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Envío diario nº 4.508- Domingo 25-10-20

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Domingo 25 de Octubre de 2.020

Tiempo Ordinario/30º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 22, 34-40

Amarás al Señor, tu Dios

34Los fariseos, oyendo que (Jesús) había hecho enmudecer a los saduceos, se juntaron en torno a Él, 35y le preguntó uno de ellos, doctor tentándole: 36Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley? 37Él le dijo: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. 38Este es el más grande y el primer mandamiento. 39El segundo, semejante a éste, es: Amarás al prójimo como a ti mismo. 40De estos dos preceptos penden toda la Ley y los Profetas.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Amarás al Señor, tu Dios

Dos grandes mandamientos son los que recopilan la Ley de Dios.

Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente.

Amarás al prójimo como a ti mismo.

Hay quien piensa que para que las cosas humanas le vayan bien, no puede cumplirlos, sino que va a la suya, se hace egoísta, no ama a Dios sobre todas las cosas y personas, no ama a los demás como a sí mismo, y es que tiene miedo, piensa erróneamente que si no piensa en él, nadie lo hará y quedará sin nada.

Todo lo que tienes, lo tienes con el permiso de Dios, y si quieres algo, sólo tienes que pedírselo con fe; tienes que hacer lo necesario de tu parte, para que llegue a ti lo que quieres, y confiar en Dios, y aunque tengas enemigos, y aunque parezca que las cosas no van por buen camino, Dios, por tu fe, siempre hace milagros, siempre te ayuda, y te da lo mejor. Tienes que darle tiempo a Dios a que tu petición pueda ser cumplida, y mientras tanto, resiste, ten fe, ten ánimo, que mientras hay vida, hay esperanza. Pide a Dios con confianza. Reza el Santo Rosario, y verás cómo la Divina Providencia siempre llega a ti cuando hace falta.

Lo que hace falta, es que ames a Dios sobre todas las cosas y ames a los demás como a ti mismo; eso te es necesario para recibir de Dios lo que pides y es bueno. Nadie te quitará lo que necesites, es más, la manera segura de que Dios te lo dé, es que vivas la fe y practiques la Ley.

Cumple con los dos grandes mandamientos, ama al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, y ama a tu prójimo como a ti mismo; en esto está tu felicidad, y de esto depende el que recibas de Dios todo lo que le pides.

Pide y cumple con la Ley de Dios.

P. Jesús
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Consejo nº 629

.-No perdonas y no pides perdón. ¿Qué será entonces de ti?

P. Jesús

© copyright

San Frutos, Santa Engracia y San Valentín

Los cuerpos de San Frutos, Santa Engracia y San Valentín, venerados por los cristianos segovianos, se conservaron en la ermita de San Frutos, cerca de la actual Sepúlveda, desde comienzos del siglo VIII hasta el siglo XI.

El rey Alfonso VI concedió esta ermita al monasterio de San Sebastián de Silos —hoy Santo Domingo de Silos- para que la cuidasen y facilitasen la creciente devoción del pueblo; se hizo escritura en el 1076. Los monjes recomponen la ermita como de nuevo y la habilitan para que puedan vivir en ella algunos monjes. Terminadas las obras en el año 1100, la consagra D. Bernardo, el primer Arzobispo de Toledo. Está construida sobre roca escarpada, como cortada a pico, a orillas del río Duratón, afluente del Duero. En ese nuevo lugar se depositan las reliquias de los tres santos.

Restaurada Segovia y restituida a su dignidad episcopal, se pasan a su catedral la mitad de las reliquias desde el monasterio de Silos, con autorización y mandato del Arzobispo de Toledo, en el 1125.

Tan celosamente se guardan que se pierde el sitio donde fueron depositadas hasta que se encontraron milagrosamente, en tiempos del celoso obispo D. Juan Arias de Ávila.

En el año 1558 se depositaron finalmente en la nueva catedral. Allí, en el trascoro, reposan los restos del Patrono de la Ciudad, teniendo por fondo el retablo que trazó Ventura Rodríguez para el palacio de Riofrío y que Carlos III donó para la catedral segoviana.

¿Quién fue el hombre que desde catorce siglos atrás es polo de atracción de tantas generaciones de segovianos?

Nació Frutos, en el año 642, en el seno de una familia rica que tuvo otros dos hijos con los nombres de Valentín y Engracia. Debió ser una familia de profundas convicciones cristianas que supieron, con la misma vida, inculcarlas a sus hijos. Sin que se sepa la causa, murieron los dos. Ahora los tres jóvenes son herederos de unos bienes y comienzan a conocer en la práctica la dureza que supone el ser fieles a los principios. Parece ser que tanto tedio provocaron en ellos los vicios, maldades, desenfrenos, asechanzas y envidias de su entorno humano, que Frutos les propone un cambio radical de vida. Los tres, con la misma libertad y libre determinación deciden vender sus bienes y los dan a los pobres. Dejaron la ciudad del acueducto romano y quieren comenzar una vida de la soledad, oración y penitencia por los pecados de los hombres. A la orilla del río Duratón les pareció encontrar el lugar adecuado para sus propósitos. Hacen tres ermitas separadas para lograr la deseada soledad y dedicar el tiempo de su vida de modo definitivo al trato con Dios.

