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Consulta 60

S. , 24 años , de españa. 8/15/2009

Hola Señora María, antes que nada quiero darle las gracias, anteriormente hice una consulta y me ayudó muchísimo su respuesta, la puse en práctica y eso me dio paz, por ello me atrevo a hacerle una nueva consulta. Me resulta muy dificil saber cual es la voluntad del Señor sobre mi. Recientemente he tomado una decisión que me va a influir para toda la vida y me gustaría saber cómo puedo estar segura de que es realmente lo que Dios quiere de mi. No le quiero fallar, quiero hacer lo que Él ha dispuesto sobre mí y ha pensado de mi desde el principio. Cuando parece que lo tengo claro, vuelven a mi las dudas y eso me angustia, será que el Señor me quiere decir algo a través de esas dudas?, soy muy indecisa… Gracias de corazón. Que Dios la bendiga.

Respuesta de: María Durán de Bellido. 8/22/2009

Alma bendita y buena, enamorada de Jesús e hija fiel de Santa María. A veces se duda no por no saber sino por la incertidumbre de no haber hecho antes algo igual. Eso es normal. Pero por favor, si dudas no hagas cosas grandes e irremediables como casarte como hacer votos, en esto NO SE PUEDE DUDAR. Si quieres casarte, antes debes tener un noviazgo y si quieres consagrarte antes puedes vivir en un convento un tiempo, pero no puedes en según que cosas si no estás de acuerdo totalmente, definirte, debes esperar. Ya se que la espera es difícil y en ella una persona puede pulir mucho su carácter y realzar su personalidad con maravillosas perlas dignas para una corona a la Reina de nuestro corazón, la Virgen María Madre de Dios.

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 59

R. , 24 años , de España. 8/18/2009

Hola Señora Maria. Desde pequeña he creido en Dios, he crecido dentro de la Iglesia, poco a poco me fui involucrando mas en las cosas de mi parroquia. Al principio iba a misa los domingos pero ahora intento ir todos los dias, rezo el rosario, laudes, visperas, completas… además Dios me bendijo con un novio que comparte conmigo todo esto que cuento, ambos somos catequistas y somos muy felices. Pero mis padres dicen que esto es una enfermedad, que no es normal que vaya tanto a la iglesia, el padre de mi novio tambien dice que estamos “demasiado metidos” no comprenden la importancia de la Eucaristia, de rezar… Qué puedo hacer para que no solo nos comprendan sino que además puedan vivir lo que mi novio y yo vivimos? Rezo e intento dar ejemplo en todo momento qué mas puedo hacer?

Respuesta de: María Durán de Bellido. 8/27/2009

Alma bendecida con el don de la fe y que andas el camino de la santidad. Tú con tu novio hacéis lo normal y natural en todo buen católico que pueda dedicar estas horas a Dios y a la Parroquia, ¡es algo estupendo y maravilloso! Y dios os colmará de bendiciones y grandes dichas, incluso la de que vuestros padres lleguen a comprenderlo. Ocurre que quizás ellos no dispongas de este tiempo para poder hacer todo esto que vosotros hacéis y, podría ser, que por veros mejores que ellos, os digan que no hace falta, porque quizás ellos quisieran pero no pueden. Dios sabe porque cada persona le demuestra su amor a su manera. Tú piensa que quizás ellos no hacen estas actividades tan santas y buenas y que es bueno hacer y tú con tu novio hacéis, pero quizás hacen otras que también tienen el mismo valor delante de Dios, porque ya sabes que todo es cuestión de amor, porque si uno hace muchas devociones de piedad pero no pone el corazón o no cumple con sus deberes de estado, a esto Dios no le agrada. Por eso es bueno que les contestes que sabes bien que ellos también son muy buenos y que quizás son otras formas y maneras que hacen para demostrar a Dios su gran amor. Cree en su bondad, hazles ver su bondad y ellos serán cada día mejores y si pueden, por poco que puedan os imitarán.

