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2 Biblia y meditación.

El crecimiento y la opresión de los israelitas

Éxodo 1, 6-15

6 Después murieron José y sus hermanos, y toda aquella generación.
7 Pero los israelitas fueron fecundos y se multiplicaron, hasta convertirse en una muchedumbre numerosa y muy fuerte, que llenaba el país.
8 Mientras tanto, asumió el poder en Egipto un nuevo rey, que no había conocido a José.
9 El dijo a su pueblo: «El pueblo de los israelitas es más numeroso y fuerte que nosotros.
10 Es preciso tomar precauciones contra él, para impedir que siga multiplicándose. De lo contrario, en caso de guerra se pondrá de parte de nuestros enemigos, combatirá contra nosotros y se irá del país»
11 Entonces los egipcios pusieron a Israel a las órdenes de capataces, para que lo oprimieran con trabajos forzados. Así Israel construyó para el Faraón las ciudades de almacenamiento de Pitom y Ramsés.
12 Pero a medida que aumentaba la opresión, más se multiplicaba y más se expandía. Esto hizo que la presencia de los israelitas se convirtiera en un motivo de inquietud.
13 Por eso, los egipcios redujeron a los israelitas a la condición de los esclavos,
14 y les hicieron insoportable la vida, forzándolos a realizar trabajos extenuantes: la preparación de la arcilla, la fabricación de ladrillos y toda clase de tareas agrícolas.
15 Además, el rey de Egipto se dirigió a las parteras de las mujeres hebreas –una de ellas se llamaba Sifrá y la otra Puá.

 

Meditación:

El crecimiento y la opresión de los israelitas

El miedo, ¡hace tanto daño!, como hace daño no tener referencias de las personas. Si el rey de Egipto hubiera sabido la historia de José, no hubiera tenido miedo del pueblo de Dios, de los Israelitas. Si la gente mundana supiera de los santos, de todo el bien que han hecho y hacen los santos, no tendrían miedo de la fe cristiana católica; si conocieran a Jesús, su historia, ¡cuántos se bautizarían y aceptarían la fe!

P. Jesús

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