mostraré.
2 Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás una bendición.
3 Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré al que te maldiga, y por ti se bendecirán todos los pueblos de la tierra».
4 Abram partió, como el Señor se lo había ordenado, y Lot se fue con él. Cuando salió de Jarán, Abram tenía setenta y cinco años.
5 Tomó a su esposa Sarai, a su sobrino Lot, con todos los bienes que habían adquirido y todas las personas que habían reunido en Jarán, y se encaminaron hacia la tierra de Canaán. Al llegar a Canaán,
6 Abram recorrió el país hasta el lugar santo de Siquem, hasta la encina de Moré. En ese tiempo, los cananeos ocupaban el país.
7 Entonces el Señor se apareció a Abram y le dijo: «Yo daré esta tierra a tu descendencia». Allí Abram erigió un altar al Señor, que se la había aparecido.
8 Después se trasladó hasta la región montañosa que está al este de Betel, que quedaba al oeste, y Ai, al este. También allí erigió un altar al Señor e invocó su Nombre.
9 Luego siguió avanzando por etapas hasta el Négueb.
Abrám en Egipto
10 Entonces hubo hambre en aquella región, y Abram bajó a Egipto para establecerse allí por un tiempo, porque el hambre acosaba al país.
11 Cuando estaba por llegar a Egipto, dijo a Sarai, su mujer: «Yo sé que eres una mujer hermosa.
12 Por eso los egipcios, apenas te vean, dirán: «Es su mujer», y me matarán, mientras que a ti te dejarán con vida.
13 Por favor, di que eres mi hermana. Así yo seré bien tratado en atención a ti, y gracias a ti, salvaré mi vida».
14 Cuando Abram llegó a Egipto, los egipcios vieron que su mujer era muy hermosa,
15 y los oficiales de la corte, que también la vieron, la elogiaron ante el Faraón. Entonces fue llevada al palacio del Faraón.
16 En atención a ella, Abram fue tratado deferentemente y llegó a tener ovejas, vacas, asnos, esclavos, sirvientas, asnas y camellos.
17 Pero el Señor infligió grandes males al Faraón y su gente, por causa de Sarai, la esposa de Abram.
18 El Faraón llamó a Abram y le dijo: «¿Qué me has hecho? ¿Por qué no me advertiste que era tu mujer?
19 ¿Por qué dijiste que era tu hermana, dando lugar a que yo la tomara por esposa? Ahí tienes a tu mujer: tómala y vete».

20 Después el Faraón dio órdenes a sus hombres acerca de Abram, y ellos lo hicieron salir junto con su mujer y todos sus bienes.

Meditación:

El llamado de Dios a Abrám

Parece increíble que un hombre elegido por Dios para darle una gran tierra a su descendencia, mintiera y permitiera que su esposa se concubinara con tal de salvar la vida. Aquí Dios hace referencia a salvar el alma hermosa y, para salvarla. vender el cuerpo si es preciso. Sarai representa al alma y Abrám es el cuerpo que, amando al alma, se separa de ella para vivir en la tierra. El hambre hace hacer cosas malas al cuerpo, incluso los santos son tentados, y algunos cayeron en la tentación, y Dios lo aprovecha todo para que podamos comprender que un alma maravillosa enciende deseos a otros de ser poseídos por esa Belleza que es Dios mismo que habita en ella y que, viviendo en ella, es capaz de encender amores incluso en los sin fe, porque cuando un alma es Bella en la expresión de su amor a Dios, todos se enamoran y la desean y dan sus bienes para tenerla.

Engañó Abrám a los egipcios que cayeron seducidos por la belleza de su mujer, y eso ocurre aún hoy en día, que muchos ven la belleza de un alma en un cuerpo torpe y viejo, y por la belleza de esa bondad de alma, es seducido el sin Dios verdadero, y entrega a Abrám parte de su riqueza para poder tener esa bondad de la belleza.