Eres un alma preciosa. Gracias.

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 58

s. , 45 años , de argentina. 9/26/2009

CUANTO AMOR EN TUS PALABRAS!CUANTO AMOR EN TU CORAZON, QUISIERA YO PODER TENERLO Y MERECERLO.SIGO PIDIENDO POR MI, POR MI PERDON, POR LA ACEPTACION CON ALEGRIA DE MIS DOLORES, YA QUE ME QUEJO TODO EL DIA,INTENTO CALLAR PERO ES MUCHO Y SE ME VE EL LA CARA O DESPUES ESTALLO POR CUALQUIER COSA, VOY A MISA Y ME HACE MUY BIEN, COMULGO REZO, Y MI FAMILIA ME LO ECHA EN CARA, Y QUE NO ME SIRVE DE NADA Y QUE SIGO IGUAL, CREO QUE NO,PERO DUDO POR MI ACTITUD, NO TENDRIA QUE ESTAR AGRADECIDA?? O QUE SE NOTARA MAS? ME SIENTO UNA DESAGRADECIDA,QUE LO QUE ME PASA ME LO MEREZCO,OJALA SI ES PARA SUBIR AL CIELO…QUE CONTRADICTORIO, CADA VEZ ESTOY MAS ENFERMA Y ADICTA A TANTA PASTILLA,QUE EJEMPLO DOY? MALISIMO, POR ESO TE PIDO POR MI, PARA QUE NUESRO PADRE Y MADRE NO SE AVERGUENZEN DE MI.MIS HIJOS NI ME HABLAN NI QUIEREN ESTAR CONMIGO Y YO TAMPOCO, LA PASO MEJOR CON EL SANTISIMO, ME QUEDARIA SIEMPRE AHI. NO ES UNA MANERA DE EVADIRME? PERDON POR TANTA LATA. TUS PALABRAS SIEMPRE ME RECONFORTAN.GRACIAS POR TUS ORACIONES Y LA DE MIS HERMANOS. DIOS LOS BENDIGA ABUNDANTEMENTE. GRACIAS. AMEN

Respuesta de: María Durán de Bellido. 9/27/2009

Alma santa, ¡que buena eres!, y lo digo de verdad. Yo misma noto el gran cambio en ti, aunque quizás digas casi las mismas cosas y con palabras semejantes, pero no, te lo digo yo: ¡Estas siendo mucho mejor! ¡Vas camino de santa! Noto una cierta alegría y conformidad en tus sufrimientos.

Veamos, aclaremos las cosas. Si tu no ves obras buenas, de amor a Dios, en tus hijos, en tu esposo, es lógico que te apesadumbres, el humano que no quieras estar a su lado y prefieras la presencia de Dios, porque tu alma tiene sed de la Bondad y vas a buscarla. Te alejas de casa porque necesitas Bondad y en tu casa no está. No es que te vayas porque los desprecies, sino que te vas, porque ellos, libremente, no hacen el bien y no son buenos, y tú, ¡tú! Necesitas de la bondad de la Bondad, del amor, del Amor. Y vas a saciarte donde sólo Dios puede hacerlo: en Su presencia.

Te quejas, pero no son tus quejas por tu sufrimiento, sino por la falta de amor a Dios en los que deberían amarlo; esas son quejas distintas, eso es intentar hacerlos reaccionar.

Sí que te sirve ir a Misa. ¡Yo misma lo he notado! Pues, imagínate Dios.

Cuesta, todo cuesta, y por eso necesitas medicamento, porque tu cuerpo necesita ayuda, y, cada caso es cada caso, pero con el tiempo y la Gracia de Dios tendrás más paz y el médico podrá bajarte la dosis.

Cuesta mucho aceptar los pecados de los que tanto amamos: nuestro amor los pretende santos, pero no lo son. Son tentados y caen y no luchan y… sólo te resta aceptarlo. ¡Acéptalo! Y date cuenta que eso no tiene nada que ver contigo. Ya son personas adultas.

