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Envío diario nº 4.365- Jueves 4-6-20

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Jueves 4 de Junio de 2.020

Tiempo Ordinario/9º -Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 26, 36-42

Orar siempre

36Entonces vino Jesús con ellos (sus discípulos) a un lugar llamado Getsemaní y les dijo: Sentaos aquí mientras yo voy allá a orar. 37Y tomando a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y angustiarse. 38Entonces les dijo: Triste está mi alma hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo. 39Y adelantándose un poco, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este cáliz; sin embargo, no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. 40Y viniendo a los discípulos, los encontró dormidos, y dijo a Pedro: ¿De modo que no habéis podido velar conmigo una hora? 41Velad y orad para no accedáis a la tentación; el espíritu está pronto, pero la carne es flaca.42De nuevo, por segunda vez, fue a orar, diciendo: Padre mío, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Orar siempre

No te quejes, ora siempre.
No critiques, ora siempre.
No te vendas, ora siempre.
No odies, ora siempre.
No tengas rencor, ora siempre.
No sientas pena de ti mismo, ora siempre.
No te des por vencido, ora siempre.
No pierdas la fe, ora siempre.
No pienses que algo es imposible, ora siempre.
No te desanimes, ora siempre.
No te deprimas, ora siempre.
No peques, ora siempre.

Confía en la oración, y ora siempre; es uno de los mejores consejos que puedo darte, y es uno de los mejores consejos que tú puedes dar a otros, la oración.

Ora siempre.

P. Jesús
© copyright

Consejo nº 485

.-Manténte firme en tus convicciones, porque lo que es, será. ¡Hay una Eternidad!

P. Jesús

© copyright

 

 

Cambia tú

No esperes nada de los demás, empieza tú a hacer la diferencia, y con el tiempo algunos cambiarán para mejor con tu buen ejemplo. Lo importante es que tú hagas lo correcto; porque Dios a ti te pasará cuentas, sí, a ti, sólo a ti, a cada uno individualmente, no en colectivo.

Céntrate en qué necesitas hacer para mejorar y dar gloria a Dios. Investiga cuáles son tus puntos débiles y tus puntos fuertes, para saber en qué debes esforzarte para cambiar y qué de bueno tienes para desarrollar y aumentar.

No pierdas el tiempo mirando qué hacen o dejan de hacer los demás. Invierte tu tiempo en ti, en hacer de ti un hombre de bien, un hombre de verdad, una persona con una historia buena, tú puedes hacer de ti, con la ayuda de Dios; ese ser perfecto y maravilloso que este mundo necesita para que a través de ti Dios se haga presente en esta sociedad.

Lo que mucho vale, mucho cuesta. Pero vale la pena esa lucha interna, porque la satisfacción personal y espiritual es inmensa, ya que la riqueza moral que conlleva ser una persona plena, por ser buena de verdad; es la meta máxima a la que todos estamos llamados por naturaleza y deseo de Dios.

¿A qué esperas?

Haz la prueba.

Dios te ama.

Montserrat Bellido Durán

© copyright