Si una persona es buena, todos la aman y la quieren poseer y desean sentirla, y dan sus riquezas para que la bondad visite su casa y tenga romances con el que sufre tanto por no conocer ni amar a Dios. Eso mismo hacían los que invitaban a Jesús a su casa y le daban comida y bienes con tal de oír su sabiduría, la de proclamar el Amor Universal, la belleza de no pecar, de amarse unos a otros y todos a Dios, a Él.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.482- Martes 29-9-20

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Martes 29 de Septiembre de 2.020

Tiempo Ordinario/26º -Fiesta de los tres Arcángeles, Miguel, Gabriel y Rafael

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Juan 1, 47-51

Ojalá Dios pueda decir de ti, lo que dijo de Natanael

47Vio Jesús a Natanael, que venía hacia Él, y dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay dolo. 48Díjole Natanael: ¿De dónde me conoces? Contestó Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamase, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. 49Natanael le contestó: Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. 50Contestó Jesús y le dijo: ¿Porque te he dicho que te vi debajo de la higuera crees? Cosas mayores has de ver. 51Y añadió: En verdad, en verdad os digo que veréis abrirse el cielo y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Ojalá Dios pueda decir de ti, lo que dijo de Natanael

¡Maravilloso!, oírse denominar por Dios, ser una persona auténtica, sincera, veraz. Pocos hay así, porque siguen tantos amando al dinero, buscándolo desesperadamente, apartando, si es necesario, los escrúpulos sanos de una buena conciencia.

¿Podría Dios llamarte así a ti, como llamó a Natanael?…

P. Jesús
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Consejo nº 603

.-La fornicación es una manera como otra de buscarte problemas, problemas sociales, personales y eternos. ¡Si no cambias y te confiesas, vas a ir al Infierno!

P. Jesús

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San Miguel, San Rafael y San Gabriel

SAN MIGUEL ARCÁNGEL

La fiesta a la que nos referimos hoy, se ha celebrado con gran solemnidad a fines de setiembre, desde el siglo sexto por lo menos. El Martirologio Romano afirma que la festividad se celebra la dedicación de una Basílica en honor de San Miguel, a unos 10 kilómetros al norte de Roma. En el oriente, donde antaño se tenia al arcángel como protector de los enfermos (actualmente se le considera como Capitán de las legiones celestiales y Patrón de los soldados), la veneración a San Miguel es todavía mas antigua.

Aunque solamente a San Miguel se le menciona como titular de la festividad, en las oraciones que pronuncia los fieles en la misa también están comprendidos todos los ángeles y buenos y el glorioso ángel tutelar de la Iglesia.. En esas oraciones se pide que demos gracias a Dios por la gloria de que gozan los ángeles y que nos alegremos de felicidad, así como también, se nos invita a honrar a los ángeles y a implorar su intercesión y ayuda.

SAN GABRIEL ARCANGEL

Por decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, se ordenó que la fiesta de San Gabriel Arcángel fuera considerada en el futuro como doble de primera clase, a partir del 24 de marzo, para toda la Iglesia occidental. Según el profeta Daniel (IX, 21) fue Gabriel el que anunció le anunció el tiempo de la venida del Mesías; que fue él, de nuevo, quien se apareció a Zacarías “estando de pie a la derecha del altar del incienso” (Lucas 1, 10-19), para darle a conocer el futuro nacimiento del Precursor y finalmente, que el arcángel como embajador de Dios, fue enviado a María, en Nazaret para proclamar el misterio de la Encarnación. Es por lo tanto apropiado que Gabriel sea honrado en este día que precede a la fiesta de la Anunciación de la Santísima Virgen. Por otro lado, existe evidencia arqueológica que el culto de San Gabriel no es en ningún sentido una innovación; hay muchas representaciones del ángel en el arte primitivo cristiano, tanto de oriente como de occidente. Este mensajero del cielo es también el santo patrón de los que trabajan en los servicios postales, de telégrafos y teléfonos.

SAN RAFAEL ARCANGEL

La Biblia sólo menciona por su nombre a tres de los siete Arcángeles que, según la tradición judío cristiana, se hallan más cerca del trono de Dios: Miguel, Gabriel y Rafael.

