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Boletín CatholicosOnLine

Envío diario nº 4.840- Martes 21-9-21

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Martes 21 de Septiembre de 2.021

Tiempo ordinario 25º – Fiesta de San Mateo, Apóstol y Evangelista

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 9, 9-13

Da luz

9Pasando Jesús de allí, vio a un hombre sentado al telonio, de nombre Mateo, y le dijo: Sígueme. Y él, levantándose, le siguió. 10Y sucedió que, estando Jesús sentado a la mesa en casa de aquél, vinieron muchos publicanos y pecadores a sentarse con Jesús y sus discípulos. 11Viendo esto, los fariseos decían a los discípulos: ¿Por qué vuestro maestro come con publicanos y pecadores? 12Él, que los oyó, dijo: No tienen los sanos necesidad de médico, sino los enfermos. 13Id y aprended qué significa <<Misericordia quiero y no sacrificio>>. Porque no he venido yo a llamar a los justos, sino a los pecadores.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

«Palabra del Señor»

«Gloria a ti Señor Jesús»

Meditación:

Da luz

Dios llama para sacerdote, al que quiere, y a todos llama para darles la salvación, que viene por la fe en Él, en Jesús, Hijo de Dios y Dios verdadero, fiel al Padre.

A muchos no los llama para sacerdotes, pero a todos los llama para que se salven, para que le sigan en la fe.

Cree en Él, en Jesús de Nazaret, y disfruta de una fe viva, de una fe que te llena de alegría, la de saber que hay una nueva vida después de ésta, ¡la vida en el Reino de Dios!

Hay un lugar para ti, para ser feliz y disfrutar de la dicha; este lugar está en el Cielo, y allí se va sin el cuerpo; el cuerpo lo dejas aquí para ser quien eres, y yendo espiritualmente al Cielo, te sientas allí entre los santos. ¡Tú, para santo!; Dios lo quiere, Dios te llama. ¡Escucha la Palabra de Dios y ponla en práctica!, sólo así podrás acceder al Reino de los Cielos.

Tu meta, la gloria de Dios.

P. Jesús

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Consejo nº 959

.-Fíjate si hay una persona que necesite de tu sonrisa, esa que llevas al salir de asistir a la Santa Misa. El domingo es un buen día para ir de visita y después de Misa es la mejor hora, cuando Dios está contigo después de haberlo recibido en la Santa Eucaristía.

P. Jesús

© copyright

San Mateo, Apóstol y Evangelista

Dos de los cuatro evangelistas dan a San Mateo el nombre de Leví, mientras que San Marcos lo llama, «hijo de Alfeo». Posiblemente Leví era su nombre original y adoptó el mismo el nombre de Mateo cuando se convirtió en seguidor de Jesús. 

San Mateo era galileo por nacimiento y se sabe con certeza que su profesión era la de publicano, o recolector de impuestos para los romanos, oficio considerado infame para los judíos. El llamado a San Mateo ocurrió en el segundo año del ministerio público de Jesucristo, y éste le adoptó enseguida en la santa familia de los Apóstoles; desde el momento del llamado, el evangelista siguió al Señor hasta el término de su vida terrena y sin duda escribió su Evangelio a pedido de los judíos convertidos en lengua aramea. 

San Mateo, tras haber recogido una abundante cosecha de almas en Judea, se fue a predicar la doctrina de Cristo en las naciones de oriente, pero nada cierto se sabe de ese periodo de su existencia. La Iglesia también lo venera como mártir, no obstante que hasta la fecha, se desconoce las causas y el lugar de su muerte.

Fuente: EWTN

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Mateo, Apóstol y Evangelista

Dios no eligió a sus apóstoles el mismo día, sino que los fue eligiendo al pasar el tiempo, y se fijaba bien en quién debía ser de los suyos. Tú debes hacer igual, y no te precipites en dar tu amistad y tu confianza a la ligera, antes vigila y estate alerta, y espera hallar a un San Mateo, para ser tu fiel compañero.

P. Jesús

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 PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
– PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
– 
CAPITULO TERCERO, LA RESPUESTA DEL HOMBRE A DIOS 

I. La obediencia de la fe 

María : «Dichosa la que ha creído»

149 Durante toda su vida, y hasta su última prueba (cf. Lc 2,35), cuando Jesús, su hijo, murió en la cruz, su fe no vaciló. María no cesó de creer en el «cumplimiento» de la palabra de Dios. Por todo ello, la Iglesia venera en María la realización más pura de la fe.

