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Evangelio del día

Envío diario nº 4.405- Martes 14-7-20

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Martes 14 de Julio de 2.020

Tiempo Ordinario/15º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 11, 20-24

El día del Juicio

20Comenzó (Jesús) entonces a increpar a las ciudades en que había hecho muchos milagros porque no habían hecho penitencia: 21¡Ay de ti, Corazeín; ay de ti, Betsaida! porque, si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados en ti, mucho ha que en saco y ceniza hubieran hecho penitencia. 22Así, pues, os digo que Tiro y Sidón serán tratadas con menos rigor que vosotras en el día del juicio. 23Y tú, Cafarnaúm, ¿te levantarás hasta el cielo? Hasta el infierno serás precipitada. Porque, si en Sodoma se hubieran realizado los milagros obrados en ti, hasta hoy subsistiría. 24Así, pues, os digo que el país de Sodoma será tratado con menos rigor que tú el día del juicio.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

El día del Juicio

Habrá un Juicio de las Naciones, todos los responsables responderán de la falta de fe del pueblo. Y los responsables no sólo son los que mandan sino los que votan, dando su voto a los que mandan, y también los que no votan, esos también mandan.

Vendrá ese día del Juicio de las naciones, y todos, todos los que viven en la democracia y han tenido y tienen derecho a voto, todos estos mandan, deciden y ordenan.

P. Jesús
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Consejo nº 526

.-De que entre los esposos haya concordia, depende tu dicha y la de tu familia.

P. Jesús

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San Camilo de Lelis, Servidor de los Enfermos

Nació en Abruzos (Italia) en 1550. Siguió la carrera militar, igual que su padre. Le apareció una llaga en un pie, que lo hizo dejar la carrera de las armas e irse al Hospital de Santiago en Roma para que lo curaran. En el hospital de Roma se dedicó a ayudar y atender a otros enfermos, mientras buscaba su propia curación. Pero en esa época adquirió el vicio del juego. Fue expulsado del hospital y en Nápoles perdió todos los ahorros de su vida en el juego, quedando en la miseria. 

Tiempo atrás, en un naufragio, había hecho a Dios la promesa de hacerse religioso franciscano, pero no lo había cumplido. Estando en la más completa pobreza se ofreció como obrero y mensajero en un convento de los Padres Capuchinos, donde escuchó una charla espiritual que el padre superior les hacía a los obreros, y sintió fuertemente la llamada de Dios a su conversión. Empezó a llorar y pidió perdón por sus pecados, con la firme resolución de cambiar su forma de actuar por completo. Tenía 25 años.

Pidió ser admitido como franciscano, pero en el convento se le abrió de nuevo la llaga en el pie, y fue despedido. Se fue al hospital y se curó, y logró que lo admitieran como aspirante a capuchino. Pero en el noviciado apareció de nuevo la llaga y tuvo que irse de allí también. De nuevo en el hospital de Santiago, se dedicó a atender a los demás enfermos, por lo que fue nombrado asistente general del hospital. Dirigido espiritualmente por San Felipe Neri, estudió teología y fue ordenado sacerdote. En 1575 se dio cuenta que ante la gran cantidad de peregrinos que llegaban a Roma, los hospitales eran incapaces de atender bien a los enfermos que llegaban. Fue entonces que decidió fundar una comunidad de religiosos que se dedicaran por completo a los hospitales.

San Camilo trataba a cada enfermo como trataría a Nuestro Señor Jesucristo en persona. Aunque tuvo que soportar durante 36 años la llaga de su pié, nadie lo veía triste o malhumorado. Con sus mejores colaboradores fundó la Comunidad Siervos de los Enfermos el 8 de diciembre de 1591. Ahora se llaman Padres Camilos. Murió el 14 de julio de 1614, a los 64 años.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Camilo de Lelis, Servidor de los Enfermos

Hermanos, Dios busca siempre y tiene sus medios para negar a los futuros santos lo que no desea de ellos. Cuando algo no te sale bien, una y otra vez, no la primera vez, porque todas las cosas en esta vida, que valen la pena, realmente cuestan, porque así es la vida y porque el enemigo de Dios no desea las obras buenas y Dios nos prueba en el amor y la perseverancia en este amor a Él; eso también hay que saberlo para que no desistáis a la primera ni a la segunda y, a veces, ni a la tercera, mientras no veáis otro camino de santidad; pero lo cierto, hermanos, amados en Cristo, que Dios sabe lo que quiere de cada uno de nosotros, y las cosas que nos ocurren nos marcan un destino, a veces, muchas, diferente a los planes que tenemos. Dios mismo, Jesús, pidió que Dios Padre le apartara lo que Él, como Dios, sabía que viviría, pero así fue la voluntad de Dios Padre que se llevó a cabo gracias a la traición de uno de los elegidos por el mismo Jesús como apóstol. ¿Es que se equivocó Dios de persona? No. Lo que pasó es que la persona cambió. Hay personas que tienen lo mejor y, estando en lo mejor, traicionan a Dios que se lo ha dado.

