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Envío diario nº 4.436- Viernes 14-8-20

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Viernes 14 de Agosto de 2.020

Tiempo Ordinario/19º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 19, 3-12

La dureza de tu corazón

3Se le acercaron (a Jesús) unos fariseos con propósito de tentarle, y le preguntaron: ¿Es lícito repudiar a la mujer por cualquier causa? 4Él respondió: ¿No habéis leído que al principio el Creador los hizo varón y hembra? 5Dijo: <<Por esto dejará el hombre al padre y a la madre y se unirá a la mujer, y serán los dos una sola carne>>. 6De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió no lo separe el hombre. 7Ellos le replicaron: Entonces ¿cómo es que Moisés ordenó dar libelo de divorcio al repudiar? 8Díjoles Él: Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres, pero al principio no fue así. 9Y yo digo que quien repudia a su mujer (salvo caso de adulterio) y se casa con otra, adultera.

10Dijéronle los discípulos: Si tal es la condición del hombre con la mujer, no conviene casarse. 11Él les contestó: No todos entienden esto, sino aquellos a quienes ha sido dado. 12Porque hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que fueron hechos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se han hecho tales por amor del reino de los cielos. El que pueda entender, que entienda.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

La dureza de tu corazón

Si te duele lo que te dicen, lo que hacen y piensan contra ti, es que tienes un corazón duro, y aunque algunos digan: “es que soy muy sensible”, lo cierto es que TIENES DURO EL CORAZÓN.

Y además, te añado, que no te has enterado NADA DE NADA de cómo va la vida en este mundo. ¡Aquí no es el Paraíso!, ni podrá serlo NUNCA. ¡Por favor!, entérate bien de lo que es vivir aquí en el planeta Tierra, y no vivas de fantasías, de falsas ilusiones y vanas meditaciones. Tú has venido a este mundo a dejar lo mejor de ti, y si cada uno diera lo mejor de uno mismo, no haría falta perdonarse, porque nadie haría agravios; pero TANTOS, tantos, se creen que la vida en la tierra es la única forma de vida de una persona, y ¿no se vive también dentro del vientre de la madre?, sí, también se vive allí dentro, como fuera de este planeta Tierra.

Quiero que pongan los de CatholicosOnline.com, aquí, el link de ese vídeo que comentaron y que seguro os gustará a todos, a todos los que amáis la Vida, vivir.

http://en.gloria.tv/?media=318655

Mañana seguiré con el tema de hoy.

P. Jesús
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Consejo nº 557

.-¿Cómo conocer que te estás enamorando? Cuando sea bueno que ames, serás amado y amarás. Dios hace las cosas bien: Uno con una y para siempre. Amén.

P. Jesús

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San Maximiliano Kolbe

San Maximiliano María Kolbe nació en Polonia el 8 de enero de 1894 en la ciudad de Zdunska Wola, que en ese entonces se hallaba ocupada por Rusia. Fue bautizado con el nombre de Raimundo en la iglesia parroquial. A los 13 años ingresó en el Seminario de los padres franciscanos en la ciudad polaca de Lvov, la cual a su vez estaba ocupada por Austria, y estando en el seminario adoptó el nombre de Maximiliano. Finaliza sus estudios en Roma y en 1918 es ordenado sacerdote. 

Devoto de la Inmaculada Concepción, pensaba que la Iglesia debía ser militante en su colaboración con la Gracia Divina para el avance de la Fe Catolica. Movido por esta devoción y convicción, funda en 1917 un movimiento llamado “La Milicia de la Inmaculada” cuyos miembros se consagrarían a la bienaventurada Virgen María y tendrían el objetivo de luchar mediante todos los medios moralmente válidos, por la construcción del Reino de Dios en todo el mundo. 

Verdadero apóstol moderno, inicia la publicación de la revista mensual “Caballero de la Inmaculada”, orientada a promover el conocimiento, el amor y el servicio a la Virgen María en la tarea de convertir almas para Cristo. Con un Tiraje de 500 ejemplares en 1922, para 1939 alcanzaría cerca del millón de ejemplares. 