Meditación:

I. La obediencia de la fe

María : «Dichosa la que ha creído»

María, la Madre de Dios, no sólo tenía fe, no sólo era, y es, llena de Gracia, sino que tenía sus vivencias, todo lo que guardaba en su corazón; ella fue testigo de visita del arcángel Gabriel, y de lo que le dijo, y de lo que ella, María, contestó; y no sólo contestó, sino que dejó que Dios llevara a cabo su deseo en Ella. ¿Podía haber abortado María?; tuvo nueve meses de embarazo, como todas las mujeres, no se le quitó el tiempo de espera, ni los trastornos físicos humanos de ser madre. Y aunque era plena de Gracia, sentía el dolor, dolor físico y espiritual, todo dolor, como toda persona, igual que Jesús, ¡Dios y hombre verdadero!

Ella, María, es mujer de fe, y es Madre de Dios, y ella lo sabía, sabía por los hechos, que era, y es, LA MADRE DE DIOS.

Pero si María no hubiese creído, si además de creer, no hubiera llevado a cabo, por fe, su embarazo, si no hubiera cuidado de Dios Hijo, ¡su hijo!, NO HABRÍA SALVACIÓN EN ESTE MUNDO. La salvación del mundo viene por el Hijo de María, ¡Dios Hijo!, ¡Hijo de Dios!

Dichosa la que ha creído, que por Ella, Dios está vivo y vive en la Sagrada Eucaristía.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.839- Lunes 20-9-21

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Lunes 20 de Septiembre de 2.021

Tiempo ordinario 25º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 8, 16-18

Da luz

(Dijo Jesús a la muchedumbre): 16Nadie, después de haber encendido una lámpara, la cubre con una vasija ni la pone debajo de la cama, sino que la coloca sobre el candelero, para que los que entren vean. 17Pues nada hay oculto que no haya de descubrirse ni secreto que no haya de conocerse y salir a la luz. 18Mirad, pues, cómo escucháis, porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que parece tener se le quitará.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

«Palabra del Señor»

«Gloria a ti Señor Jesús»

Meditación:

Da luz

Vive en Gracia de Dios, por confesarte, por comulgar, por vivir sin pecados, por cumplir con los mandamientos de la Ley de Dios, y dar caridad a todos; y sé luz.

No hay nada que alegre tanto el corazón de los demás y el tuyo, que ser luz, que inspirar bondad y piedad, que ser persona de paz y eficaz en tu profesión.

Sé un buen profesional, y siéndolo, sé luz, porque la luz da alegría; y hacer las cosas bien, ayuda a los que te necesitan y que esperan de ti que seas un buen profesional; haz las cosas, cumple fielmente con tu profesión, ofreciéndole a Dios tu vida ordinaria y profesional.

Cuando uno halla un buen profesional, halla la paz y la alegría de vivir.

P. Jesús

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Consejo nº 958

.-¿Cuánto hace que no miras una linda imagen de la Virgen María? ¡Ella es guapa! La belleza de María está en Jesús, el Hijo de Dios. ¡Mírala!, y disfruta de la pureza de su Santa Belleza.

P. Jesús

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San Pedro de Arbués. Mártir. Año 1485

Que Dios nos envíe nuevos y valerosos defensores 
que nos libren de los errores y engaños de los herejes.
«Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (San Pablo).

San Pedro de Arbués, nació en Aragón (España) en 1441.

Como tenía muy especiales cualidades intelectuales, sus padres lo enviaron a estudiar a la famosa Universidad de Bolonia, donde impresionó a superiores y compañeros, por la exquisita amabilidad de su trato y el rendimiento excepcional en los estudios.

Habiéndose graduado de doctor en ambos derechos, volvió a España y allá fue nombrado Canónigo o Monseñor de la Catedral de Zaragoza.

Fue encargado luego de defender la religión católica contra los herejes que querían enseñar doctrinas falsas. Estos trataron de sobornarlo ofreciéndole grandes cantidades de dinero si dejaba de oponérseles. Como no lo lograron, dispusieron matarlo. Varias veces se salvó milagrosamente de criminales atentados.

A quienes le aconsejaban que se consiguiera guardaespaldas, les respondía: «¿Para qué? Si muero asesinado, muero por defender la fe católica. ¿Qué mayor honor puedo esperar?»

Varios herejes se juntaron con los judíos más anticatólicos de Zaragoza y se propusieron atacar al santo cuando fuera a la catedral a orar. Sabían que cada noche entraba al templo y se arrodillaba por bastante tiempo a rezar.

Y el 14 de septiembre de 1485, estando él de rodillas orando devotamente, salieron los asesinos que se habían escondido en la oscura catedral y lo asesinaron.
Sus últimas palabras fueron: «Muero por Jesucristo. Alabado sea su santo nombre». El pueblo que conocía la gran amabilidad y la santidad de vida de este sacerdote reaccionó violentamente, y si no hubiera sido porque el Señor Arzobispo salió a las calles a defender a los herejes, esa misma noche los habrían linchado a todos en la ciudad.

