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Envío diario nº 4.476- Miércoles 23-9-20

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Miércoles 23 de Septiembre de 2.020

Tiempo Ordinario/25º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 9, 1-6

Dios dio poder y potestad, ¿a quién?

1Habiendo convocado (Jesús) a los doce, les dio poder sobre todos los demonios y de curar enfermedades, 2y les envió a predicar el reino de Dios y a hacer curaciones. 3Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni báculo, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni llevéis dos túnicas. 4En cualquier casa en que entréis, quedaos allí, sin dejarla hasta partir. 5Cuanto a los que no quieran recibiros, saliendo de aquella ciudad, sacudíos el polvo de los pies en testimonio contra ellos. 6Partieron y recorrieron las aldeas anunciando el Evangelio y curando en todas partes.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Dios dio poder y potestad, ¿a quién?

Leemos hoy en el evangelio, que Dios, a los doce apóstoles, les dio poder y potestad. Ya pueden ir callando todos los demás, y que vayan los sucesores de los doce apóstoles a curar enfermedades y a dominar a los demonios que molestan a las personas y perturban su paz. Eso es lo que deben hacer los sucesores de los doce apóstoles.

Así que todos los demás, a callar.

Y los sucesores de estos doce apóstoles, ¡a trabajar!

P. Jesús
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Consejo nº 597

.-Al valiente… “¡Corre, que te pilla un pillo!… o una pilla.”

P. Jesús

© copyright

San Pío de Pietrelcina

El padre Francesco Forgione nació en Pietrelcina, provincia de Benevento, el 25 de mayo de 1887. Sus padres fueron Horacio Forgione y María Giuseppa. Creció dentro de una familia humilde, pero como un día él mismo dijo, nunca careció de nada. 

Fue un niño muy sensible y espiritual. En la Iglesia Santa María de los Ángeles, la cual se podría decir fue como su hogar, fue bautizado, hizo la Primera Comunión y la Confirmación. También en esta misma Iglesia fue donde a los cinco años se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús. Más adelante empieza a tener apariciones de la Virgen María que durarían por el resto de su vida. 

Ingresó a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone en enero de 1903. El día anterior de entrar al Seminario, Francisco tuvo una visión de Jesús con su Santísima Madre. En esta visión Jesús puso su mano en el hombro de Francisco, dándole coraje y fortaleza para seguir adelante. La Virgen María, por su parte, le habló suave, sutil y maternalmente penetrando en lo más profundo de su alma. 

Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la Catedral de Beneveto, y en febrero de ese año se estableció en San Giovanni Rotondo, donde permaneció hasta su muerte, el 23 de setiembre de 1968. 

Poco después de su ordenación, le volvieron las fiebres y los males que siempre le aquejaron durante sus estudios, y es enviado a su pueblo, Pietrelcina, para que se restableciera de salud. Luego de 8 años de sacerdocio, el 20 de setiembre de 1918, recibe los estigmas de Nuestro Señor Jesucristo en sus manos, pies y costado izquierdo, convirtiéndose en el primer sacerdote estigmatizado. En una carta que escribe a su director espiritual los describe así: “En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor”. 

Más adelante, en el año de 1940 proyectó un hospital que se denominó “Casa del Alivio del Sufrimiento” -el más importante del sur de Italia-, cuya construcción culminó en 1956. 

El 20 de septiembre de 1968 el Padre Pío cumplió 50 años de haber recibido por primera vez los estigmas del Señor Jesús. El Padre Pío celebró la Misa a la hora acostumbrada. Alrededor del altar hubieron 50 grandes macetas con rosas rojas para sus 50 años de sangre… A los dos días murmurando por largas horas “Jesús, María!”, muere el Padre Pío, el 22 de septiembre de 1968. Los que estaban presentes quedaron largo tiempo en silencio y en oración. Después estalló un largo e irrefrenable llanto. 