En 1929 funda la primera “Ciudad de la Inmaculada” en el convento franciscano de Niepokalanów a 40 kilómetros de Varsovia, que al paso del tiempo se convertiría en una ciudad consagrada a la Virgen. 

En 1931, luego de que el Papa solicitara misioneros, se ofrece como voluntario. En 1936 regresa a Polonia como director espiritual de Niepokalanów, y 3 años más tarde, en plena Guerra Mundial, es apresado junto con otros frailes y enviado a campos de concentración en Alemania y Polonia. Es liberado poco tiempo después, precisamente el día consagrado a la Inmaculada Concepción. 

Es hecho prisionero nuevamente en febrero de 1941 y enviado a la prisión de Pawiak, para ser después transferido al campo de concentración de Auschwitz, en donde a pesar de las terribles condiciones de vida prosiguió su ministerio. 

En Auschwitz, el régimen nazi buscaba despojar a los prisioneros de toda huella de personalidad tratándolos de manera inhumana e inpersonal: como un número; a San Maximiliano le asignaron el 16670. A pesar de todo, durante su estadía en el campo nunca le abandonaron su generosidad y su preocupación por los demás, así como su deseo de mantener la dignidad de sus compañeros. 

La noche del 3 de agosto de 1941, un prisionero de la misma sección a la que estaba asignado San Maximiliano escapa; en represalia, el comandante del campo ordena escoger a 10 prisioneros al hazar para ser ejecutados. Entre los hombres escogidos estaba el sargento Franciszek Gajowniczek, polaco como San Maximiliano, casado y con hijos. San Maximiliano, que no se encontraba dentro de los 10 prisioneros escogidos, se ofrece a morir en su lugar. El comandante del campo acepta el cambio, y San Maximiliano es condenado a morir de hambre junto con los otros nueve prisioneros. 

Diez días después de su condena y al encontrarlo todavía vivo, los nazis le administran una inyección letal el 14 de agosto de 1941 

En 1973 Paulo VI lo beatifica y en 1982 Juan Pablo Segundo lo canoniza como Mártir de la Caridad. 

San Maximiliano Kolbe, el Mártir de la Caridad

Los Inicios

San Maximiliano María Kolbe fue hijo de María Dabrowska y de Julio Kolbe, pertenecientes a la Tercera Orden Franciscana, y los cuales tenían en su casa un taller y un pequeño altar con la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Czestochowa, veneradísima patrona de Polonia.
Nació en Polonia el 8 de enero de 1894 en la ciudad de Zdunska Wola, que en ese entonces se hallaba ocupada por Rusia. Fue bautizado con el nombre de Raimundo en la iglesia parroquial. Sus hermanos fueron Francisco, José, Valentín y Antonio. Los dos últimos murieron prematuramente.
Aproximadamente en el año 1906, un suceso marca la vida de Maximiliano, y preocupa y desconcierta a su madre. Ella misma relata el suceso a los pocos meses del martirio de Maximiliano. Dice ella: “Sabia yo de antemano, en base a un caso extraordinario que le sucedió en los años de la infancia, que Maximiliano moriría mártir. Solo no recuerdo si sucedió antes o después de su primera confesión. Una vez no me gusto nada una travesura, y se la reproche: Niño mío, ¡quien sabe lo que será de ti!. Después, yo no pensé más, pero observe que el muchacho había cambiado tan radicalmente, que no se le podía reconocer. Teníamos un pequeño altar escondido ente dos roperos, ante el cual él a menudo se retiraba sin hacerse notar y rezaba llorando. En general, tenía una conducta superior a la de su edad, siempre recogido y serio, y cuando rezaba, estallaba en lágrimas. Estuve preocupada, pensando en alguna enfermedad, y le pregunté: ¿te pasa algo? ¡Has de contar todo a tu madre!
Temblando de emoción y con los ojos anegados en lágrimas, me contó: “Mamá, cuando me reprochaste, pedí mucho a la Virgen me dijera lo que sería de mi. Lo mismo en la iglesia, le volví a rogar. Entonces se me apareció la Virgen, teniendo en las manos dos coronas: una blanca y otra roja. Me miró con cariño y me preguntó si quería esas dos coronas. La blanca significaba que perseveraría en la pureza y la roja que seria mártir. Conteste que las aceptaba… (las dos). Entonces la Virgen me miró con dulzura y desapareció”.
El cambio extraordinario en la conducta del muchacho, atestiguaba la verdad de las cosas. El tenia plena conciencia, y al hablarme, con el rostro radiante señalaba la deseada muerte de mártir. Este fascinante encuentro de Maximiliano con su “Madrecita” celestial es algo más que un episodio pasajero. Es la raíz de todo su futuro; es el motor de sus amplios planes; es la fuerza para los vuelos más audaces; es el manantial de su santidad y de su apostolado”.