El autor intelectual del crimen se suicidó en la prisión. Los autores materiales fueron sentenciados a muerte.
Inmensa muchedumbre acompañó al santo mártir en su funeral, y después en su sepulcro se consiguieron muchos favores de Dios muy admirables.

Fuente: EWTN

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Pedro de Arbués. Mártir. Año 1485

¿Tenía miedo San Pedro de Arbués, mártir, de morir, o no quería vivir? A San Pedro de Arbués, su fe le impedía retroceder ante la muerte, porque, por su fe, era por lo que deseaban matarle. Si no hubiera tenido fe, si no hubiera defendido su fe, no tenían por qué matarle.

Murió rezando. Murió por su fe y sin abandonar su fe, murió por ella, por Jesucristo.

Sus asesinos murieron por su falta de fe.

Todos murieron, el Santo y los asesinos: ¿Quién sacó provecho de su vida?

El Santo, que tenía fe. San Pedro Arbués, mártir, él está en el Cielo por su fe.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.838- Domingo 19-9-21

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Domingo 19 de Septiembre de 2.021

Tiempo ordinario 25º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Marcos 9, 30-37

Segunda predicción de la muerte de Jesús

30Saliendo (Jesús y sus discípulos) de allí, atravesaban de largo la Galilea, y no quería que nadie lo supiera. 31Porque iba enseñando a sus discípulos, y les decía: El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres y le darán muerte, y, muerto, resucitará al cabo de tres días. 32Y ellos no entendían esas cosas, pero temían preguntarle.

33Vinieron a Cafarnaúm, y, estando en casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais en el camino? 34Ellos se callaron, porque en el camino habían discutido entre sí sobre quién sería el mayor. 35Sentándose, llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos. 36Y tomando un niño, lo puso en medio de ellos, y, abrazándole, les dijo: 37Quien recibe a uno de estos niños en mi nombre, a mí me recibe, y quien me recibe a mí, no es a mí a quien recibe, sino al que me ha enviado.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

«Palabra del Señor»

«Gloria a ti Señor Jesús»

Meditación:

Segunda predicción de la muerte de Jesús

Dios quiere abrazar a los niños. Dios quiere abrazarte a ti, niño, de la edad que seas, pero niño en tu bondad de aprender. Los niños quieren saber y quieren saber la verdad. A los niños no les asusta la verdad, porque con la verdad aprenden a entender la vida, la fe.

Dios quiere que seamos como niños buenos que no le tienen miedo y si algo no entienden preguntan a Dios.

Sí algo no entiendes de tu vida, pregunta a Dios. Dios está en el Sagrario, ve a preguntarle y verás como te contesta, vía Divina Providencia.

Sé niño y pregunta y pide, y abraza a Dios en una buena Comunión.

Sé bueno, niño para Dios, de Dios.

Y ve a tu Madre, a la Madre misma de Dios, y Dile: “Mamá, no entiendo la muerte, el sufrimiento, el dolor” Y Ella, manteniéndote en su corazón, te dirá. “Todos los que sufren en esta vida, y lo aceptan con la fe de una vida Eterna en el Cielo, esos recibirán: Una vida eterna en el Cielo. Amén.”

Haz caso a Mamá. La vida eterna en el Cielo, es para los que sufren en ésta.

P. Jesús

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Consejo nº 957

.-No te enojes con el prójimo. ¡Ámalo aunque no se lo merezca! Pero Dios lo quiere, ¿por qué?… Tú se fiel. Ya te enterarás de todo antes de 120 años. Ahora confía en Jesús, ¡fíate de Dios!

P. Jesús

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San Jenaro, mártir

Año 305

Este santo, famoso por el prodigio de su sangre que se obra cada año en Nápoles, (Italia) era obispo de esa ciudad cuando estalló la terrible persecución de Diocleciano. Fue hecho prisionero y encerrado en una oscura cárcel, junto con sus diáconos y colaboradores. Los llevaron al anfiteatro o coliseo para que fueran devorados por las fieras. Pero estas, aunque estaban muy hambrientas, se contentaron con dar vueltas rugiendo alrededor de ellos. Entonces la chusma pidió a gritos que les cortaran la cabeza a estos valientes cristianos. Y así lo hicieron. Personas piadosas recogieron un poco de la sangre de San Jenaro y la guardaron.

