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Envío diario nº 4.916- Lunes 6-12-21

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Lunes 6 de Diciembre de 2.021

Tiempo Adviento/2º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Lucas 5, 17-26

Tus pecados están perdonados: levántate y anda

17Sucedió un día que, mientras (Jesús) enseñaba, estaban sentados algunos fariseos y doctores de la Ley, que habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea, y de Jerusalén, y la virtud del Señor estaba en Él para curar. 18Y he aquí que unos hombres que traían en una camilla un paralítico buscaban introducirle y presentárselo; 19pero, no encontrando por dónde meterlo a causa de la muchedumbre, subieron al terrado y por el techo le bajaron con la camilla y le pusieron en medio, delante de Jesús. 20Viendo su fe, dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados. 21Comenzaron a murmurar los escribas y fariseos, diciendo: ¿Quién es este que así blasfema? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios? 22Conociendo Jesús sus pensamientos, respondió y les dijo: 23¿Por qué murmuráis en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? 24Pues para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder sobre la tierra para perdonar los pecados — dijo al paralítico —: A ti te digo, levántate, toma la camilla y vete a casa. 25Al instante se levantó delante de ellos, tomó la camilla en que yacía y se fue a casa, glorificando a Dios. 26Quedaron todos fuera de sí, glorificando a Dios, y, llenos de temor, decían: Hoy hemos visto cosas increíbles.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

«Palabra del Señor»

«Gloria a ti Señor Jesús»

Meditación:

Tus pecados están perdonados: levántate y anda

Hablemos claro. Ven, ven…

Te fuiste a confesar, con dolor en tu corazón y sangrando éste por haber ofendido a Dios, al faltar contra uno o alguno de los mandamientos de su Ley, la Ley de Dios.

Entonces, ¿Por qué sigue afligido tu corazón pensando que no tienes el perdón de Dios? ¿No curó Dios al paralítico? Entonces, ¿no puede también perdonar tus pecados? Anda, ve y anda, ya Dios ha curado tu parálisis, ya sabes el camino que lleva a la Vida Eterna. ¡Anda! ¡Tus pecados te son perdonados!

P. Jesús

© copyright

Consejo nº 1.035

.-Bienaventurado eres y serás, por haber dado más, por haber entregado todo lo que tenías.

P. Jesús

© copyright

San Nicolás, Obispo

San Nicolás, cuyo nombre significa «protector y defensor de los pueblos» fue tan popular en la antigüedad que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos. Era invocado por los fieles en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, consiguiendo éstos favores admirables por parte del santo.

Por haber sido tan amigo de la niñez, en su fiesta se reparten dulces y regalos a los niños, y como en alemán se llama «San Nikolaus», lo empezaron a llamar Santa Claus, siendo representado como un anciano vestido de rojo, con una barba muy blanca, que pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños. De San Nicolás escribieron muy hermosamente San Juan Crisóstomo y otros grandes santos, pero su biografía fue escrita por el Arzobispo de Constantinopla, San Metodio.

Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Unos de sus tíos era obispo y fue éste quien lo consagró como sacerdote, pero al quedar huérfano, el santo repartió todas sus riquezas entre los pobres e ingresó a un monasterio.

Según la tradición, en la ciudad de Mira, en Turquía, los obispos y sacerdotes se encontraban en el templo reunidos para la elección del nuevo obispo, ya que el anterior había muerto. Al fin dijeron: «elegiremos al próximo sacerdote que entre al templo». En ese momento sin saber lo que ocurría, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo. Fue muy querido por la cantidad de milagros que concedió a los fieles.

En la época del Licino, quien decretó una persecución contra los cristianos, Nicolás fue encarcelado y azotado. Con Constantino fueron liberados él y los demás prisioneros cristianos. Se dice que el santo logró impedir que los herejes arrianos entrasen a la ciudad de Mira.

El santo murió el 6 de diciembre del año 345. En oriente lo llaman Nicolás de Mira, por la ciudad donde fue obispo, pero en occidente se le llama Nicolás de Bari, porque cuando los mahometanos invadieron a Turquía, un grupo de católicos sacó de allí, en secreto, las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia.

En esta ciudad se obtuvieron tan admirables milagros por su intercesión, que su culto llegó a ser sumamente popular en toda Europa. Es Patrono de Rusia, de Grecia y de Turquía.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Nicolás, Obispo

Los Santos son amigos de todos y, si Dios se lo concede, hacen milagros a quien les pide con fe, y él transmite a Dios todo encargo o petición. Confiar en los santos es ser parte de la familia Católica a la cual pertenecemos y de la que Dios quiere que nos unamos y nos queramos todos para el bien de cada uno de nosotros, que necesitamos de la amistad con los santos para vivir en paz en la tierra y con gracias especiales y favores que reciben del Cielo, directamente de Dios.

La Iglesia siempre, casi siempre, vive tiempos malos en un lugar u otro del mundo, porque necesita de los santos que piden a Dios los favores que necesitan las almas para no perderse, para vivir la fe y recibir de Dios un amor especial en un momento de su vida.