Vocación Franciscana

A los 13 años ingresó en el Seminario de los padres franciscanos en la ciudad polaca de Lvov, la cual a su vez estaba ocupada por Austria. Fue en el seminario donde adoptó el nombre de Maximiliano María.
El padre Wilk lo describe así: “era diligente en el cumplimiento de sus deberes, dotado por las matemáticas, obediente a los profesores, servicial con los compañeros, alegre y equilibrado. Rezaba con recogimiento. Un episodio se me grabó por siempre. Entrando en una sala, vi a Maximiliano de rodillas ante una gran cruz, absorto en oración.”
Pero de pronto entró la crisis en ambos hermanos. Maximiliano se convenció y convenció a su hermano de abandonar el seminario. Cuando estaban a punto de hablar con el superior, les visita la madre llena de alegría. Orgullosa les cuenta que José, el hermano menor, también entraría en la orden. ¡Además ella y su esposo también tienen vocación religiosa de manera que sería toda la familia Franciscana!. 
El 4 de septiembre de 1910 ciñó a su cintura el cordón de San Francisco, y de esa manera comenzó su año de noviciado. ¡Apenas dieciséis años!
En el otoño de 1912, el P. Provincial teniendo en cuenta las excelentes cualidades intelectuales de Fray Maximiliano, dispuso que, junto a otros, siguiera sus estudios de filosofía y teología en Roma, donde los finalizó. Los años romanos serán fecundísimos y decisivos en la vida de Maximiliano. La Virgen lo espera para inspirarle la fundación de La Milicia de la Inmaculada.
En 1918 es ordenado sacerdote.

La Misión

Maximiliano siempre fue muy devoto de la Inmaculada Concepción, por lo que pensaba que la Iglesia tenía que ser militante en su colaboración con la Gracia Divina para el avance de la fe católica. Es por eso que movido por su devoción, funda en el año 1917 un movimiento llamado “La Milicia de la Inmaculada”, el cual se consagraría a la Virgen María y lucharía con todos los medios moralmente válidos, por la construcción del Reino de Dios en todo el mundo. En palabras del propio San Maximiliano, el movimiento tendría: 
“una visión global de la vida católica bajo una nueva forma, que consiste en la unión con la Inmaculada.”
Inició la publicación de una revista mensual llamada “Caballero de la Inmaculada”, ésta era orientada a promover el conocimiento, el amor y el servicio a la Virgen María. Comenzó con un tiraje de sólo 500 ejemplares en 1922, y para el año 1939 alcanzaría cerca de un millón de ejemplares publicados.
La primera “Ciudad de la Inmaculada” se funda en el año 1929 en el convento franciscano situado en Niepokalanów a 40 kilómetros de Varsovia, que luego de algunos años se convertiría en una ciudad consagrada a la Virgen y, en palabras de San Maximiliano, dedicada a: 
“conquistar todo el mundo, todas las almas, para Cristo, para la Inmaculada, usando todos los medios lícitos, todos los descubrimientos tecnológicos, especialmente en el ámbito de las comunicaciones.”
Luego de que el papa solicitara sacerdotes para ir de misiones, en el año 1931 se ofrece como voluntario y viaja a Japón donde funda una nueva ciudad de la Inmaculada (“Mugenzai No Sono”) y publica la revista “Caballero de la Inmaculada” en idioma japonés (“Seibo No Kishi”).