San Camilo de Lelis hizo una promesa a Dios, que no cumplió. Las cosas le fueron mal, por su mal proceder, y luego quiso cumplir con la promesa, pero ya Dios tenía otros planes para él.

Meditad la vida de los santos y veréis que cada uno tiene una vida semejante a la de él, porque cada uno de nosotros está destinado a ser santo. Dios lo espera, Dios lo quiere, Dios ayuda.

P. Jesús

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 PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE
– PRIMERA SECCIÓN «CREO»-«CREEMOS»
– 
CAPITULO SEGUNDO, DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

Artículo 2  LA TRANSMISIÓN DE LA REVELACIÓN DIVINA

RESUMEN

96 Lo que Cristo confió a los apóstoles, estos lo transmitieron por su predicación y por escrito, bajo la inspiración del Espíritu Santo, a todas las generaciones hasta el retorno glorioso de Cristo.

97 “La Tradición y la Sagrada Escritura constituyen el depósito sagrado de la palabra de Dios” (DV 10), en el cual, como en un espejo, la Iglesia peregrinante contempla a Dios, fuente de todas sus riquezas.

98 “La Iglesia con su enseñanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas las edades lo que es y lo que cree” (DV 8).

99 En virtud de su sentido sobrenatural de la fe, todo el Pueblo de Dios no cesa de acoger el don de la Revelación divina, de penetrarla más profundamente y de vivirla de modo más pleno.

100 El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios ha sido confiado únicamente al Magisterio de la Iglesia, al Papa y a los obispos en comunión con él.

Meditación:

RESUMEN

Dios siempre usa de la revelación. Jesús, que es Dios, podía haber escrito sus enseñanzas Él mismo, pero siguió con la tradición y habló a los hombres y estos han escrito su Revelación.

P. Jesús

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Envío diario nº 4.404- Lunes 13-7-20

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Lunes 13 de Julio de 2.020

Tiempo Ordinario/15º

Misal virtual de hoy AQUÍ

Evangelio:

San Mateo 10, 34 – 11,1

Dios, Jesús, dice que vino a separar

(Dijo Jesús a sus apóstoles): 34No penséis que he venido a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada. 35Porque he venido a separar al hombre de su padre, y a la hija de su madre, y a la nuera de su suegra, 36y los enemigos de los hombres serán los de su casa. 37El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o  a la hija más que a mí, no es digno de mí; 38y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39El que halla su vida, la perderá, y el que la perdiere por amor de mí, la hallará. 40El que os recibe a vosotros, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 41El que recibe al profeta como profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe al justo como justo, tendrá recompensa de justo; 42y el que diere de beber a uno de estos pequeños sólo un vaso de agua fresca en razón de discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.

Mt 111Cuando hubo acabado Jesús de dar sus consignas a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Dios, Jesús, dice que vino a separar

¿Por qué Dios quiere separar al hijo del padre…? Porque Dios es realista, sabía que no todos le aceptarían y, por no aceptarle, se dividiría una casa, una familia. Ahora, muchas familias están divididas por el pecado, porque se divorcian y, éstas forman otras familias, y otras más, así, porque les place; la división de que habla Jesús en el evangelio de hoy, no es una división por el pecado sino una división por la santidad, porque uno que busca la santidad, no puede vivir con un pecador; porque el pecador, llegará el día en que lo traicionará, y esto es lo que ocurre, y Jesús, Dios, lo sabía, sabía que no pueden vivir en un mismo techo, la santidad y la corrupción, porque, como Judas traicionó a Jesús, así siempre es traicionado el que anda el camino de la santidad. ¡Estás avisado!

P. Jesús
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Consejo nº 525

.-Si vas a servir a Dios, ¡la que te espera! Tendrás que resistir muchas pruebas.

P. Jesús

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Santa Teresa de Jesus “De los Andes” (1900-1920)

Virgen, Carmelita Descalza 
Primera Santa chilena 

La joven que hoy es glorificada en la Iglesia con el título de Santa, es un profeta de Dios para los hombres y mujeres de nuestro tiempo. 

TERESA DE JESUS DE LOS ANDES, con el ejemplo de su vida, pone ante nuestros ojos el evangelio de Cristo, encarnado y llevado a la práctica hasta las últimas exigencias. 

Ella es para la humanidad una prueba indiscutible de que la llamada de Cristo a ser santos, es actual, posible y verdadera. 

Ella se levanta ante nuestros ojos para demostrar que la radicalidad del seguimiento de Cristo es lo único que vale la pena y lo único que hace feliz al hombre. 

Teresa de Los Andes, con el lenguaje de su intensa vida, nos confirma que Dios existe, que Dios es amor y alegría, que El es nuestra plenitud. 