Cada día estarás mejor. Un año pasa rápido, y verás como en un año, quizás tus quejas sean las mismas, y las palabras semejantes, pero tú ¡tú! Oh alma bendita: tú serás santa. Lo digo de veras.

Ánimo. Continúa sufriendo, ¡puedes hacerlo! ¡Alguien debe hacerlo!; alguien debe seguir los pasos de Cristo, que es Dios.

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 57

H. , 19 años , de Francia. 10/6/2009

Yo quiero confesarme bien. Me duele mucho tener esta naturaleza tan sensual o apasionada en mi interior y sufro por ello, no me gusta. Me pasa con las miradas y como soy de carácter muy simpático y que cojo cariño a las personas… no sé si a lo mejor confundo el sentimiento, aunque a veces he tenido la mala tentación, a lo mejor esas personas no se han enterado pero yo lo he sentido y a veces lo he deseado, o almeno así me lo parece a mí. Quiero ser radical como los santos, pero me cuesta mucho y a veces no me esfuerzo para ser bueno. Soy un idiota que no sabe corresponder a Dios, y quiero y me cuesta. Perdone que sea tan sincero y claro, pero quiero saber cómo confesarme bien y por otro lado no quiero que el sacerdote piense mal de mi madre por mi culpa al yo confesarme de algo que ni ella sabe ni nunca se ha dado cuenta, pero lo malo es que yo lo sentí y me puse en situación de pecar y de hacerla pecar a ella… a veces me confieso de algo y después veo que a lo meor exageré pero no me quedo tranquilo en duda, prefiero pedir perdón a Dios por si acaso así ha sido y me quedo tranquilo, pues me da miedo confesarme mal.

Respuesta de: María Durán de Bellido. 10/14/2009

Alma santa, sí tú, tú que persigues la santidad, tu que la buscas y luchas para que Dios te la conceda, a ti que notas y sientes las tentaciones del Maligno, ¡tú vas para santo! Muchos pasan y padecen lo mismo que tú pero ni se preguntan nada, ni se preocupan por nada, todo es para ellos igual y ni quieren saber.

Te diré que vas bien, que de esto consta la santidad, de caer y levantarse, de darse cuenta de las malas tentaciones que todos pasan y que a veces ni se enteran. El hecho de enterarte, de analizarte es que sabes lo que es pecado, es que te conoces a ti mismo y sabes tus debilidades. ¡Ánimo! Vas bien, digo que vas bien, porque procuras que no pase y si sucumbes te levantas y te haces fuerte en tu debilidad; pronto pasará todo esto, son pocos años, los que esa impureza es tan ferozmente probada, luego ya tendrás más dominado tu cuerpo por amar más y mejor a Dios. Reza, reza mucho que no hay como la oración.

No te duela tener esa naturaleza sensual y apasionada: Eres un ser normal y de los que hacen grandes cosas para Dios, porque esta misma pasión que te enciende a la promiscuidad, derívala hacia el amor a Dios, y llenará tu alma de fuerza y quemarás con la belleza de tu corazón apasionado a las almas tibias. Por el echo de ser así, podrás resistir y ganar, podrás ser vencedor en tu lucha por tu propia libertad. Confía en que si Dios te ha hecho como eres es que esto te conviene ser para los planes que Dios tiene contigo, y ¡Ánimo! Ve a confesarte cuantas veces te haga falta y no hace falta de le digas al confesor más que lo esctrictamente necesario para perdonarte, como por ejemplo: “He caído en la mala tentación del deseo de impureza con personas de distinto sexo y algunas, alegadas a mí, por parentesco”.