El Testimonio

Regresó a Polonia en el año 1936, siendo director espiritual de Niepokalanów, y luego de 3 años, mientras se daba la Guerra Mundial, fue apresado junto a otros frailes y enviado a campos de concentración en Alemania y Polonia. Poco tiempo después, el día de la Inmaculada Concepción, es liberado.
En 1941 es nuevamente hecho prisionero y ésta vez es enviado a la prisión de Pawiak, y luego llevado al campo de concentración de Auschwitz, donde prosiguió su ministerio a pesar de las terribles condiciones de vida.
Los nazis siempre trataban a los prisioneros de una manera inhumana y antipersonal, de manera que los llamaban por números; a San Maximiliano le asignaron el número 16670. A pesar de los difíciles momentos en el campo su generosidad y su preocupación por los demás nunca le abandonaron.
El 3 de agosto de 1941, un prisionero escapa; y en represalia, el comandante del campo ordena escoger a 10 prisioneros para ser condenados a morir de hambre. Entre los hombres escogidos estaba el sargento Franciszek Gajowniczek, polaco como San Maximiliano, casado y con hijos. 
“No hay amor más grande que éste: dar la vida por sus amigos” 
(Jn 15, 13).
San Maximiliano, que no se encontraba dentro de los 10 prisioneros escogidos, se ofrece a morir en su lugar. El comandante del campo acepta el cambio.
Luego de 10 días de su condena y al encontrarlo todavía con vida, los nazis le colocan una inyección letal el 14 de agosto de 1941.

El Legado

De esta manera San Maximiliano María Kolbe da testimonio y ejemplo de dignidad, en medio de la más terrible adversidad. 
En el año 1973 el Papa Paulo VI beatifica a San Maximiliano y en 1982 Juan Pablo II lo canoniza como Mártir de la Caridad. 
Juan Pablo II comenta la influencia que tuvo San Maximiliano en su vocación sacerdotal: 
“Surge aquí otra singular e importante dimensión de mi vocación. Los años de la ocupación alemana en Occidente y de la soviética en Oriente supusieron un enorme número de detenciones y deportaciones de sacerdotes polacos hacia los campos de concentración. Sólo en Dachau fueron internados casi tres mil. Hubo otros campos, como por ejemplo el de Auschwitz, donde ofreció la vida por Cristo el primer sacerdote canonizado después de la guerra, San Maximiliano María Kolbe, el franciscano de Niepokalanów.”

Consagración a la Inmaculada, compuesta por S. Maximiliano Kolbe

“OH Inmaculada, reina del cielo y de la tierra,
refugio de los pecadores y Madre nuestra amorosísima,
a quien Dios confió la economía de la misericordia.
Yo……. pecador indigno, me postro ante ti,
suplicando que aceptes todo mi ser como cosa y
posesión tuya.
A ti, Oh Madre, ofrezco todas las dificultades
de mi alma y mi cuerpo, toda la vida, muerte y eternidad.
Dispón también, si lo deseas, de todo mi ser, sin ninguna reserva,
para cumplir lo que de ti ha sido dicho: 
“Ella te aplastará la cabeza” (Gen 3:15), y también: 
“Tú has derrotado todas las herejías en el mundo”.
Haz que en tus manos purísimas y misericordiosas
me convierta en instrumento útil para introducir y aumentar tu gloria 
en tantas almas tibias e indiferentes, y de este modo, 
aumento en cuanto sea posible el bienaventurado 
Reino del Sagrado Corazón de Jesús.
Donde tú entras oh Inmaculada, obtienes la gracia 
de la conversión y la santificación, ya que toda gracia 
que fluye del Corazón de Jesús para nosotros,
nos llega a través de tus manos”.
Ayúdame a alabarte, OH Virgen Santa
y dame fuerza contra tus enemigos.”