En el Libro de Tobías se cuenta que Dios envió a San Rafael a ayudar al anciano Tobías, quien estaba ciego y se hallaba en una gran aflicción, y a Sarah, la hija de Raquel, cuyos siete maridos habían muerto la noche del día bodas. San Rafael tomó la forma humana y se hizo llamar Azarías. Éste, acompañó a Tobías en su viaje, le ayudó en sus dificultades y le explicó cómo podía casarse con Sarah sin peligro alguno. En el libro de Tobías él mismo Arcángel se describe como “uno de los siete que están en la presencia del Señor”.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Miguel, San Rafael y San Gabriel

Siete son los Arcángeles que están más cerca del trono de Dios; siete son los sacramentos, como siete veces siete se tiene que perdonar a otra persona.

Los Arcángeles, seres espirituales y verídicos, verídicos como son los demonios, pero unos malos y otros buenos.

Si tú temes que hacen hechizos contra tu persona, o por alguien conocido, pide ayuda a San Rafael; él ayuda eficazmente en estas fechorías que llevan a cabo en sociedad los demonios y las malas personas, que unidos a una, hacen mal y maldades. Confía pues en el Arcángel San Rafael, que te librará por la Gracia y voluntad de Dios de toda fechoría maligna, porque es un Arcángel; en cambio Satanás y sus secuaces sólo son ángeles; no están cerca del trono de Dios.

Si necesitas enviar un mensaje a Dios, vía rápida, además de la intercesión de la Virgen María, pídele al Arcángel San Gabriel que lo presente a los pies de Dios en el mismo trono del Rey de reyes.

Y para la paz en el mundo, para la Evangelización, para que Dios Espíritu Santo no halle impedimentos humanos o demoníacos a su Labor y Gracia de Amar al hombre, reza al Arcángel San Miguel, caudillo de ángeles que lucharon contra Satanás y lo derribaron de la faz de Dios para encerrarlo en las profundidades del Infierno eterno. Él, el Arcángel San Miguel tiene todas las armas espirituales para luchar a favor de Dios y de los que desean un mundo para mayor Gloria de Dios, donde el Amor de Dios Espíritu Santo, se mueva en el Amor de todo un Dios y remueva la capacidad del hombre de amar, en su esencia de alma espiritual, viajando por la tierra para hallar el camino del Amor de Dios y a Dios y con Dios.

Tres arcángeles conocidos, tres ayudas que Dios nos da. Aceptémoslas con humildad.

P. Jesús

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 PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
– PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
– 
CAPITULO SEGUNDO, DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

Artículo 3 LA SAGRADA ESCRITURA

III. El Espíritu Santo, intérprete de la Escritura

110 Para descubrir la intención de los autores sagrados es preciso tener en cuenta las condiciones de su tiempo y de su cultura, los “géneros literarios” usados en aquella época, las maneras de sentir, de hablar y de narrar en aquel tiempo. “Pues la verdad se presenta y se enuncia de modo diverso en obras de diversa índole histórica, en libros proféticos o poéticos, o en otros géneros literarios” (DV 12,2).

Meditación:

III. El Espíritu Santo, intérprete de la Escritura

Dios es actual, siempre se revela al hombre en la actualidad de ese tiempo, de lo que conoce y vive el hombre que recibe la revelación de Dios. Tenlo en cuenta e investiga. Fíate de la Iglesia Católica, que lleva más de 20 siglos interpretando su fe bajo la clarividencia de los santos, que son patrimonio de la universalidad.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.481- Lunes 28-9-20

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Lunes 28 de Septiembre de 2.020

Tiempo Ordinario/26º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 9, 46-50

Los pensamientos que piensas

46Surgió entre ellos (los discípulos) una discusión sobre quién sería el mayor de ellos. 47Conociendo Jesús los pensamientos de su corazón, tomó un niño, le puso junto a sí, 48y les dijo: El que recibiere a este niño en mi nombre, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió; y el menor entre todos vosotros, ése será el más grande.

49Tomando la palabra, Juan dijo: Maestro, hemos visto a uno echar los demonios en tu nombre y se lo hemos estorbado, porque no era de nuestra compañía. 50Contestóle Jesús: No se lo estorbéis, pues el que no está contra vosotros, está con vosotros.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Los pensamientos que piensas

Tus pensamientos son escuchados por Dios; sí, todo lo que piensas, todo lo que meditas, analizas, reflexionas, es escuchado por Dios; Dios lo sabe, ¡ve lo que piensas!