Y te lo digo en serio, no hay nada como la oración, y más oración y el tiempo. Y es Dios quien por la Eucaristía te va dando sus virtudes. ¡Confía! Sólo necesitas de oración, de tiempo, de confesión y comunión, y, ¡créeme! Dios hará en ti, porque quien pide recibe. ¡No te canses de pedir! Y acepta que necesitas de tiempo, que necesitas de oración y sacramentos. Acepta que tú unido a Dios y en brazos de María, todo tiene un día de éxito. Verás como podrás dominar tus pasiones, sin liquidarlas, sólo aceptando que eres apasionado y que hay cosas que no está bien pensarla ni desearlas, pero que si se piensan hay que apartarlas de la mente y si se sucumbe a ellas, se reza, se va uno a confesar y ¡volver a empezar! ¿Cuántas veces? Todas las que hagan falta. Todas ellas te ayudarán a ser mejor ante los ojos de Dios, que te ama como eres, y Satanás te tienta. Acepta que Ese te viene persiguiendo y te perseguirá. ¡Acéptalo! Y una vez aceptado, haz planes para ganarlo. Tú puedes. Dios puede, sólo que necesitas de tiempo. Confía en el tiempo, en Dios que te Ama y en Cristo que murió por ti. Únete a Dios y sigue caminando, ¡sigue caminando! Camina al lado de María. Se Santo.

Dios puede si le dejas. Digo que Dios puede hacerte santo. Sé que lo sabias. ¡Un abrazo!

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 56

H. , 19 años , de Francia. 10/6/2009

Sigo luchando para ser santo, pero me caigo una y otra vez y por ello muchas veces vivo triste y con congoja. Me cuesta tener un corazón puro, tengo muchas tentaciones contra la pureza, a veces me he puesto en situación de hacer pecar contra la pureza a otras personas y siempre que me he confesado de ello me acusado diciéndolo así, pero el otro día me vino la duda de si en confesión debo decir a quien he puesto en situación de pecar ¿Tengo que decir por ejemplo “he puesto en situación de pecar contra la pureza a chicas que tienen novio, chicas casadas o chicas que tienen el voto de ser sólo de Dios”? A veces me ha venido la tentación con mi madre, es guapísima y la quiero como madre, pero me asusta haber tenido la mala tentación que no sé si es que es exceso de imaginación y el demonio que hace de las suyas, pues mi madre es muy seria y formal, ella ni sabe lo que me pasa pero no me atrevo a contárselo.

Respuesta de: María Durán de Bellido. 10/14/2009

Alma bendita; ni debes contárselo a tu madre, Nada de decir nada a tu madre, y en cuanto al sacerdote, piensa que también es una persona. Si no te pide que le des detalles, mejor te los guardas para ti. Digo: mejor los olvidas tú también.

Tu santidad es la alegría de los Ángeles, que van a darle a Dios la buena nueva de que resistes, de que si caes te levantas, de que si luchas a veces pierdes pero muchas ganas. ¡Que contento está el Cielo contigo, hijo mío! Con esta lucha que tienes y que irás ganando cada vez más batallas.

¡Ánimo campeón! Así se hacen los santos, humillados por sus concupiscencias que han salido a la luz por la mala tentación de Satanás, que quiere doblegarte, que quiere arrinconarte y dejarte KO.

Comprendo que vivas triste porque tus derrotas te duelen, pero esa tristeza tuya es causa de alegría en el Cielo, porque ven tu lucha y tu necesidad de afecto.

Sigue así que Dios y Santa María velan por ti. Y despacio, verás como todo lo superaras. Son pruebas, porque la vida va de pruebas. Duras pruebas son las tuyas, pero ganará tu amor, el amor con que amas a Dios, y no es porque no tendrás que luchar más, un día, NOOO, sino que es porque vas al confesionario y recibes la absolución de tus pecados. Los santos se hacen en los confesonarios, allí, humildes, pidiendo perdón a Dios.

¡Ánimo que la santidad va de humildad!

Queda en paz.

 

Sección: Santidad