A partir de aquí se tiene noticias de Frutos cuando el estallido de la invasión musulmana y su rápida dominación del reino visigodo. Frutos, en su deseo de servir a Dios, intervino de alguna manera —y con vivo deseo de martirio- en procurar la conversión de algunos mahometanos que se aproximaron a su entorno; defendió a grupos de cristianos que huían de los guerreros invasores; dio ánimos, secó lágrimas y alentó los espíritus de quienes se desplazaban al norte; fue protagonista de algunos sucesos sobrenaturales y murió en la paz del Señor, con el halo de santo, el año 715.

La misma historia refiere que sus hermanos Valentín y Engracia fueron de los mártires decapitados por los sarracenos y sus cuerpos colocados con el del Santo.

Lo que se sabe hoy del entorno en que viven y mueren estos santos facilita cubrir las lagunas o los interrogantes que pueden presentarse. La invasión musulmana, su rápido avance por el reino hispano-visigodo y el martirio de cristianos tuvieron su génesis. La unidad del reino tan lograda por la conversión del arrianismo a la fe católica de Recaredo en el 589 presentaba ahora una falsa cohesión por su fragilidad. Los clanes de nobles, civiles y eclesiásticos, con intereses políticos y económicos contrapuestos, tratan de controlar cada uno alternativamente el trono de Toledo y son una fuente continua de conflictos. La nobleza que en un principio recibió unos territorios para ejercer en ellos funciones administrativas, fiscales y militares, al hacerse hereditarias, quedan prácticamente privatizadas con detrimento progresivo de las funciones públicas características de un estado centralizado y llevan a la fragmentación del poder del monarca. La clase aristócrata asienta aún más la diferencia social con el pueblo cada vez más pobre, indefenso, desorientado, abandonado y hastiado del lujo de sus señores. Hay que añadir desastres naturales que asolan el país especialmente desde el reinado de Kindasvinto (642-653) como epidemias que diezmaban a la población, plagas de langostas, sequía, pestes y despoblamiento. El vicio, la amoralidad y desenfreno reina en la sociedad al amparo de lo que sucede en las casas de la nobleza. A la muerte de Witiza, los partidarios de Akhila, su hijo primogénito, no consiguen ponerlo en el trono ocupado por D. Rodrigo, duque de la Bética, y piden ayuda a los bereberes. El desastre de Guadalete del 711 hizo que lo que fue una simple ayuda de los moros capitaneados por Tariq se convirtiera en toda una invasión y conquista posterior que colma los planes estratégicos del Islam por la decrepitud que se había ido gestando en el interior del reino visigodo.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Frutos, Santa Engracia y San Valentín

Tres hermanos con buenos padres; tres hermanos unidos en la vida, por la fe y las obras de la misma, que los llevaron al martirio. ¡Qué padres más buenos debían tener!

San Frutos, Santa Engracia y San Valentín, son  santos por la Gracia de Dios, y su voluntad propia de decirle “Sí”.

P. Jesús

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Domingo, 5 de agosto de 2.012

A ti, que esperas que te cuente sobre la realización personal:

¿Qué hiciste ayer que te gustó y disfrutaste con ello?… ¿y durante toda la semana pasada?…

Muy seguramente que todos-as tenéis vuestras preferencias y vuestras cualidades. Y muchos tienen muchas cualidades que otros se las abortaron de pequeños, cuando estaban aprendiendo a usarlas, diciéndoles que no servían para eso; y nadie se acordó que todo bebé que nace no sabe caminar y tiene esta facultad pero debe entrenarla para poder realizarla, y debe aprender y ejercer, una y otra vez, la acción de caminar para así poder andar.

Lo mismo ocurre, igualmente pasa con las facultades del alma y las de la mente; que hay que ejercitarlas para hacer de ellas una costumbre y así, algo que aun siendo natural, ninguno nace enseñado, tiene que aprender. Y os diré bien, ¡la vida es un aprendizaje a amarse y a amar!, esta es la VERDADERA realización personal, llegar a la satisfacción íntima, y también física y mental, de amarse uno mismo como a los demás y a Dios sobre todas las cosas. Quien no sabe amarse y amar, no es un ser realizado, ¡está mutilado!

La sociedad, que está compuesta por mucha gente mutilada, en el sentido de no estar realizada, de no amarse a sí mismo y a los demás como a sí mismo, enseña, dice, habla de lo que no sabe, porque la mayoría de las personas no está realizada, no ama.

No es cosa de curas lo que os digo, ¡es científico también!, porque todo bien se hace bien por amor, por cariño, por afecto bien sincero. Los científicos se entregan a su labor, alma y cuerpo, y creen en sí mismos, en ese descubrimiento, en esa mejora que pueden aportar al mundo; en el fondo se aman a sí mismos, aunque algunos sea por el aplauso que van a recibir y desean tener, y por el reto de ganar a otro-s que van por su mismo camino del descubrimiento, “a ver quien llega primero”; esto es un amor mal entendido, pero es amor, en el sentido de que saben ver que el otro, los otros, pueden conseguir lo mismo que él está deseando descubrir, es decir, tiene una unión con los demás, los tiene en cuenta.