Hay pensamientos que vienen y van, otros son observaciones, otros análisis del momento, y hay esos pensamientos salidos del corazón, es decir, pensamientos que amas, que eliges pensar y reflexionar sobre ellos. Esos pensamientos del corazón, digamos que son tus deseos; es lo que quieres, es por lo que vives y quieres vivir.

Hay un proceso entre lo que piensas analíticamente, lo que piensas por observación, o lo que piensas desde el corazón, eso que quieres.

Los apóstoles pensaban en sus corazones, deseaban ser importantes en el Reino de Dios, esa nueva vida, ¡el Evangelio! que proclamaba Jesús!

Porque sí, Dios, hablaba de este Nuevo Mundo con palabras maravillosas sobre él, sobre este Nuevo Reino, que Él anunciaba como el Reino de su Padre, y por tanto, el suyo propio, ese lugar maravilloso, al que todos querían y quieren ir, allí, donde la muerte ha sido vencida, y sólo hay vida y más vida, ¡vida para siempre!; en este lugar, os lo digo, por mi fe, allí donde vive toda la felicidad, allí parece ser que los apóstoles querían tener un lugar privilegiado, ¡mandar a los demás!

Ese afán de querer mandar sobre los demás, esto es totalmente humano, pero Jesús, que es Dios, Él, vino a servir, y trabajó y sirvió, y todo lo hizo por amor, con amor, amando, unido siempre a Dios Espíritu Santo y a Dios Padre, en esta unidad indisoluble de la Santísima Trinidad, un solo Dios.

Todos estos que no reciben a los niños, que no los dejan nacer, que los abortan, que los abandonan, que no los cuidan como hay que hacerlo, como quiere Dios, ¡dándoles la fe!, todos estos son los que posiblemente van a quedarse fuera del Cielo, fuera de la felicidad plena y eterna.

Los que quieren tener un alto cargo en el Reino del Bien, tienen antes que haber hecho mucho bien, bien salido del pensamiento de su corazón.

El Evangelio de hoy lo dice, dice que Jesús dijo: “-El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado; pues el menor entre todos vosotros, ése es el mayor.”

En nombre de Jesús, si estás casado-a, recibe al niño que Dios quiere enviarte, y recíbelo en su nombre, en el nombre de Jesús, Dios, para que, obedeciendo a Dios, puedas otro día tener mayor dicha y felicidad en la eternidad celestial.

Los hijos no deben nacer por capricho humano, sino por voluntad divina. Los hijos son para transmitirles la fe, darles la esperanza y vivir con ellos la caridad.

Los hijos no son tuyos, de ninguno de los cónyuges, los hijos son de Dios, y si les has trasmitido la fe, ¡HAS CUMPLIDO!, y Dios te premiará en este mundo, aunque ellos hayan abandonado la fe, con los años, aunque ellos ahora renuncien a ella. Si tú has cumplido con Dios, ¡Dios cumplirá contigo!, pero no esperes la recompensa en tus hijos, sino en ti mismo. Los hijos no son tu recompensa, tú y tú santidad eres tu propia recompensa, porque nadie puede ser amo, dueño de nadie, ni de sus hijos. Cada quien es dueño de sí mismo, y Dios es el Dios de todos. Así son las cosas; no las cambien en tu mente, ni por tradiciones que no son válidas delante de Dios; porque tú tienes hijos, ¡para cuidarlos y enseñarles a vivir en este mundo, llevando la fe a todas partes!

El que tú enseñes a tus hijos, no quiere decir que luego, con los años, no dejen de cumplirlo, porque no hay un seguro para la santidad, y el mundo es tentado, y como tú, tus hijos son tentados a dejar la fe. Pero si tú resistes a la tentación y tus hijos lo ven, y aprenden, aunque luego dejen de practicarlo, y algunos pueden volver a aceptar la fe como su manera de vida; pero hagan lo que hagan, ya no es cosa tuya, es cosa de cada quien.

A los hijos se les enseña a vivir la fe, para que luego, libremente, la quieran vivir, estés tú presente o ausente, pero el que siempre los ve, es Dios, que sabe incluso todos tus pensamientos, TODOS.

Te espero mañana.

¡Ánimo!, mañana está cerca; más cerca que el ayer, que se aleja.