La fama universal de que goza San Jenaro se debe a un milagro que se obra todos los años en Nápoles. Este milagro se viene obrando desde hace 400 años, sin que lo hayan podido explicar ni los sabios ni los estudiosos o investigadores. Un sacerdote expone en el altar una ampolleta del tamaño de una pera, que contiene la sangre solidificada del santo. La coloca frente a la urna que contiene la cabeza del santo. Todos empiezan a rezar, y de un momento a otro la sangre que estaba sólida y negruzca se vuelve líquida y rojiza, y crece de tamaño dentro de la vasija de vidrio donde está. El pueblo estalla en cánticos de alegría bendiciendo a Dios.

La ciudad de Nápoles le tiene un gran cariño a San Jenaro, porque además del prodigio de la liquefacción de la sangre, los ha librado varias veces de las temibles erupciones del volcán Vesubio. En 1631, millones de toneladas de lava se dirigían hacia la cuidad. El obispo llevó en procesión la sangre de San Jenaro y la lava cambió de dirección y la ciudad se salvó.

Señor: por la sangre de tus santos mártires, concédenos la gracia de perseverar toda nuestra vida fieles a la religión católica y de librarnos de los estallidos de nuestras pasiones.

Fuente: EWTN

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Jenaro, mártir

San Jenaro Santo y Mártir, hombre de fe recia y caudillo de mártires. Su fe mantenía la fe de muchos, y por su fe muchos le siguieron en el martirio.

Tú sé como San Jenaro Mártir, y mantén tu fe, y tu fe ayudará a muchos a mantenerse fieles, aun en medio de sus más grandes pasiones y tentaciones.

Dios confía en ti.

P. Jesús

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Domingo, 25 de Enero de 2.015

A ti, que has dado BIEN por mal:

Hay quien sólo es astuto para hacer mal, pero la bondad también se la puede programar, es decir, que si has decidido hacer un bien a quien te ha dado un mal, puedes pensar en el mejor bien que le irá bien. Por lo pronto, el mejor bien es que reces por él, que le perdones de corazón y que comprendas que quizás se portó mal porque alguien se portó mal con él, porque si os contara, os diría que mucho mal que se hace, es por continuar la cadena del mal. Sólo los espíritus fuertes, los que aman a Dios verdaderamente, esos, esos son los únicos que pueden parar la ruta del mal; y el mal empezó hace miles de años, cuando el demonio, en forma de serpiente, engañó a Eva, la primera mujer y madre de toda generación de la persona.

Tú has sido bueno-a, y me alegro, sí; además, me da esperanza, y más de cuatro que han visto tu buen proceder, han decidido mantenerse firmes en la fe, porque, oh amigos míos, se pierde tanto la fe cuando se va haciendo mal y más mal. Hay quien le puede parecer que ya no existe buena gente, con buenos sentimientos, y sí, hay, pero normalmente, la gente buena no tiene buena apariencia física, más bien son gente humilde, que quiere pasar y pasa desapercibida, imitan a Cristo en callar y perdonar, y hay, sí, hay, normalmente, abunda más en los ancianos, que algunos ya se cansaron de obrar mal y de ver las consecuencias del mismo mal que hicieron; la vida les da la experiencia de que se para al mal por no hacerlo, por abstenerse de él, y al contrarío, hacen el bien. Esa mirada baja, para no molestar a los soberbios, ¡que también hay!, ese callar, para no oír comentarios sobre lo que podrían decir, ese no criticar nada y a nadie, ese no quejarse y decir con palabras y obras que todo está bien. También te diré que hay ancianos que no son tan buenos, que incluso hay de malos, así que tampoco quiero que vayas pensando que toda la gente mayor son un encanto, ¡que no!, pero sí te diré que a muchos, su falta de fe les hace comportarse mal, porque necesitan que alguien, un buen sacerdote, les diga que deben perdonar y confesarse. ¿Cuántos ancianos acuden a confesarse?; los que lo hacen, les va tan bien en la vida, están tan contentos de vivir en Gracia de Dios, que son tan buenos, algunos, tan santos. Los conozco, son estos que hacen el bien siempre, y tienen una alegría. También conozco algunos niños de primera comunión que son tan buenos, ¡les gusta tanto ser buenos!, disfrutan tanto de su bondad, de ayudar en casa, de no quejarse por nada y de ver lo bueno en lo que hay. En estos tiempos de crisis económica mundial, hay muchos niños que han adoptado la bondad en sustitución de la presunción, que tanta había en tiempos de abundancia económica.

Ah, te ha gustado leer esto; a mí me ha gustado poder escribírtelo, para que veas que no eres el único en hacer el bien ante el mal que recibes. Y tú eres adulto, quiere decir esto, que la bondad NO TIENE EDAD, todos la pueden practicar, y les da felicidad.

Una manera rápida de ser feliz: ¡Haz el bien siempre! Amén.

Con afecto sincero.

P. Jesús

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