El funeral del Padre Pío fue impresionante ya que se tuvo que esperar cuatro días para que la multitud de personas pasaran a despedirse. Se calcula que más de cien mil personas participaron del entierro. Al morir desaparecieron los estigmas con el cual el Señor ha confirmado su origen místico y sobrenatural. 

Muchas han sido las sanaciones y conversiones concedidas por la intercesión del Padre Pío e innumerables milagros han sido reportados a la Santa Sede. 

El 18 de diciembre, de 1997, Su Santidad Juan Pablo II pronunció venerable al Padre Pío. Este paso, aunque no tan ceremonioso como la beatificación y canonización, es ciertamente la parte más importante del proceso. 

Fue beatificado por su S.S. Juan Pablo II el 2 de mayo de 1999 en una solemne Concelebración Eucarística en la Plaza San Pedro. 

El 16 de junio del 2002 fue declarado San Pío de Pietrelcina en presencia de S.S. Juan Pablo II, en una solemne misa en la Plaza San Pedro.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Pío de Pietrelcina

Ay, los santos, ¡cuánto sufren los santos y cuánto bien hacen a la Iglesia y al mundo entero!

Con la vida de San Pío de Pietrelcina, vemos sus sufrimientos y vemos las delicadezas que tiene Santa María, y Jesús, que es Dios, con ellos. Dios Padre lo tiene en su ‘punto de mira’, para darle las Gracias oportunas para su salvación y la salvación de muchos, por esas mismas gracias, y tiene también todo el Amor de Dios Espíritu Santo, amándole. Sí que les atormenta Satanás mismo y sus secuaces, los demonios, y también las malas y necias personas, que hay tantas en el mundo, incluso en la misma y Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Ser santo es sufrir, estando en vida, con Dios y la Virgen María. Muchos otros sufren y no tienen a la Divina Trinidad y no tienen a María. Sufrir es humano; recibir el amor de Dios y su Madre bendita, es divino. Los santos lo saben y ¡son santos!

P. Jesús

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La Biblia
La Torre de Babel
Génesis 11, 1-32

Capítulo 11

1 Todo el mundo hablaba una misma lengua y empleaba las mismas palabras.
2 Y cuando los hombres emigraron desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí.
3 Entonces se dijeron unos a otros: «¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y pongámolos a cocer al fuego». Y usaron ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto les sirvió de mezcla.
4 Después dijeron: «Edifiquemos una ciudad, y también una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo, para perpetuar nuestro nombre y no dispersarnos por toda la tierra».
5 Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo,
6 y dijo: «Si esta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua.
7 Bajemos entonces, y una vez allí, confundamos su lengua, para que ya no se entiendan unos a otros».
8 Así el Señor los dispersó de aquel lugar, diseminándolos por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad.
9 Por eso se llamó Babel allí, en efecto, el Señor confundió la lengua de los hombres y los dispersó por toda la tierra.
Los descendientes de Sem
10 Esta es la descendencia de Sem; Sem tenía cien años cuando fue padre de Arpaxad, dos años después del Diluvio.
11 Después que nació Arpaxad, Sem, vivió quinientos años, y tuvo hijos e hijas.
12 A los treinta y cinco años, Arpaxad fue padre de Sélaj.
13 Después que nació Sélaj, Arpaxad vivió cuatrocientos tres años, y tuvo hijos e hijas.
14 A los treinta y cuatro años, Eber fue padre de Péleg.
15 Después que nació Eber, Sélaj vivió cuatrocientos tres años, y tuvo hijos e hijas.
16 A los treinta y cuatro años, Eber fue padre de Péleg.
17 Después que nació Péleg, Eber vivió cuatrocientos treinta años, y tuvo hijos e hijas.
18 A los treinta años, Péleg fue padre de Reú.
19 Después que nació Reú, Péleg vivió doscientos nueve años, y tuvo hijos e hijas.
20 A los treinta y dos años, Reú fue padre de Serug.
21 Después que nació Serug, Reú vivió doscientos siete años y tuvo hijos e hijas.
22 A los treinta años, Serug fue padre de Najor.
23 Después que nació Najor, Serug vivió doscientos años, y tuvo hijos e hijas.
24 A los veintinueve años, Najor fue padre de Téraj.
25 Después que nació Téraj, Najor vivió ciento diecinueve años, y tuvo hijos e hijas.
26 A los setenta años, Téraj fue padre de Abram, Najor y Harán.
Los descendientes de Téraj
27 Esta es la descendencia de Téraj: Téraj fue padre de Abram, Najor y Harán. Harán fue padre de Lot,
28 y murió en Ur de los caldeos, su país natal, mientras Téraj, su padre, aún vivía.
29 Abram y Najor se casaron. La esposa de Abram se llamaba Sarai, y la de Najor, Milcá. Esta era hija de Harán, el padre de Milcá y de Iscá.
30 Sarai era estéril y no tenía hijos.
31 Téraj reunió a su hijo Abram, a su nieto Lot, el hijo de Harán, y a su nuera Sarai, la esposa de su hijo Abram, y salieron todos juntos de Ur de los caldeos para dirigirse a Canaán. Pero cuando llegaron a Jarán, se establecieron allí.
32 Téraj vivió doscientos años, y murió en Jarán.

