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Consulta 82

M. , 39 años , de Colombia. 7/1/2008

Queridos en Cristo:

Me casé hace 10 años con un hombre creyente, formado en la Sana Doctrina, piadoso. Hace 4 años consiguió un buen empleo que nos ha ayudado a salir adelante pero su piedad disminuyó y comenzó a molestarse por mi religiosidad.

Se fue de la casa asegurándome que no me ama y que desea “ser libre”. Al parecer no hay otra persona pero su familia es muy disfuncional y parece copiar el modelo de un padre frio, distante y sin compromiso con su famlia.

Me matengo en oracón, seguí trabajando ayudando matrimonios en crisis pero, a veces, quisiera dejar de amarlo y de esperar la Restauración de mi Matrimonio.

Un abrazo

Respuesta de: María Durán de Bellido. 9/20/2008

Alma que sufre y no es justo, porque eres una buena persona que necesita afecto a diario con un esposo consciente de ello.

Te pido que acudas a un santo sacerdote que haya tratado con tu esposo en los tiempos en que su religiosidad era su voluntad, y le pidas ayuda, que hable con él y le pida que hagáis las paces y volváis a vivir una vida familiar digna de ser lo que sois: buenos católicos.

Cuando vuelva, no le recrimines nada del pasado, sino que haced planes de futuro, porque él te necesita; si no te necesitara tendría otra mujer con él: seguro. Si no tiene a ninguna otra, aunque por orgullo lo calle, sigue amándote. Respeta su silencio pero haz cosas positivas para que él sea feliz contigo, como no quejarte y cuidarlo como él desea ser amado y al recibir amor te amará y todo lo vuestro será mucho mejor que antes, como si fuera siempre Navidad.

Queda en paz.


Sección: Matrimonio