¡Paz!

P. Jesús
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Consejo nº 602

.-Tu impureza te va a llevar al Infierno, ¡así es la fe en la Verdad! ¡Ve a confesarte y no peques más!

P. Jesús

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San Wenceslao de Bohemia, Mártir

Hijo del rey de Bohemia, Ratislav, el joven príncipe nació en el 907 cerca de Praga. Su abuela, Santa Ludimila, se encargó de la educación de su nieto, inculcándole siempre el amor y servicio al Padre Celestial. Cuando era todavía muy joven, el santo perdió a su padre en una de las batallas contra los magiares; su madre asumió el poder e instauró -bajo la influencia de la nobleza pagana- una política anticristiana y secularista, que convirtió al pueblo en un caos total. Ante esta terrible situación, su abuela trató de persuadir al príncipe para que asumiese el trono para salvaguardia del cristianismo, lo que provocó que los nobles la asesinaran al considerarla una latente amenaza para sus intereses. 

Sin embargo, por desconocidas circunstancias, la reina fue expulsada del trono, y Wenceslao fue proclamado rey por la voluntad del pueblo, y como primera medida, anunció que apoyaría decididamente a la Ley de la Iglesia de Dios. Instauró el orden social al imponer severos castigos a los culpables de asesinato o de ejercer esclavitud y además gobernó siempre con justicia y misericordia. 

Por oscuros intereses políticos, Boleslao -que ambicionaba el trono de su hermano-, invitó a Wenceslao a su reino para que participara de los festejos del santo patrono y al terminar las festividades, Boleslao asesinó de una puñalada al santo rey. El pueblo lo proclamó como mártir de la fe, y pronto la Iglesia de San Vito -donde se encuentran sus restos- se convirtió en centro de peregrinaciones. Ha sido proclamado como patrón del pueblo de Bohemia y hoy su devoción es tan grande que se le profesa también como Patrono de Checoslovaquia.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Wenceslao de Bohemia, Mártir

Si tú eres abuela, cuida de tus nietos, posiblemente puedes ayudarlos a su santidad. Lee la vida del santo rey San  Wenceslao de Bohemia. No dejes a tus nietos sin cariño, sin tu ayuda. Y si eres abuelo, también puedes influir en ellos con la santidad que tú mismo debes vivir.

Aprended de la historia, porque la historia habla con los hechos de la fe.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.480- Domingo 27-9-20

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Domingo 27 de Septiembre de 2.020

Tiempo Ordinario/26º

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Evangelio:

San Mateo 21, 28-32

La parábola de los dos hijos

(Dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo): 28¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y, llegándose al mayor, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en la viña. 29El respondió: No quiero. Pero después se arrepintió y fue. 30Y llegándose al segundo, le habló del mismo modo, y él respondió: Voy, señor; pero no fue. 31¿Cual de los dos hizo la voluntad del padre? Respondiéronle: El primero. Díceles Jesús: En verdad os digo que los publicanos y las meretrices os preceden en el reino de Dios. 32Porque vino Juan a vosotros por el camino de la justicia, y no habéis creído en él, mientras que los publicanos y las meretrices creyeron en él. Pero vosotros, aun viendo esto, no os habéis al fin arrepentido, creyendo en él.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

La parábola de los dos hijos

Muchos hablan de lo que harán, pero no hacen. Y hay algunos que, además de no hacer, tampoco dejan hacer a otros. Eso sí, dicen que sí, que hay que hacer esto y aquello, pero luego no lo hacen. Y hay necios que creen más en las palabras que en los hechos, porque jamás ellos han hecho nada de provecho para los demás, sino que todo lo que hacen, lo hacen egoístamente pensando en sí mismos.

A todos estos que hablan y dicen que harán y no hacen, mejor sería que lo hicieran y no sólo que dijeran que lo van a hacer; porque el Reino de Dios no se gana con palabras; las palabras están para propagarlo, para propagar el Evangelio, la salvación, pero es por las obras de tus manos por lo que vas a ganarte un lugar en este maravilloso Reino Celestial, donde todos serán como ángeles y no habrá necesidades corporales, por lo cual, el dinero y el sexo no estarán en el Cielo. Allí no se va a comercializar nada, todo será Gratis, porque la Caridad de Dios es Infinita, y Allí, en el Reino Celestial, allí Dios manda y cumple sus deseos siempre, esos que a los hombres nos dio como normas, esa Ley de Dios, que nos lleva al Cielo, no por saberlas solamente sino por saberlas y practicarlas, porque el bien debe de hacerse siempre, para mayor gloria de Dios.