La realización personal, os lo diré así de claro, es CARIDAD, y quien más ama, ¡hasta el sacrificio de sí mismo!, éste está más realizado personalmente que otros. Así de claro os lo digo, ser santos es la realización personal superior y la que uno valora realmente; lo demás que os han dicho, ¡son cuentos para niños!, para que hagáis lo que algunos quieren que así sea, para tener de vosotros lo que les puede hacerse llenar los bolsillos, o que no los molesten mientras se los llenan con sus cuentos.

¡Hay tantos que son ingenuos… !

Buscan fuera de sí mismos, lo que lógicamente tienen que tener dentro, porque todo ya nos lo ha dado Dios, sólo que en la vida se desarrolla, como el andar. Dios nos da la capacidad, y luego hay que desarrollarla, hay que hacerla aflorar. Y, ¡cuántas veces!, ¡tantas!, por lo que llaman tantos, desgracias y sufrimientos, es la única manera para que uno llegue al descubrimiento de que tiene que amarse primero, porque, tantas veces, hay temporadas en que se queda solo, sin nadie que lo ame, y entonces, en esta soledad, empieza a analizarse y, como mecanismo de supervivencia, empieza a amarse, por necesidad de ser amado, y se dice: “ya que nadie me ama, ya que nadie me valora, y a nadie le gusta cómo soy, ¿qué hago?, tendré que amarme a mí mismo.” Y entonces se busca, porque no tiene a nadie más a quien dar lo que Dios da a cada uno, la capacidad de amar; y como digo, se mira a sí mismo y ¡se ve!, y como no tiene otras cosas, otras personas en quien pensar, piensa en sí mismo y ¡Dios!; ve su imperfección; sí, ¡la ve!, porque el silencio, por estar solo, y por la falta de otros, la soledad, le hacen reaccionar; ya que le habían enseñado desde niño a agradar a papá y mamá, y si estos padres no eran personas formadas, sino que en algunas cosas eran ignorantes, por sus propios padres, y etc., entonces, nadie le ha enseñado al sujeto a sujetarse en sí mismo, en él mismo, en ser responsable de sus actos y pensamientos y vocablos. Aprendió a agradar a los demás, a necesitar del aplauso, cuando de hecho, NADIE NECESITA APLAUSOS EXTERNOS; y el que no los necesite no quiere decir que si se los dieran no lo agradece, sí los agradece, pero no los necesita. Quiero que miréis esta película, no toda ella está bien al 100%, pero es interesante en alto grado, por eso pido a los amigos de CatholicosOnline que os pongan el link aquí, y les solicito además que sigan dándoos a conocer historias inventadas y filmadas, porque por las experiencias de otros se aprende y se evitan muchos golpes de la vida, muchos sinsabores, y además se tienen muchas alegrías.

El Manantial –  http://www.youtube.com/watch?v=YLIavL8HbpI

Y continuando con el tema, volviendo a la realización personal, os digo, sin exagerar, que es necesario, IMPRESCINDIBLE, QUE TE AMES A TI MISMO. En serio te lo digo, muy de verdad.

Cuando uno se halla solo, y empieza a observarse, puede luego mejorarse, es decir, puede ir sacando de sí mismo lo que Dios le ha dado, porque cada uno ya viene completo al mundo, sólo que tiene que practicar en andar, como en TODO LO DEMÁS.

Las cualidades que van a hacerte feliz, a sentirte realizado, LAS TIENES DENTRO DE TI, pero tantos las buscan fuera, necesitando siempre de la aprobación de los demás, especialmente de los de casa, de los padres y la familia. Aunque también, no os niego, que hay individuos que han sido muy mal informados, y en vez de sacar de sí mismos las cualidades que Dios le ha dado, entonces, en vez de eso, estando solos, empiezan a mirar, a observar a los demás ¡de lejos!, y de lejos siempre hay celos. Y se observa de lejos aunque se puede estar muy cerca, por el trabajo, por el parentesco, etc., y en vez de empezar a amarse a sí mismo, se odia, no se conoce, porque si se conociera, se amaría, y por no conocerse y estar observando a los demás, ¡SE ODIA!, y va haciendo las cosas mal, ¡muy mal!, porque, ¿quién puede vivir sin amor, sin afecto sincero?, ¿tú?… ¡yo no!