Confiar en los santos es dar un voto de confianza a Dios, que por los santos nos da muestra de su amor.

Dios quiere que seamos todos santos, por eso da Gracias a los santos para que nosotros los imitemos por ver los regalos que Dios hace por su amor a los que, amándolo, lo imitan en Cristo salvador y redentor.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.915- Domingo 5-12-21

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Domingo 5 de Diciembre de 2.021

Tiempo Adviento/2º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 9, 35-10, 1.6-8

Presentación de Juan a Israel

1El año quintodécimo del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Herodes, y Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de la Traconítide, y Lisania tetrarca de Abilene, 2bajo el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto, 3y vino por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia en remisión de los pecados, 4según está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:

 Voz del que grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.5Todo barranco será rellenado; y todo monte y collado, allanado; y los caminos tortuosos, rectificados; y los ásperos, igualados. 6Y toda carne verá la salud de Dios.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

«Palabra del Señor»

«Gloria a ti Señor Jesús»

Meditación:

Presentación de Juan a Israel

Si a ti Dios te ha hablado en tu desierto, para que vayas a proclamar el Evangelio, haz como San Juan Bautista y ve.

Sin dejar tu labor, si no eres sacerdote, ve y habla al pueblo, diciendo con tus palabras y obras que hay un Dios en el Cielo que te cambió la vida, y que de pecador y miserable, se te mostró radiante como en la transfiguración, y, viendo tú ese poder en Su Amor de todo un Dios de Belleza sin igual, has decidido servirlo, conocerlo más, amarlo mejor y hablar a todos de Él, de Dios Uno y Trino; el Altísimo, Cristo Rey, Dios Espíritu Santo que se mueve en toda la faz de la tierra para cubrir nuestras necesidades vitales: Mostrarnos a Dios.

Y si eres sacerdote, ¡¡corre!!
Corre a vivir de acuerdo con tu ministerio y pide perdón por las faltas de omisión y por las veces que, en vez de acercar a las personas a Dios, te has hecho tú demasiado necesitado de las almas atormentadas y te haces dios. Da a Dios, y tú mantente en el anonimato; eso es ser un sacerdote santo: ser “otro Dios” por llevar a todos al Dios verdadero, al Cristo del Madero, al Sagrario.

Propagar el evangelio, no es hacerse Dios, sino que es vivir con Dios y dar a conocer a Dios. Es no querer que te amen a ti para nada, sino que todos amen más a Dios al verte a ti que amas a Dios sobre todas las cosas y personas.

Eso hizo San Juan Bautista, y puedes y debes hacerlo tú. Incluso los seguidores de Juan, dejándolo a él, se fueron a seguir a Jesús. No usurpes la identidad de Dios, tú quédate sólo, y ¡que todos vayan a Cristo!

P. Jesús

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Consejo nº 1.034

.-Un hombre libre y feliz, cuenta, no sus dineros, sino sus talentos.

P. Jesús

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San Sabas, Abad

Nació en Turquía en el año 439. Era hijo de un comandante del ejército, quien tuvo que partir a lejanas tierras y lo dejó confiado a un tío. Apenas a los ocho años, sufrió el desprecio de sus parientes, los cuales se rehusaban a educarlo. San Sabas, se fue a un monasterio, y después de pasar varios años como monje ejemplar en su tierra, decidió partir a Jerusalén para aprender la santidad con los monjes de ese país.

Se dedicó a una vida llena de oración y penitencia. Trabajaba diez horas al día, hacía canastos y los vendía para poder llevar alimentos a los más ancianos y débiles.

El santo pasó cuatro años seguidos en el desierto sin hablar con nadie. Luego empezaron a llegar monjes a pedirle que los dirigiera hacia la santidad a lo que el santo accedió. Llegó a tener 150 monjes cerca del Mar Muerto, y cuando tuvo 50 años fue ordenado sacerdote por el Arzobispo de Jerusalén, y nombrado jefe de todos los monjes de Tierra Santa. Con la herencia que le dejaron sus padres construyó dos hospitales.
Por tres veces fue enviado a Constantinopla, residencia del emperador, a obtener que este no apoyara a los herejes y que favoreciera la Tierra Santa. San Sabas llegó a dirigir personalmente a muchos monjes y entre sus dirigidos hay varios santos canonizados como San Juan Damasceno y San Teodoro.

Murió el 5 de diciembre del año 532, a los 94 años de edad. Su monasterio, cerca del Mar Muerto, es uno de los tres monasterios más antiguos que existen en el mundo.

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Sabas, Abad

Muchos santos han cambiado sus formas de piedad, pero siguieron siendo santos, San Sabas, Abad, después de cuatro años de silencio viviendo en el desierto, Dios quiso de él que formara a otras almas para que como él pudieran ser santas, y hay muchos santos anónimos en el Cielo que recibieron la ayuda e instrucción de otros santos, porque como dice el refrán: “A quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija”. Aprendamos a tener unas buenas amistades que nos lleven a ser mejores cada día, más santos, para que de nosotros y con nosotros, otros también se hagan santos por la misericordia y la gracia de Dios.

P. Jesús

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