FUENTE: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Maximiliano Kolbe

Muchos Santos han muerto por amor de Dios, pero pocos han muerto por amor de Dios y amor a sus semejantes. San Maximiliano Kolbe, uno de ellos, un santo actual, moderno, que usó, de lo que malamente llaman democracia, y pidió sustituir a un compañero suyo a su pasión y muerte segura. Y sufre y muere por otro y es, a imitación de Cristo, un verdadero cristiano convencido de su fe, porque si no hubiera tenido fe en el Reino Celestial, no se habría dejado matar, pero San Maximiliano Kolbe sabía que iba directo al Reino de Dios, porque todo lo hizo y lo hacía por Amor: Eso es la Caridad. Hacer las cosas, decir las cosas sólo por amor a Dios, y lo que Dios no quiere que hagamos o que pensemos o digamos, no decirlo, no pensarlo, no obrarlo. Hay Santos que sí que han entendido de qué va vivir la perfección, y San Maximiliano Kolbe, está en el mismo Cielo y es Santo por eso: Porque entendió de qué va la vida: de la salvación, y uno se salva por la Caridad.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.435- Jueves 13-8-20

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Jueves 13 de Agosto de 2.020

Tiempo Ordinario/19º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 18, 21-30.32-35

Contra ti

21Entonces se le acercó Pedro y le preguntó: Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si peca contra mí? ¿Hasta siete veces? 22Dícele Jesús: No digo yo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 23Por esto se asemeja el reino de los cielos a un rey que quiso tomar cuentas a sus siervos. 24Al comenzar a tomarlas, se le presentó uno que le debía diez mil talentos. 25Como no tenía con qué pagar, mandó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía y saldar la deuda. 26Entonces el siervo, cayendo de hinojos, dijo: Señor, dame espera y te lo pagaré todo. 27Compadecido el señor del siervo aquel, le despidió, condonándole la deuda. 28En saliendo de allí, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y, agarrándole, intentaba ahogarlo al tiempo que le decía: Paga lo que debes. 29De hinojos le suplicaba su compañero, diciendo: Concédeme un plazo y te pagaré. 30Pero él se negó, y le hizo encerrar en la prisión hasta que pagara la deuda. 32Entonces hízole llamar el señor, y le dijo: Mal siervo, te condoné yo toda la deuda porque me lo suplicaste. 33¿No convenía, pues, que tuvieras tú piedad de tu compañero, como la tuve yo de ti? 34E irritado, le entregó a los torturadores hasta que pagase toda la deuda. 35Así hará con vosotros mi Padre celestial si no perdonare cada uno a su hermano de todo corazón.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Contra ti

Tantas veces, algunos creen que la vida de perfección, de santidad, va de estar siempre en la presencia de Dios, pero no piensan que deben estar allí, en la presencia de Dios, humildes y humillados de no ser perfectos, de no haber sido siempre y totalmente buenos; y sí, están en presencia de Dios algunos, y delante de Él, están llenos de rencores, de odios, de envidias, de egoísmos antinaturales, que les impide todo ello perdonar a quien los ha ofendido, a quien los ofende y tiene intenciones de seguir ofendiéndole, y aún a esos, ¡que hay!, Dios también pide que se les perdone.

Hay que perdonar a todos los que han pecado contra ti, ¡A TODOS!

Es que no saben lo que hacen; aunque sí sepan que hacen daño, y sus intenciones sean hacértelo, y sus deseos y planes salidos de su corazón, sean hacerte daño, ¡destruirte!, quitarte eso que tienes y es tuyo. Pues, a esos, ¡a esos!, que van contra ti, que están contra ti, HAY, TIENES que perdonarlos, porque aun siendo la causa de tu dolor, esos, si no los perdonas, y bien sinceramente, van a llevarte al Infierno.

Hemos leído en el Evangelio de hoy, lo que Dios quiere de ti. Y eso tiene que quedarte claro, ¡clarísimo!, el que si no perdonas a TODOS, Dios no te perdonará. Y te lo digo en serio, porque muy en serio, lo dijo Jesús a sus discípulos.

Aunque te duela, ¡perdona!

Si no te doliera, ¡aún sería mejor! Y hay gentes así, personas maravillosas, a las que no les duele lo que les hacen, ¡y les hacen daño!, mucho daño. Mañana seguiré con el tema ¡léeme! Hoy ten claro, muy claro, el que debes perdonar si quieres que Dios te perdone; si no perdonas, ¡Dios no te perdonará! Así de claro es este asunto del perdón. Medítalo, porque no sea que, además de sufrir por otros, por lo que otros te hacen, además, por ellos, por esos que te dañan y no perdonas, vayas tú al infierno; y además, habiendo recibido tanto dolor, habiendo aguantado el no devolverlo, todo y no habiendo hecho mal alguno, ADEMÁS tienes que perdonar. Así son las normas de la Casa, del Reino de Dios. Y hay que aceptar las normas, si quieres ir allí. Sigue leyéndome y ten fe. Amén.