Cuando han llevado, la vida, la sociedad, la familia, a uno-a, al extremo de la soledad, -pudiendo vivir en la misma casa, en un mismo lugar-, entonces pueden pasar varias cosas, una es que se odie a sí mismo, pensando que no es digno-a de amor, otra es que buscando el afecto desesperadamente, lo busque en el sexo, en la masturbación; ¡tantos se masturban por falta de amor!, no se aman. También ocurre que, en la soledad, se unan a Dios en la oración; aun algunos, sin tener fe, empiezan hablando solos, y sin darse cuenta se ven que lo comentan con Alguien, que dicen que no les responde, pero SIEMPRE que alguien habla a Dios, aunque no le dé este nombre, SIEMPRE recibe contestación. Y sin oírlo, ¡tanta gente empieza a amarse a sí mismo!, porque por el hecho de hablarse, se conoce, y al conocerse se valora como persona que es y se va cogiendo afecto a uno mismo, y por el afecto llega el mejoramiento personal, y por tal concepto, entonces entra en uno mismo la apreciación de lo que es, de quién es y de quién puede ser, sabiendo que él mismo, a sí mismo puede lograr mejorarse con la voluntad de decidirlo, de quererlo, de desearlo y de hacerlo posible, empezando, continuando y prosiguiendo, como el andar.

Y viéndose a sí mismo, confía en él, y confiando en él mismo, indaga y reconoce que, si antes era de una manera y ahora es de otra mejor, es que es libre; porque la libertad la da el obrar bien, conscientemente bien, sabiendo uno que hace el bien y que es lo que quiere hacer, porque sí. ¡Hay alguna persona así!, los que llaman “buenos por naturaleza”, esos a los que les dicen: “este es bueno de su natural”, pero hay algunos que, por malas experiencias de la vida, no son tan buenos, son los que algunos llaman: de carácter difícil; a ésos, lo que les ocurre, es que han tenido mala vida, no han sido valorados como personas, sea en la familia o en la sociedad, como tantas veces ocurre en las escuelas, con otros alumnos y algunos profesores, esos profesores que sólo saben de la materia a enseñar y que no entienden nada de la realización personal. Esos profesores, tantos, que han permitido burlas en sus clases, que degradan a otros, en su presencia o en su ausencia, que no debería haber sido, pero que ha ocurrido, entonces, por no tener autoridad moral, ya que no es un padre, un familiar, o ¡un amigo!, entonces, poco puede hacer para ayudar al maltratado, que llega a casa y a veces, está tan asustado que no puede ni explicar lo sucedido, o que no quiere, por su orgullo herido; por eso a mí me parece correcto y aceptable el que algunos buenos padres quieran para sus hijos el estudiar en colegios a distancia, dentro del marco familiar; no,  no me parece mal, y más si la familia es numerosa; pero que cada quien haga lo que le dejen hacer, porque Dios está por encima de muchas cosas y circunstancias, porque Dios es Dios a todas horas, y aprovecha el dolor recibido para hacer salir rosas, aunque preferiría un paraíso, sobre todo para los niños; por esto Dios, al crear el mundo hizo un Paraíso, pero el pecado, por la tentación del maligno, desbarató la voluntad de Dios, que en su misma voluntad está la LIBERTAD; Él quiere que se quiera lo suyo, lo que dio: el Paraíso, como manera de vivir, pero quiere que se quiera libremente, y que quien lo quiera, LO DEMUESTRE; por esto existe esta vida en el planeta Tierra, para demostrar a Dios lo que uno quiere, y si uno quiere ir al Paraíso, al Nuevo Reino Celestial, entonces, PUEDE; SI QUIERE, puede ganárselo, y como en el mundo está el pecado, por el pecado de la desobediencia, Dios Hijo VINO A OBEDECER, y por su fiel obediencia, de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios y fruto del Amor entre Dios y la plena de Gracia, la Virgen Inmaculada, María, porque Dios la amó con “locura” tal que le dio a su Hijo, a Él mismo, en naturaleza humana, para “entrar” en el mundo de los vivos en cuerpo y alma, y viviendo como uno de ellos, pero Él obedeciendo en todo al Padre y sin hacer mal a nadie, AMANDOSE TANTO A SÍ MISMO que Ama totalmente y plenamente y verdaderamente al ser humano, salvara a todos los que quieren ir al Cielo, CON ÉL, que estaríais aún con Dios, en el Paraíso que Dios creó, para vivir unidos y felices, criatura y Creador.

Volviendo al tema de la realización personal, vemos que Dios se realizó haciéndose hombre y viniendo a obedecerse, en este elemento humano, para abrir el camino del Cielo, que estaba cerrado por el pecado.

Entonces vemos que la realización personal es hacer lo que uno tiene que hacer; y ¿qué tienes que hacer tú?, amarte, como Dios se Ama a sí mismo; y eso no es malo, ¡ES LO NATURAL!; poco de bueno vamos a hacer si no nos amamos. A algunos santos, les enseñaron y les enseñan a despreciarse, a deformarse, a vivir en una silla de ruedas, pudiendo andar, pero Dios, que ve el corazón, comprende, y aún siendo uno mutilado, lo quiere, lo Ama, y lo cuida, dejándolo en la libertad de hacer caso a los comentarios de algunos que dicen que entienden de santidad, y que ésta está en el dolor y el sufrimiento; y sí está, pero también está en la alegría de vivir en familia, como vivió Jesús, Dios, con Santa María y San José, con sus primos y primas, a los que todos conocían. E iba Dios, Jesús, a las sinagogas y se ponía a hablar en público; y algunos dicen a otros, que es ser ególatra el hablar en público, como hizo Jesús. ¡No saben nada!. Muchos santos han sufrido tanto y no hacía falta, la santidad no es a ver quien sufre más por Dios, sino que la santidad es a ver quién AMA MÁS por Dios, para Dios, con Dios.