P. Jesús
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Consejo nº 601

.-Embriagarse, para esconder las penas, ¡qué vergüenza! Un cristiano es valiente para afrontar la realidad de un pecado propio y el de los demás… ¡Ve a confesar!

P. Jesús

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San Vicente de Paul

Nació en el pueblecito de Pouy en Francia, en 1580. San Vicente -cuyo nombre significa victorioso- solía decir, por experiencia propia, a los impacientes: “Tres veces hablé cuando estaba de mal genio y con ira, y las tres veces dije barbaridades”. Por eso cuando le ofendían permanecía siempre callado, en silencio como Jesús en su Santísima Pasión”. 

El Ministro Gondi nombró al P. Vicente como capellán de las grandes regiones donde tenía sus haciendas, descubriendo con horror que los campesinos ignoraban totalmente la religión; que las pocas confesiones que hacía eran sacrílegas porque callaban casi todo, y que no tenían quién les instruyera. 

Se consiguió un grupo de sacerdotes amigos, y empezó a predicar misiones por esos pueblos. La gente acudía por centenares y miles a escuchar los sermones, se confesaban y enmendaban su vida. Fue ahí donde vio la necesidad de fundar la Comunidad de Padres Vicentinos, dedicada a instruir y ayudar a los más necesitados. La obra apostólica del santo se extendió velozmente fundando no sólo comunidades sino también grupos de caridad para ayudar e instruir a las gentes más pobres; sin embargo, para dirigir las misiones el santo vio la necesidad de que sean religiosas quienes lo ayudasen fundando la comunidad de las hermanas vicentinas a cargo de Santa Luisa de Marillac. 

Murió el 27 de septiembre de 1660, a los 80 años de edad. El Santo Padre León XIII lo proclamó Patrono de todas las asociaciones católicas de caridad.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Vicente de Paul

“Tres veces hablé cuando estaba de mal genio y con ira, y las tres veces dije barbaridades”. Por eso cuando le ofendían permanecía siempre callado, en silencio como Jesús en su Santísima Pasión”. Acuérdate del veraz comentario de San Vicente de Paul, y haz como Jesús y como hacía luego el mismo San Vicente de Paul, que callaba. Calla y no te arrepentirás de hablar mal, porque lo mismo que quieres decir, lo podrás decir pero de otra manera; sin perder la Gracia y por tanto lo dirás con caridad, para ayudar y no para protegerte. Protegerte ¿de qué? ¡Tú eres libre!, y mientras no peques, y mientras no vayas contra ningún mandamiento de la Ley de Dios, entonces, vas bien, y puedes ir mal si haces caso a lo que te dicen personas que son libres pero que no practican la caridad. Todo aquel que no practica la caridad, miente cuando dice que tiene fe, porque la fe tiene obras de Amor a Dios y por Dios y con Dios a todos los hombres.

Si tienes que perder la caridad: Calla. Es más grato a Dios este ejercicio que la misma flagelación; y en cuanto al ayuno, lo que hace, es ayudar al cuerpo a poder dominarlo, y por el ayuno tú callas más, eres mejor y tienes paz. El ayuno es bueno para personas que no tienen paciencia, les ayuda a la caridad.

El ayuno sólo se puede practicar si tu cuerpo esta bien. Hablo del ayuno-ayuno, y no de dejar de comer unas horas. Hablo de 24 horas sin comer. Lo otro no es ayuno, aunque se le llama ayuno, pero no lo es. Y si no busca en el diccionario. Llámalo de otra manera. Porque cuando Dios Jesús ayunó cuarenta días y cuarenta noches, fue sin comer nada. ¡Claro que era Dios! Pero las cosas claras: Su cuerpo era de un hombre como tú y como yo, pero el alma de Dios vivificaba y cumplía su misión que es dominar por amor a Dios todo el cuerpo, toda la materia. ¡Sólo Dios!, y algunas almas privilegiadas pueden ayunar; lo otro es cambiar de dieta por un día, puede ser a pan y agua, y esto es agradable a Dios, pero no es ayunar como ayunó Dios mismo: Jesús.

