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Envío diario nº 4.361- Domingo 31-5-20

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Domingo 31 de Mayo de 2.020

Tiempo Pascual/8º -Solemnidad de Pentecostés

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Juan 20, 19-23

Jesús entra en los corazones cerrados

19La tarde del primer día de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se hallaban reunidos los discípulos por temor de los judíos, vino Jesús y, puesto en medio de ellos, les dijo: La paz sea con vosotros. 20Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron viendo al Señor. 21Díjoles otra vez: La paz sea con vosotros. Como me envió mi Padre, así os envío yo. 22Diciendo esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo; 23a quienes perdonareis los pecados, les serán perdonados; a quienes se los retuviereis, les serán retenidos.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Jesús entra en los corazones cerrados

Ni puertas, ni corazones cerrados, son un impedimento para que entre Dios, porque la Iglesia Católica reza por todos, como estaban rezando los primeros discípulos, después de la muerte de Jesús.

¡La Iglesia es Santa!

¡La Iglesia Católica es Santa!, reza por todos, y la Santa Misa preside sus plegarias, y ofrece a Dios mismo, su mismo sacrificio de dolor y muerte en la Cruz para la salvación del mundo.

Si tú te salvas, es por la oración de los fieles católicos a Dios, que viven y reviven una y otra vez, el sacrificio de Jesús muerto en Cruz.

La Iglesia Católica tiene el PODER, que le viene de Dios, de ayudar a todas las almas a salvarse; pide por todas ellas, pidiéndolo todo a través de Cristo, con Cristo, para que el Dios Hijo, Jesucristo sea glorificado; y en esa glorificación, Dios Padre es glorificado, porque Jesús obedeció en todo al Padre Dios, y siendo así, los católicos somos los verdaderos discípulos de Cristo, porque obedecemos en todo al Padre, y todo por amor. ¿Hay algo más difícil y a la vez más maravilloso en este mundo, que amar a Dios y obedecerlo?, no.

P. Jesús
© copyright

Consejo nº 481

.-El futuro varía según tu presente, y el presente de la gente, y el de las personas.

P. Jesús

© copyright

Domingo, 18 de diciembre de 2.011

A ti, que vas a sacrificarte:

¡Bienvenido a ser persona!, porque la persona sabe que este mundo lo comparte con otros, y que debe aceptar que no todos estarán de acuerdo con uno, es más, muchos querrán impedirle vivir una vida santa, y por lo cual, tendrá que sacrificarse, tendrás que sacrificarte; ¡ya lo sabes, pues!

Se van a burlar de ti, de que te tomes la vida en serio, de que pretendas hacer el bien, y además, sin mirar a quien.

El que quiere hacer un mundo mejor, tiene que construirlo, y para esa clase de construcción, el material es el sacrificio.

Sacrificarse es una combinación de obras y palabras, y silencios de amor, y luchas para que la fe sea, en ti, viva. Tienes que vivir la fe, tienes que confiar en la fe, en Dios, en que Dios te ha dado la vida para que tú la vivas a tu manera, y que esta manera sea a la manera de Dios, que no es una manera difícil ni fácil, sino que es la única manera de vivir bien, de cómo tiene que vivir una persona que quiera vivir al 100%.

El sacrificio es hacer lo correcto, aunque tú, por tu tendencia física o gustos, no tienes una inclinación a hacer eso, o decir eso, o callar eso, o pensar eso, sino que lo haces porque amas a Dios, a Jesús, a ese Niño Dios que nació en Belén.

Las cosas debes hacerlas, decirlas, dejar de hacerlas o decirlas, pensarlas o no pensarlas, según lo que quieras de ti. Si quieres ser una persona de éxito, deberás trabajarte, deberás mirarte como a lo que eres, alguien que puede ser como quieres ser; y para serlo deberás renunciar a cosas y actos instintivos de la persona, deberás pulir tu carácter, renunciar a todo lo malo que podrías hacer, y no hacerlo, y es más, el sacrificio es aún más perfecto, cuando además de no hacer el mal, HACES EL BIEN ¡y sin mirar a quién!

Sacrificarse es hacer algo bueno o renunciar a algo malo, para el bien de Dios, que quiere que se cumplan los 10 mandamientos de su Ley.

Aprende a tener un radar en tu mente, y vigila todo lo que haces o hacen que vaya contra los 10 mandamientos de la Ley de Dios, y procura cumplirlos y que se cumplan. Tu felicidad se basa en esto, en el cumplimiento, tuyo y de los demás, de los 10 Mandamientos de la Ley de Dios.

Aquí te los muestro. El saberlos y guardarlos te dará una nueva perspectiva de vida, la vida de la felicidad, porque uno es feliz cuando vive para un ideal, y el ideal de cumplir con la voluntad de Dios, trae la recompensa de la felicidad humana, porque el hombre, la persona, es feliz cuando hace el bien y lo bueno, aunque tenga que sacrificarse por ello.

No hay nadie más feliz en este mundo, que el que cumple con los 10 Mandamientos de la Ley de Dios, y se peca si va contra uno de ellos, que lo hará; entonces va y pide perdón a Dios en la confesión, y sigue con su plan de vida, la del sacrificio voluntario para hacer un mundo mejor, empezando por él mismo, por ti mismo-a.

Ahora sí que te muestro los mandamientos, AQUÍ: 
http://www.catholicosonline.com/vacaciones_de_amor_a_Dios/15_dias.html

Sacrifícate, pero ¡con alegría!

Léeme la próxima semana y te diré porqué.

Con afecto sincero.

 P. Jesús

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