En este mundo no hay perfección.

En este mundo, muchas cosas se entienden mal.

En este mundo, la realización personal es sencillamente amar y ser amado. Y siendo así, en un ambiente adecuado, las personas se realizan en el amor y por las necesidades de las circunstancias, y por ese amor que quieren dar, sacan de sí mismos los dones que Dios les dio, y empiezan a andar con ellos, y los ofrecen a otros como prueba y muestra de su amor.

Como podéis ver, amigos míos, las cosas no son tan complicadas en el planeta Tierra, porque la vida va de amarse, y al amarse uno, se da cuenta de que alguien Superior tuvo que hacerlo, porque sabe bien que no se pudo hacer solo, y entonces llega a Dios, y entonces, por amarse a sí mismo-a, ama a Dios tanto,  agradecido-a de haberlo creado por Amor, ya que lo hizo perfecto para amarse a sí mismo-a, y nadie ama lo que no es bueno, lo que no le hace un bien; y por eso no es aberración amarse a uno mismo, porque en cada uno, en esa conciencia que Dios nos dio, hay “el detector de mentiras”, y cada uno se sabe su verdad, y más si lo dejan solo, y más si busca él-ella la soledad del silencio para meditar, para conocerse; que hacer oración, también es conocerse a sí mismo, ya que eres amado por Dios, y si bien en tu oración disciernes sobre lo que Dios creó, es bueno y hace bien, que disciernas sobre ti mismo, en las maravillas de, por ejemplo, cómo tus ojos pueden ver, y tus manos trabajar para el bien de los demás. ¡Pensar en ti, en positivo, es orar! también. Sí, como el pensar en agradar a los demás, porque Dios quiere que, como a ti mismo, ames a los demás, A TODOS LOS DEMÁS. Evidentemente no hablo de un amor sexual, que es lo que se estila hoy en día, y como le empezaron a llamar “hacer el amor” a la unión sexual conyugal, ahora ha quedado como una práctica de un mal entendido amor, el practicar el sexo hoy con uno-a, mañana con otro-a, y esto es y siempre ha sido ABERRACIÓN, porque del acto sexual, llamado “hacer el amor”, se hacen los hijos. Es la manera que Dios eligió para seguir poblando la tierra, ya que la persona muere, ¡todos mueren!, ¡incluso Dios, Jesús, murió!, aunque resucitó y abrió el Cielo para todos, para ti. Y, en el Cielo, en el Paraíso, que Dios creó desde un principio y donde vivieron nuestros primeros padres, Adán y Eva, que también fueron los primeros padres carnales para Jesús de Nazaret, que siendo Dios, es hijo de la carne que Dios creó en los hombres, por eso, es hijo también, como todos, de la naturaleza caída, y por eso, pasó tentaciones y resistió a todas, por la potencia de su Amor, porque el amor tiene la potencia de sacrificarse y ser fiel; el amor tiene todos los dones y toda la belleza y todo el poder y la fuerza de abastecer y abastecerse y hacer lo que quiere, y Dios quiso salvar a todo; y el amor de cada uno, decide ser salvado por Dios, por Jesús, pero si no se ama a sí mismo, ¿para qué uno-a quiere ser salvado?; entonces, lo que suele hacer, es practicar el amor sexual para tener la satisfacción carnal, la que es de este mundo; pero los que viven este amor en el matrimonio, disfrutan carnalmente y espiritualmente, ¡disfrutan más y mejor!, porque el amor sexual está reservado al matrimonio, que es la unión familiar donde se procrea y se enseña a amar para hallar así el Amor, ¡Dios!, que Ama y te busca, ¡te busca siempre!, y si una persona está entretenida en actividades sexuales de vicios inmorales, no ve el Amor de Dios, porque se está “realizando” con actividades sexuales que son propias de actos realizados en una vocación matrimonial, para llenar la tierra, para enseñar a andar y enseñar a amar, amando; pero ¿cuántos matrimonios se aman como deberían amarse?…