P. Jesús

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Domingo, 8 de julio de 2.012

A ti, para que aprendas hasta donde debes tener caridad:

Me has escrito y me has hecho entristecer porque, siendo sacerdote, también soy insultado, repudiado, reprobado y maldecido, y ¿hasta cuándo debo soportarlo sin dejar mi sacerdocio?

Me dices: 
“Estoy de acuerdo, lo que unió Dios que nadie lo separe. Me dicen vivir en amor… y si ya no existe amor. Sea cabó, todo promesas, pasión, comunicación no hay nada de nada. Mi pregunta es ¿Qué se hace en estos casos?…seguir sin ninguna alegría… porque todo es tristeza y pleitos… ¿hasta cuando una mujer debe soportar esta situación????? Necesito ayuda. 

¡Hasta que tú quieras!, tú decides, y en tu decisión tendrás el juicio de Dios a tu conducta. Eres realmente libre y debes hacer lo correcto para que, en tu juicio particular, Dios te dé el premio por tu buena conducta. ¿Qué quiere decir esto, que Dios quiere que te hagan maldades, que recibas dolor y maldad? No, mujer, Dios no quiere esto, Dios siempre ha querido la dignidad de la mujer y también la del varón. Porque los dos fuisteis creados por Él, que tanto os ama, que os dio la capacidad de amar, y amar no es sólo pasión y comunicación; amar es también servir. Pero podría ser que tu matrimonio no fuera válido, y entonces no estaría bien que viviérais juntos, porque realmente jamás fuisteis uno; pero, ¿cómo saberlo de verdad? sin los deseos de hoy, sino la verdad de antes de casaros, del día de la boda.

Un sacerdote puede ayudarte; puedes contarle tu vida, y él puede, por sus estudios de sacerdote, darte algún consejo, como el que vayas a un especialista para que revise un tribunal eclesiástico tu caso y saber si realmente estuvísteis casados o sólo fue, sin querer, un concubinato.

La caridad debe estar en tu vida, debes querer salvar el alma de tu esposo, como la tuya propia, tienes que buscar la verdad y amar con caridad, aunque no haya pasión ni comunicación… porque la caridad no necesita de los demás sino de uno mismo, de ti misma, que debes ejercerla para salvarte. Y aunque tu matrimonio no fuera válido, debes tener caridad con el que crees que es tu esposo.

Trátalo con caridad, siendo más que buena, siendo ¡santa!, que eso no tiene  nada que ver con que haga o no haga que tu matrimonio sea válido, lo que hará es que te ganes el Cielo, tengas un matrimonio válido o no. Tú vive la Caridad, que es ser buena y hacer todo el bien que puedas a quien sea, a todos, incluído tu esposo, y no por él, ¡ni por ti!, sino por agradar a Dios, por hacer lo que Jesús te pidió hacer, a ti y a todos, el que lavéis los pies unos de otros, el que lo hagáis por amor a Él, porque Él lo hizo con todos. La ayuda de Dios no te faltará jamás.

Y el que tengas Caridad con tu esposo, y el que lo trates con Caridad, no hará más válido tu matrimonio, sino que es lo que debes hacer estando casada, y lo que deben hacer todos los casados y también los solteros, y ¡cómo no! también los sacerdotes como yo, y los consagrados o religiosos, porque la Caridad es por lo que Dios juzga, ¡por cuánto amor trataste a los demás, y por cuánto tiempo y hasta cuándo!

Sonríe, porque la vida es bella.

Con afecto sincero.