P. Jesús
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Consejo nº 556

.-Te quieren y no quieres; ¿por qué quieres a quien no te quiere bien?

P. Jesús

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San Estanislao de Kostka, Seminarista

Era hijo de un rico senador de Polonia, y nació en el año de 1550. A los 14 años, fue admitido en un colegio jesuita, donde se educó. Durante esta misma época, su padre lo hospedó en la casa de un calvinista protestante, el cual trataba mal a los católicos que eran fervorosos. También sufría mucho por su hermano mayor, Pablo, quien vivía mundanamente, todo lo contrario que Estanislao, que ya desde muy joven fue recogido y piadoso. Todo esto fue formando su personalidad y lo fue desprendiendo del mundo, donde la gente, muchas veces no sabe hacer felices a los demás. 

Ante la negativa de su padre de responder a la vocación de sacerdote, Estanislao decidió huir. Quiso hacerse jesuita en su país, pero los padres de esa comunidad no lo aceptaron por no ganarse de enemigo a su padre. Entonces emprendió una caminata de 500 kilómetros. Primero a Alemania, donde fue recibido amablemente por el superior regional de los jesuitas, San Pedro Canisio, y luego, hasta Roma, donde el superior general San Francisco de Borja lo recibió con especial afecto. 

Al principio, se dedicó a oficios humildes y domésticos, tarea que hizo con muy buena voluntad y alegría a pesar de que, por venir de familia adinerada, no estaba habituado a este tipo de trabajos. Fue admitido en el noviciado, donde pasó sólo nueve meses. 

Su amor a Jesús Sacramentedo era tan fuerte, que cuando entraba al templo su rostro se enrojecía y resplandecía.Y durante la misa o después de comulgar era frecuentemente arrebatado en éxtasis, sin darse cuenta de lo sucedía a su alrededor. 

El 15 de agosto de 1568, cuando sólo tenía 18 años, falleció. Poco después, su hermano Pablo llegó a Polonia para llevárselo por la fuerza, y se encontró con la noticia de que Estanislao había muerto. A raíz de esto, Pablo se convirtió en un fervoroso creyente, y asistió a la beatificación de su hermano. 

Por intercesión de San Estanislao se obtuvieron numerosos milagros, y el Santo Padre lo canonizó y lo declaró patrono de los novicios y de los que se preparan al sacerdocio.

FUENTE: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Estanislao de Kostka, Seminarista

Hermanos, la fe abrasa al de corazón enamorado de Dios, y sea rico o sea pobre, se hace humilde y servidor de otros. Sólo le interesa recibir la misma bondad que Dios nos da a todos, pero muchos lo rechazan. No fue ese el caso de San Estanislao de Kostka, Seminarista.

No hay impedimentos en entregarse a Dios cuando el alma ama. Ni padres, ni dinero, ni católicos que no apoyan al que va a ser santo, como le ocurrió a nuestro santo, a San Estanislao, que los Jesuítas, para no tener a su padre de enemigo, le negaron la entrada a ser uno de ellos. ¿De quienes? ¿De los que miran más los problemas del cuerpo que del alma? ¿Cuántos enemigos tendríamos todos de hacerles caso? Pero para quien no sepa de que va la Iglesia, profundicemos en estos jesuitas, estos fueron los que el Santo conocía, y no quiere decir que todos los que son de la Compañía de Jesús (Jesuitas), sean como fueron esos cobardes y otros, a lo largo de la historia de la Iglesia, y que pertenecen a Grupos de ella, que dicen amar a Dios y temen a los hombres.

San Estanislao de Kostka, seminarista, nos enseña con su historia que hay varias clases de católicos, y que, a veces, los ricos son más católicos que los que lo dejan todo para seguir a Cristo.

Meditemos en los Santos, porque nos muestran con su historia de qué va la vida del verdadero creyente, el que ama a Dios sobre todas las cosas.