Veo que me he alargado demasiado, y tengo que dejaros por hoy. El tema de la realización personal es muy extenso si se explica bien, y no tiene nada que ver con el trabajo, sino con los afectos, porque Dios creó a la persona para que lo ame, para darle su Amor, y esto es lo que realiza al hombre, saberse amado por Dios, aceptar su amor y amarlo por ser amado, por ser creado por amor, y como se vive en el planeta Tierra y hay un tiempo y unas necesidades, y hay unos trabajos que hacer, eso que es servicio y que puede ser pagado, y así, en el intercambio de actividades se gana el dinero necesario para cubrir las necesidades propias y las de los demás, que por circunstancias ajenas a su voluntad no pueden prosperar en la vida, no pueden servir, sea porque no hay trabajo, sea porque el país es pobre, sea porque se está enfermo, etc., sea por lo que sea, el amor de los que pueden, debe entregarse a los demás, sea con trabajo, con dinero, con afecto, porque de hecho, el dinero es la parte material del afecto, del amor que hace que sirvas a los demás; porque todo hay que hacerlo por amor, con amor, para el Amor, que es Dios, y enseñó cómo ama Dios curando a los enfermos, creyeran en Él, en que era Dios, o no, Él, Dios los curaba, y les decía que no pecaran más, unos lo cumplían, otros no; Y dio pan a los que habían pasado el día escuchándole; Dios quiere que tengas todo lo demás por añadidura, por eso, trabajar con amor, por amor, es también como una oración, si trabajas bien, porque el que ora mal, pidiendo venganzas, ese no ora a Dios, que es Amor y perdona a todos, ese ora a Satanás.

Ay, no terminaría, pero tengo que acabar.

¡Dios te bendiga!, y hasta pronto amigo-a, ámate a ti mismo-a amando a Dios sobre todas las cosas y personas, ese Dios que te Ama tanto que murió por ti, y muere por ti en cada Misa. ¡Ama y REALIZATE PERSONALMENTE! Esa es la realización personal, no os miento, ¡meditad en silencio y soledad!

Con afecto sincero.

 P. Jesús

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Envío diario nº 4.507- Sábado 24-10-20

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Sábado 24 de Octubre de 2.020

Tiempo Ordinario/29º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 13, 1-9

Tu sufrimiento no tiene nada que ver con tu pecado

1Por aquel tiempo se presentaron algunos, que le contaron (a Jesús) lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían, 2y, respondiéndoles, dijo: ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los otros por haber padecido todo esto? 3Yo os digo que no, y que, si no hiciereis penitencia, todos igualmente pereceréis. 4Aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé y los mató, ¿creéis que eran más culpables que todos los hombres que moraban en Jerusalén? 5Os digo que no, y que, si no hiciereis penitencia, todos igualmente pereceréis. 6Y dijo esta parábola: Tenía uno plantada una higuera en su viña y vino en busca del fruto, y no lo halló. 7Dijo entonces al viñador: Van ya tres años que vengo en busca del fruto de esta higuera y no lo hallo; córtala; ¿por qué ha de ocupar la tierra en balde? 8Le respondió y dijo: Señor, déjala aún por este año que la cave y la abone, 9a ver si da fruto para el año que viene…; si no, la cortarás.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Tu sufrimiento no tiene nada que ver con tu pecado

Tus penas, si eres bueno y haces el bien, muy seguro, que muchas de ellas, serán por los pecados que otros cometen contra ti, no por tus pecados ya confesados, sino por los pecados de otros que no los confiesan.

Lo bueno que tiene vivir la fe, es que cuando te vas a confesar, que tienes que ir, porque seguro que sí o sí vas a pecar, porque ni uno no es pecador, ¡sólo Dios!; entonces, por la Gracia de la Confesión, lo que la vida tendría que darte en pago del mal que hiciste, a ti mismo o a los demás, Dios, con su poder, lo puede parar, lo puede arreglar todo para que eso malo que has hecho, no te perjudique más de lo que te conviene para tu bien.

Hoy, que las cosas están tan mal, es porque muchos no tienen conciencia de pecado, aún siendo algunos católicos, aún sabiendo que hay cosas que no se pueden hacer, pero tal parece que piensan que a ellos no les afecta el pecado por el hecho de tener fe, de creer que Dios es Dios y es un Dios de Amor que perdona siempre; ¡y claro que perdona siempre que uno va, acude, al sacerdote católico, y en secreto y en confesión, le pide perdón a Dios a través del sacerdote, que representa a Dios y perdona siempre.

Se acabarían muchos sufrimientos, si las personas fueran a confesarse de sus pecados, si no quisieran pecar. Pero ocurre bien al contrario, ocurre que incluso muchos programan su pecado, hacen planes, deciden su vida haciendo de dios; y aún sabiendo cuales son los pecados que no pueden cometer, se justifican por la fe; se dicen: “yo creo en Dios, Él es bueno, sabe que no puedo, que me es imposible luchar contra eso; además, ese y el otro lo hace, y algunos son de Misa diaria…”

¡Excusas ilícitas!

Saben la fe, estudian la fe, y son ciegos para aplicársela ellos. Y, cuántos sufren por las consecuencias del pecado, porque la Gracia de la Confesión, no la tienen porque no se confiesan, o se confiesan mal; y entonces, hacen sufrir a los demás, o sufren ellos mismos, por no practicar la fe.

¡Dios te perdona!, pero ve, ¡ve!, a buscar su perdón en la confesión; y con el perdón, recibirás la Gracia de la consolación y el que las consecuencias de tu pecado están en manos de Dios, ese Dios Todopoderoso que te ama y no quiere que pierdas la fe ni la hagas perder a nadie que te ve.

Alivia tu sufrimiento y el sufrimiento del mundo, ¿cómo?, yéndote a confesar. ¡Vive la consolación que da la absolución de tus pecados, confesados a un sacerdote católico!