Meditación:

La Torre de Babel

Una sóla lengua, una sóla manera de expresarse; eso une, y separa de Dios.

Por eso los esposos tienen que ser ambos de la misma religión y desear la santidad, porque se unen en una misma expresión de amor, que es el bello acto matrimonial en la relación sexual, para dejar que Dios, si quiere, les dé hijos de los dos, en este amor consagrado a la vocación matrimonial.

Los países se unen en un mismo idioma para ser todos un mismo pueblo, fuerte y capaz de sobrevivir en la paz y el servicio social; y cuando vienen extranjeros, o hablan el idioma propio del país, o es fuente de problemas y divisiones. Divide más la cultura que la religión, porque, quien tiene verdadero amor a su religión, no piensa en las demás, sino que vive y actúa para agradar a Dios; cuando la persona no es sincera, busca pleitos con los demás; y hoy en día, todos podrían ser sinceros si quisieran, porque hay la libertad de expresión, y la democracia dice y asegura que esa libertad es respetada.

Ocurrió que hicieron la torre de Babel para unirse contra los designios de Dios, sin confiar en su Palabra de que jamás volvería a enviarles un diluvio universal, y por lo cual, se unieron en su trabajo y trabajaron juntos contra la Palabra de Dios, dudando de Dios; y por entenderse todos en el mismo leguaje, se convencían unos a otros de que debían de actuar juntos contra Dios. Y Dios, legítimamente, luchó a favor de Si mismo para el bien de la fe y la unidad con sus amados hijos, que por eso creó al hombre, por amarlo, por amor. Y los dividió y, así hablando distintas lenguas, se dispersaron por el mundo para poblar todo el mundo y para que los hijos de Dios pudieran seguir amando a Dios que los amó y los ama, que por eso los creó, y los quiere santos a todos y llenos de confianza en Él y en su Palabra, que es Palabra de Dios.

Babel, recuerdo de unidad del hombre para ir contra Dios; Babel es como el cuerpo y el alma del hombre que no van unidos, muchas veces, para alabar, honrar y dar gloria a Dios. Destruyamos nuestra torre de Babel y hablemos “una sóla lengua”, la de amar y confiar en Aquel que tanto nos ama, que por amor nos creó, que por amor destruyó la torre de Babel, haciendo que hablasen los hombres distintos idiomas; pero nosotros, con nosotros mismos, después de la venida de Cristo, podemos, cuerpo y alma, entendernos, porque Dios, Jesús, nos une en su Cuerpo y Alma, que se une al nuestro en la fusión del Amor Eucarístico.

Pueblo elegido: ¡Tú!

P. Jesús

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