 P. Jesús

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Envío diario nº 4.479- Sábado 26-9-20

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Sábado 26 de Septiembre de 2.020

Tiempo Ordinario/25º

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Evangelio:

San Lucas 9, 43b-45

Profecía de la pasión

43bAdmirándose todos de cuanto hacía, dijo Él a sus discípulos: 44Estad atentos a lo que voy a deciros: El Hijo del hombre ha de ser entregado en poder de los hombres. 45Pero ellos no sabían lo que significaban estas palabras, que estaban para ellos veladas, de manera que no las entendieron, y temían preguntarle sobre ellas.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Profecía de la pasión

Así es, amigos míos, Jesús es Dios, y estuvo en este mundo e hizo muchos milagros, milagros de amor, por amor, con caridad. Todos los milagros hechos por Dios, Jesús, eran para un bien y hacían bien; todos sus milagros eran muestra de que era Dios y que amaba a la persona que sufría. Y por ese amor que nos tiene Dios, incluso en sábado, sanaba, y tú puedes ser sanado hoy, que es sábado. Pide un milagro a Dios, pide por tu salud, por tus necesidades, por tu fe; ¡qué débil es! Con esta fe que tienes, no iremos a ninguna parte, y seguirás malviviendo, pudiendo pedirle a Dios te eche un “cable”, una ayuda en tu vida espiritual y física. ¿De qué tienes miedo?, ¿de Dios? Ah, ya veo, para ti, Dios está lejos, lejísimos de ti, ¡a años luz! Lo que ocurre es que no le has pedido nada con fe, quizás por eso ahora estás en un aprieto, en un trance doloroso, en un vacío espiritual espantoso, y Dios lo permite para que pidas; ¡pide! No me seas hombre de poca fe, tú pide y verás lo que pasa, porque te lo diré claramente y sin rodeos: Dios, Jesús, te ama.

P. Jesús
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Consejo nº 600

.-Las discordias demuestran cómo todos sois orgullosos. En la humildad no hay discordias. ¡Sé humilde!

P. Jesús

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San Cosme y San Damián, Mártires

Estos dos santos han sido, junto con San Lucas, los patronos de los médicos católicos. En oriente los llaman “los no cobradores”, porque ejercían la medicina sin cobrar nada a los pacientes pobres. Lo único que les pedían era que les permitieran hablarles por unos minutos acerca de Jesucristo y de su Evangelio. 

Lisias, el gobernador de Cilicia, se disgustó mucho porque estos dos hermanos propagaban efectivamente el cristianismo. Trató inútilmente de que dejaran de predicar, y como no lo consiguió, mandó echarlos al mar. Pero una ola gigantesca los llevó sanos y salvos a la orilla. Entonces los mandó quemar vivos, pero las llamas no los tocaron, y en cambio quemaron a los verdugos paganos que los querían atormentar. Entonces el mandatario pagano mandó que les cortaran la cabeza. Finalmente, derramaron su sangre por proclamar el amor al Divino Salvador. 

Junto a la tumba de los dos hermanos gemelos, empezaron a obrarse milagrosas curaciones. El emperador Justiniano de Constantinopla, padeciendo de una grave enfermedad, se encomendó a estos dos santos mártires y fue curado inexplicablemente.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Cosme y San Damián, Mártires

Muchos tormentos y muchas gracias concedió Dios a San Cosme y San Damián, pero también llegó la muerte y muerte cruel para ellos. ¡No temas a la muerte porque es Vida! Sin la muerte no podrías pasar a mejor vida. Un día u otro deberás morir, y será cuando Dios lo decida y no los hombres, porque el nacer y el morir son cosas de Dios. Ten fe y ten valor, y si tienes una grave enfermedad, pide por la intercesión de Santa María tu curación, y puede que te la dé o puede que no, pero algo es verdad, aunque te cures milagrosamente, llegará el día, la fecha de tu entrada en la Vida Eterna. Mira de ir al Cielo, porque es lo único que vale la pena en esta vida, vivirla para la Vida en el Reino de Dios, junto a María, la Madre de Dios y tuya, la Niña judía que unió el antiguo y el nuevo Testamento: La Gracia de Dios que estaba en Ella, y que por Ella y con Ella, con María, nos derramó ese nuevo Testamento: Herederos de Dios, por Jesús Rey del Universo: Dios Hijo e hijo de María Madre de Dios. ¡Confía!, que Ella te espera. No estás solo con tu dolor; no estás sola con tu dolor: Tienes a Jesús, tienes a María y tienes a la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, que los santos la sostienen; Tú debes sostenerla: ¡Santo! ¡Santa!

P. Jesús

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