Paz.

P. Jesús
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Consejo nº 628

.-Las cosas te han ido mal, aun sirviendo tú al mal; nada te ha salido como querías: fama, dinero y una mujer linda con quien tener hijos sanos y buenos.

P. Jesús

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San Antonio María Claret, Fundador

Ingresó al seminario de Vich (España) y allí recibió la ordenación sacerdotal. Fue luego nombrado como vicepárroco y pronto empezó el pueblo a conocer cuál era la cualidad principal que Dios le había dado: era un predicador impresionante, de una eficacia arrolladora. De todas partes lo llamaban a predicar misiones populares, predicando hasta diez sermones en un día. Viajaba siempre a pie y sin dinero.
Durante 15 años predicó incansablemente por el norte de España, y difícilmente otro predicador del siglo pasado logró obtener triunfos tan grandes como los del padre Claret. Al darse cuenta de la poderosa influencia de una buena lectura, se propuso emplear todo el dinero que conseguía en difundir buenos libros; mandaba imprimir y regalaba hojas religiosas por centenares de miles, y ayudó a fundar la librería religiosa de Barcelona. Él mismo redactó más de 200 libros y folletos sencillos para el pueblo que tuvieron centenares de ediciones.

La reina de España designo al P. Claret como Arzobispo de La Habana en Cuba. Pese a la negativa del santo en aceptar el cargo, amigos religiosos muy cercanos a él, lo convencieron de que asumiera el arzobispado alegando que primero y ante todo está siempre la voluntad del Señor. A partir de 1849 y por siete años San Antonio Claret se convirtió en el más ardoroso apóstol de Cuba, siempre pendiente de cualquier problema de sus feligreses de su arquidiócesis.

En 1857 fue llamado a España como capellán de la reina Isabel. En 1849 al darse cuenta de que para mantener viva la fe del pueblo se necesitan sacerdotes entusiastas que vayan por campos y ciudades predicando y propagando buenas lecturas, se reunió con cinco compañeros y fundó la Comunidad de Misioneros del Corazón de María, que hoy se llaman Claretianos.

Actualmente son 3,000 en 385 casas en el mundo. Fundó también las Hermanas Claretianas que son 650 en 69 casas. Estas comunidades han hecho inmenso bien con su apostolado en muchos países.

Asistió al Concilio Vaticano en Roma en 1870. En el Concilio pronunció un gran discurso que fue muy aplaudido y muy bien comentado y elogiado. En Francia fue recibido por los monjes cistercienses del monasterio de Fuente Fría, y allí, después de haber escrito por orden del superior de su comunidad, su autobiografía, enfermó y expiró el 24 de octubre de 1879. Tenía apenas 63 años. Después de su muerte, se le atribuido numerosos milagros.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Antonio María Claret, Fundador

Dios ama a los Santos. Amemos a Dios y a los Santos.

San Antonio María Claret, fundador, fundó y ayudó a fundar, porque los santos aman a Dios y aman a los santos.

Cumplió con su deber, a pesar de su tendencia natural o sus deseos privados. Supo obedecer a Dios, y por eso es lo que es: Santo.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.506- Viernes 23-10-20

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Viernes 23 de Octubre de 2.020

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Evangelio:

San Lucas 12, 54-59

La verdad está en Jesús

(Jesús) 54A la muchedumbre le decía también: Cuando veis levantarse una nube por el poniente, al instante decís: Va a llover. Y así es. 55Cuando sentís soplar el viento sur, decís: Va a hacer calor. Y así sucede. 56Hipócritas, sabéis juzgar del aspecto de la tierra y del cielo; pues ¿cómo no juzgáis del tiempo presente? 57¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? 58Cuando vayas, pues, con tu adversario al magistrado, procura en el camino desembarazarte de él, no sea que te entregue al juez, y el juez te ponga en manos del alguacil, y el alguacil te arroje en la cárcel. 59Te digo que no saldrás hasta que hayas pagado el último ochavo.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

La verdad está en Jesús

La verdad está en Jesús, ¡no seas hipócrita!

¿Quién demostró que era Dios?, ¡Jesús!; entonces, no digas que no tienes suficientes pruebas, que necesitas más información; y mientras tanto, te das a la fornicación, al adulterio, y haces un sinfín de pecados más, con tal de que pase el tiempo, y esperas que, como profeta, Dios se presente delante de ti y te diga quién es.

Si tú sabes bien cuando se prepara el tiempo para llover, entonces conoces bien los síntomas de lo que puede hacer una persona y de lo que sólo puede hacer Dios; dime: ¿Por qué nadie más, nunca más, ni antes de la venida de Jesús, hizo tales milagros como Él hizo en nombre de Dios?… Sabes bien los síntomas, conoces bien el poder de Dios; entonces, ¿a qué esperas para declararlo tu Rey y Señor?, ¿a qué aguardas para honrarlo?…

En el Evangelio de hoy, Jesús habla del Purgatorio; y te digo que es cierto, que hay un lugar así, donde tantos van y sufren con dolor, esos pecados que no confesaron, que podían confesar pero que no fueron confesados, porque ¡son tibios!, fueron tibios, y ahora sufren esa falta de fe.