Y tú ¿Qué estás dispuesto a hacer por Dios?

P. Jesús

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Envío diario nº 4.434- Miércoles 12-8-20

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Miércoles 12 de Agosto de 2.020

Tiempo Ordinario/19º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 18, 15-20

La corrección fraterna

(Dijo Jesús a sus discípulos): 15Si pecare tu hermano contra ti, ve y repréndele a solas. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. 16Si no te escucha, toma contigo a uno o dos, para que por la palabra de dos o tres testigos sea fallado todo el negocio. 17Si los desoyere, comunícalo a la Iglesia, y si a la Iglesia desoye, sea para ti como gentil o publicano.18En verdad os digo, cuanto atareis en la tierra será atado en el cielo, y cuanto desatareis en la tierra será desatado en el cielo.

19Aún más: os digo en verdad que, si dos de vosotros conviniereis sobre la tierra en pedir cualquier cosa, os lo otorgará mi Padre, que está en los cielos. 20Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

La corrección fraterna

Somos personas para vivir en familia, en grupo, en comunidad. Vivir de esta manera implica roces y dolor, porque cada uno tiene falta de virtudes, y por si esto fuera poco, a algunos se le añade la mala intención de corazón, el hacer las cosas deliberadamente para ir contra la voluntad de Dios: esto es el pecado.

Por eso, si un hermano tuyo peca, ve a él y, con la delicadeza de la caridad, díselo, dile lo que de él ves. Si no te hace caso, dilo a dos personas de tu comunidad, y que ellas vayan y pidan caridad y den caridad. Si no hace caso, dejad a esta persona por mala y, apartándoos de ella, rezad por ella y sufrid el dolor de que es un pecador que no quiere arrepentirse. Confiad en Dios, pero vosotros no tengáis tratos con él, porque prefiere pecar a estar a bien con Dios. Tened misericordia y seguid viviendo vuestra vida de piedad y de Gracia.

La vida trae estas cosas, el tener que abandonar a amigos, a familiares y vecinos por elegir a Dios, que no quiere que te vuelvas pecador.

No creas que tú puedes cambiar a esta persona y que quedándote con ella, reaccionará; tú no eres Dios, y tu labor es salvarte tú, porque debes amarte como a los demás, igual que a los demás, ni más ni menos, por eso, si quieres que esa persona se salve, ¡sálvate tú!

P. Jesús
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Consejo nº 555

.-Me temo, me temo, que te están queriendo sin querer. ¿Qué vas hacer? ¿Salir corriendo?

P. Jesús

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Beato Inocencio XI, Papa

El 20 de noviembre de 1650, recibió la ordenación sacerdotal y la consagración episcopal, el 19 de enero de 1651. Después de retirarse durante algún tiempo en su ciudad natal, tomó posesión efectiva de su sede, en febrero de 1652. En 1656, regresó a Roma en donde vivió hasta que fue elegido Sumo. Fue un Papa muy piadoso, austero, amante de la pobreza. Cuando tomaba una decisión para bien de la Iglesia, no había nada que lo hiciera retroceder. Se considera que antes de llegar a ser Papa era más un administrador que un pensador. Esto no fue determinante. Si los actos más sobresalientes de su pontificado fueron provocados por el anhelo de administrar la Iglesia, de defenderla y de reformarla, su actuación apologética, aunque menos brillante, fue también de importancia profunda y duradera. 

Inocencio XI fue enemigo del nepotismo. Su atención se enfocó hacia la moralidad de la enseñanza religiosa. Se ocupó de la reforma de los dominicos de Toscana y Lombardía, y de las cistercienses de Polonia. Aprobó dos nuevas congregaciones y, en 1686, la regla de la Tercera Orden Franciscana. 

Luchó, aplicando las leyes canónicas, contra la declaración del 10 de febrero de 1673, en la que Luis XIV extendió los privilegios temporales que concedían la rey la potestad de nombrar a los obispos para las sedes vacantes en las diócesis del mediodía que habían sido exceptuadas hasta entonces. Además, se adjudicó el derecho de nombrar a las abadesas de los monasterios y a los titulares cuando estaban vacantes las sedes episcopales. 

