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Envío diario nº 4.268- Jueves 27-2-20

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Jueves 27 de Febrero de 2.020

Tiempo de Cuaresma

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 9, 22-25

Fue preciso que Jesús, Dios, padeciera mucho

(Dijo Jesús a sus discípulos): 22Es preciso que el Hijo del hombre padezca mucho y que sea rechazado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y sea muerto y resucite al tercer día.

23Decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome cada día su cruz y sígame. 24Porque quien quisiere salvar su vida, la perderá; pero quien perdiere su vida por amor de mí, la salvará. 25Pues ¿qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo si él se pierde y se condena?

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Fue preciso que Jesús, Dios, padeciera mucho

Para tu alegría y felicidad, era preciso que Dios, Jesús, padeciera mucho, que fuera rechazado por los ancianos y por los príncipes de los sacerdotes, por los escribas…

… y la gente pidiera su muerte, y muerte en Cruz, porque necesitaba, el hombre, las personas, un sacrificio, una absoluta alianza, única y para siempre, entre el Cielo y la tierra, entre Dios y los hombres, para recuperar lo perdido: la vida eterna, el no morir, y además, el vivir en el Reino de los Cielos.

Jesucristo, sacerdote, pontífice, el que traspasa el velo del tabernáculo y entra en el Cielo, para que todos puedan heredarlo.

Amor en acción.

Crucifixión y Resurrección de Jesucristo, Señor y Salvador de la especie humana, Dios y hombre verdadero, ¡Rey de Cielos y Tierra!

Fue preciso que la Víctima diera su sangre, toda su sangre, para salvar al mundo, para salvarte a ti, ¡sí!, ¡a ti!

¡Viva Cristo Rey!

P. Jesús
© copyright

Consejo nº 1.845

.-Confía, todo irá muy bien de la mano de la Virgen María.

P. Jesús

© copyright

San Gabriel de la Dolorosa

Nació en 1838 y provenía de una familia acaudalada. La infancia de este santo fue perfectamente ordinaria; por el contrario, poseía un temperamento vehemente, que no siempre sabía dominar y que además leía muchas novelas e iba con frecuencia al teatro. Tras la muerte de su hermana predilecta, el santo abrazó la vida religiosa a la edad de 17 años, ingresando a la Congregación de los Pasionistas. La vida de Gabriel se convirtió entonces en un extraordinario esfuerzo por alcanzar la perfección en las cosas pequeñas. Poseía un extraordinario espíritu de oración, de caridad a los pobres, de amor al prójimo, exacta observancia y un deseo constante de mortificarse más allá de sus fuerzas junto con su absoluta docilidad a la obediencia.

Sin embargo, lo más sorprendente sobre este santo, fue la alegría con que supo consumar el sacrificio. Cuando apenas llevaba cuatro años en la religión, aparecieron los primeros síntomas de la tuberculosis, enfermedad que le impidió continuar con sus deberes de la vida comunitaria. La paciencia en la debilidad y los sufrimientos corporales y la total sumisión a las restricciones que los superiores le imponían se convirtieron en las principales características del santo. Murió el 27 de febrero de 1862.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Gabriel de la Dolorosa

¿Es que los santos no pueden ir al teatro ni leer novelas? ¿Es que los santos no pueden tener, vivir una vida mundana? ¿Algún santo lo ha hecho? Revisa el santoral, y lee su historia y dime si los santos han ido de discoteca, o acudido a bailes, o leído novelas. Quizás lo ha hecho algún tiempo en su vida, pero los santos no han sido canonizados por ser mundanos sino precisamente por tener una vida de deseos de agradar a Dios, de imitar a Cristo y/o a Santa María. Y tú ¿“ves” ahora a la Virgen María yendo de discotecas o mirando telenovelas o leyendo revistas “rosas”? El día tiene sólo veinticuatro horas, y todas ellas para imitar a Dios, a los santos; que los santos siempre han imitado a Jesús y se han esforzado para tener mejor carácter del que han tenido en un pasado, como hizo San Gabriel de la Dolorosa, como debes hacer tú, ¡tú! Amén.

P. Jesús

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El descaro de la fe

Cuando tu corazón está enamorado de Dios, rebosa tanta felicidad y confianza en Él, en Dios, que en ti nace el descaro de propagar tu fe, tu amor a Dios. Es tan fuerte este amor que nace de la unión de tu corazón limpio y puro (por estar al día con los sacramentos) con Dios, que no escondes tu fe, es tan natural y espontánea la relación que tienes con Dios, que la vives a flor de piel, a cada segundo; SIEMPRE tu fe está contigo, de día y de noche, hasta cuando duermes. Y vas por la vida, vives, y las personas que te rodean ven que hay algo en ti, en tu forma de hablar y obrar… y cuando se presenta la ocasión, si debes decir algo, lo dices, no te quedas callado, porque vives la fe de verdad, es como tu segunda piel; allí donde vas tú, tu fe va contigo, por eso eres distinto de quien no tiene fe, porque es la FE, lo que hace la diferencia. Cuando se tiene fe católica, se vive según unos principios, unos valores, que son tu estandarte, tu guía, porque eres católico; un católico de fe viva, de fe plena y verdadera, de ir a por todas para ser santo, es decir, que te coges en serio lo de ser santo, no es sólo un deseo efímero que nace un momento y minutos después estás actuando como si no fueras católico. Tu fe va siempre contigo, forma parte de ti, porque tú te has entregado a Dios con y por amor, gracias a que antes Dios, Jesús, se entregó por amor en la Cruz, por ti, para salvarte. Ahora a ti te toca poner de tu parte y hacer, vivir, obras de fe. Estas obras que demuestran que amas de verdad a Dios y que Él vive en tu corazón.

Montserrat Bellido Durán

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