Anda, ve a confesarte y haz las cosas bien; sólo necesitas de humildad ante Dios, no tienes que humillarte ante los hombres, ¡ante nadie!, sólo tienes que ser humilde ante Dios e irte a confesar, reconociendo que caíste en la tentación y que no tenías que haberlo hecho, sino que tenías que haber resistido, tenías que haberte apartado de pecar, tenías que proteger tu fe.

Empieza de nuevo, porque Dios, a cada segundo, te da la oportunidad de volver a empezar.

Empieza otra vez a perseguir el éxito de tu fe.

¡Ánimo!

Te espero en el confesonario.

Fe.

P. Jesús
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Consejo nº 627

.-Muchos otros aguantaron, en cambio tú: fornicando. Si otros pueden vivir la castidad, tú también puedes hacerlo. Abstente de pecar.

P. Jesús

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San Juan de Capistrano

Considerado como uno de los predicadores más famosos que ha tenido la Iglesia Católica, San Juan nació en Capistrano, en la región montañosa de Italia, en 1386. Fue un estudiante sumamente consagrado a sus deberes y llegó a ser abogado, juez y gobernador de Perugia. Tras caer preso a causa de una guerra civil, el santo reflexionó sobre su actitud en la vida, dándose cuenta que en vez de dedicarse a conseguir dinero, honores y dignidades en el mundo, era mejor trabajar por conseguir la santidad y la salvación en una comunidad de religiosos, por lo que decidió ingresar a la orden franciscana.

A los 33 años fue ordenado sacerdote y luego, durante 40 años recorrió toda Europa predicando con enormes éxitos espirituales. Tuvo por maestro de predicación y por guía espiritual al gran San Bernardino de Siena, y formando grupos de seis y ocho religiosos se distribuyeron primero por toda Italia, y después por los demás países de Europa predicando la conversión y la penitencia.

Luego de su muerte, se reunió los apuntes de los estudios que hizo para preparar sus sermones, sumando 17 volúmenes. La Comunidad Franciscana lo eligió por dos veces como Vicario General, y aprovechó este altísimo cargo para tratar de reformar la vida religiosa de los franciscanos, llegando a conseguir que en toda Europa esta Orden religiosa llegara a un gran fervor, no sin antes sortear una serie de dificultades y obstáculos.

San Juan tenía mucha habilidad para la diplomacia; era sabio, prudente, y medía muy bien sus juicios y sus palabras. Había sido juez y gobernador y sabía tratar muy bien a las personas. Por eso cuatro Pontífices (Martín V, Eugenio IV, Nicolás V y Calixto III) lo emplearon como embajador en muchas y muy delicadas misiones diplomáticas y con muy buenos resultados. Tres veces le ofrecieron los Sumos Pontífices nombrarlo obispo de importantes ciudades, pero prefirió seguir siendo humilde predicador, pobre y sin títulos honoríficos.

En 1453 los turcos musulmanes se habían apoderado de Constantinopla, y se propusieron invadir a Europa para acabar con el cristianismo. Entonces San Juan se fue a Hungría y recorrió toda la nación predicando al pueblo, incitándolo a salir entusiasta en defensa de su santa religión. Las multitudes respondieron a su llamado, y pronto se formó un buen ejército de creyentes. Los musulmanes llegaron cerca de Belgrado con 200 cañones, una gran flota de barcos de guerra por el río Danubio, y 50,000 terribles jenízaros de a caballo, armados hasta los dientes. Los jefes católicos pensaron en retirarse porque eran muy inferiores en número. Pero fue aquí cuando intervino Juan de Capistrano. Jamás empleó armas materiales; por el contrario, sus armas eran la oración, la penitencia y la fuerza irresistible de su predicación.

Por un resfrío que se le agudizó, el santo falleció el 23 de octubre de 1456.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Juan de Capistrano

Hay que defender la fe de los que van a conquistar el cuerpo, de donde vive esta alma, preciosa para Dios, en su santa misericordia; y quieren mutilarlo, y quieren derribarlo, y quieren paganizarlo.

¡Luchemos!

San Juan de Capistrano luchó con la oración, la paciencia y la fuerza irresistible de su predicación.

¡Aprendamos de los santos!

A buena hora hermanos, a buena hora, ¡luchemos! Cristo debe reinar en nuestros cuerpos, y habitar en nuestros corazones y regir nuestra alma. ¡Luchemos hermanos, luchemos!

El enemigo viene y va armado, pero nosotros luchemos con la oración, la paciencia y la fuerza irresistible de la Palabra de Dios. ¡Proclamemos el Evangelio! ¡¡Viva Dios!!

¡Luchemos con el alma, el cuerpo, y con todo nuestro corazón, rebosante por Dios y la Madre misma de Dios mismo, que tanto nos aman los dos.

¡Luchemos!

¡Ganemos en fe por el Amor!

P. Jesús

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