Fue sepultado en San Pedro. Gozó de una reputación de santidad tal, que su causa fue introducida el 23 de junio de 1714, todavía en vida de Luis XIV. Finalmente, fue beatificado por el Papa Pío XII, el 7 de octubre de 1956.

FUENTE: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

Beato Inocencio XI, Papa

Hay santos que todos saben que son santos, como el Beato Inocencio XI, Papa. Luchador incansable para el bien de la Iglesia de Cristo. Enemigo de todo lo contrario a la Verdad. Muchos lo seguían por ese desprendimiento del dinero y esa vida de pobreza y piedad que todos veían en él, por ser verdaderamente así que era él, el Beato Inocencio XI, Papa, un hombre luchador de la fe, con las armas de la piedad y el escudo de la verdadera pobreza.

Descansa en paz y alegría intensa e inmensa en los brazos de María Reina de la Iglesia.

P. Jesús

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La Biblia
El sacrificio de Noé
Génesis 8, 20-22.

Capítulo 8

20 Luego Noé levantó un altar al Señor, y tomando animales puros y pájaros puros de todas clases, ofreció holocaustos sobre el altar.
21 Cuando el Señor aspiró el aroma agradable, se dijo a sí mismo: «Nunca más volveré a maldecir el suelo por causa del hombre, porque los designios del corazón humano son malos desde su juventud; ni tampoco volveré a castigar a todos los seres vivientes, como acabo de hacerlo.
22 De ahora en adelante, mientras dure la tierra, no cesarán la siembra y la cosecha, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche».

Meditación:

El sacrificio de Noé – Génesis 8, 20-22. 

Cuando Dios te bendice, da gracias a Dios, alábalo con tus palabras y tu corazón.  Da testimonio con tus obras de que estás agradecido de las bendiciones que Dios te da. Y, todo lo bueno que tienes, incluso tu inteligencia, es una bendición de Dios. Entonces, de continuo da gracias a Dios, de continuo alaba a Dios, de continuo, se bueno con Dios, porque Dios es bueno contigo.

Dios es bueno con el hombre, le ha dado una tierra para vivir y alimentarse y desarrollar su inteligencia.

A Noé le hizo construir un Arca, y a ti te va a dar un coche y una casa y un buen trabajo para que con todo ello des gloria a Dios y lo alabes cada día de tu vida. ¡Alaba a Dios! Que tu corazón proclame al mundo las bendiciones que de Él, de Dios recibes, y ensalza a la Madre de Dios, porque por Ella, Dios te da todo lo que pides, si lo pides en nombre de su Hijo, en nombre de Jesús. Por eso ya no hacen falta sacrificios para dar gracias a Dios por sus bendiciones, porque el Sacrificio fué hecho ya para siempre jamás, el sacrificio voluntario de la entrega del Hijo de Dios como prenda de amor del mismo Dios a los hombres. No tuviste que morir tú, ni tú, ni tu padre, ni tu madre, ni tu hijo, un tu abuelo o bisabuelo: ¡ningún antepasado tuyo tuvo que verter su sangre para que Dios y tú estuvierais tan cerca como lo estáis en la Eucaristía, en la Mesa del Altar, donde el sacerdote, siendo en nombre de Cristo, entrega al Hijo de Dios a la Cruz nuevamente, cada vez que se celebra una Misa, y tú me estás distraído pensando en otras cosas, mientras Dios, Jesús, sigue muriendo por ti, como la vez que murió, y pasa nuevamente esa misma vez ante los ojos de Dios Padre, que da su visto bueno y sigue la promesa de la vida del hombre en la tierra, para que tenga tiempo de que por sus obras y palabras se gane el Cielo Eterno.

Ahí está la promesa de Dios cumpliéndose en cada Misa; la de la salvación del hombre por la Sangre derramada de Jesús, por el cuerpo atormentado de Jesús, que se hace pan en la Eucaristía, para que tú, saciándote de Dios, puedas salvarte; tú y tu generación.

¡Aleluya!

Dios nos salva por su Amor.

¡Aleluya! Dios hizo una alianza contigo: individualmente contigo: ¡Te salvó! Promesa de Dios para toda generación del hombre.

P. Jesús

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