Nació en Santiago de Chile el 13 de julio de 1900. En la pila bautismal fue llamada Juana Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones Fernández Solar. Familiarmente se la conocía, y todavía se la conoce hoy, con el nombre de Juanita. 

Su niñez se desarrolló normalmente en el seno familiar: sus padres, don Miguel Fernández y Lucía Solar; sus tres hermanos y dos hermanas; el abuelo materno, tíos, tías y primos. 

La familia gozaba de muy buena posición económica y conservaba fielmente la fe cristiana, viviéndola con sinceridad y constancia. 

Juana recibió su formación escolar en el colegio de las monjas francesas del Sagrado Corazón. Entre la vida estudiantil y la vida familiar se desarrolló su corta e intensa historia. A los catorce años de edad, inspirada por Dios, decidió consagrarse a El como religiosa, en concreto, como carmelita descalza. 

Su deseo se realizó el 7 de mayo de 1919, cuando ingresó en el pequeño monasterio del Espíritu Santo en el pueblo de Los Andes, a unos 90 kms. de Santiago. 

El 14 de octubre de ese mismo año vistió el hábito de carmelita, iniciando así su noviciado con el nombre de Teresa de Jesús. Sabía desde mucho antes que moriría joven. Más aún, el Señor se lo había revelado, pues ella misma lo comunicó a su confesor un mes antes de su partida. 

Asumió esa realidad con alegría, serenidad y confianza. Segura de que continuaría en la eternidad su misión de hacer conocer y amar a Dios. 

Después de muchas tribulaciones interiores e indecibles padecimientos físicos, causados por un violento ataque de tifus que acabó con su vida, pasó de este mundo al Padre al atardecer del 12 de abril de 1920. Había recibido con sumo fervor los santos sacramentos de la Iglesia y el 7 de abril había hecho la profesión religiosa en el artículo de la muerte. Aún le faltaban 3 meses para cumplir los 20 años de edad y 6 meses para acabar su noviciado canónico y poder emitir jurídicamente su profesión religiosa. Murió como novicia carmelita descalza. 

Esa es toda la trayectoria externa de esta joven santiaguina. Desconcierta, y crece en nosotros el gran interrogante: ¿y qué hizo? Para tal pregunta hay una respuesta igualmente desconcertante: Vivir, creer, amar. 

Cuando los discípulos preguntaron a Jesús qué debían hacer para vivir según Dios quiere, El respondió: “La obra de Dios es que creáis en quien El ha enviado” (Jn. 6, 28-29). Por lo tanto, para conocer el valor de la vida de Juanita, es necesario mirar hacia dentro, donde está el Reino de Dios. 

Ella despertó a la vida de la gracia siendo todavía muy niñita. Asegura que a los seis años atraída por Dios empezó a volcar su afectividad totalmente en El. 

“Cuando vino el terremoto de 1906, al poco tiempo fue cuando Jesús principió a tomar mi corazón para sí” (Diario, n. 3, p. 26). Juanita poseyó una enorme capacidad de amar y ser amada junto con una extraordinaria inteligencia. Dios le hizo experimentar su presencia, la cautivó con su conocimiento y la hizo suya a través de las exigencias de la cruz. Conociéndolo, lo amó; y amándolo se entregó a El con radicalidad. 

Desde niña comprendió que el amor se demuestra con obras más que con palabras, por eso lo tradujo en todos los actos de su vida, empezando por la raíz. Se miró con ojos sinceros y sabios y comprendió que para ser de Dios era necesario morir a sí misma y a todo lo que no fuera El. 

Su naturaleza era totalmente contraria a la exigencia evangélica: orgullosa, egoísta, terca, con todos los defectos que esto supone. Como nos sucede a todos. Pero lo que ella hizo, a diferencia nuestra, fue librar batalla encarnizada contra todo impulso que no naciera del amor. 

A los 10 años era una persona nueva. La motivación inmediata fue el Sacramento de la Eucaristía que iba a recibir. Comprendiendo que nada menos que Dios iba a morar dentro de ella, trabajó en adquirir todas las virtudes que la harían menos indigna de esta gracia, consiguiendo en poquísimo tiempo transformar su carácter por completo. 

En la celebración de este sacramento recibió de Dios gracias místicas de locuciones interiores que luego se mantuvieron a lo largo de su vida. La inclinación natural hacia Dios, desde ese día se transformó en amistad, en vida de oración. 

Cuatro años más tarde recibió interiormente la revelación que determinó la orientación de su vida: Jesucristo le dijo que la quería carmelita y que su meta debía ser la santidad. 

Con la abundante gracia de Dios y con la generosidad de joven enamorada se dio a la oración, a la adquisición de las virtudes y a la práctica de la vida según el evangelio, de tal modo que en cortos años llegó a un alto grado de unión con Dios. 

Cristo fue su ideal, su único ideal. Se enamoró de El, y fue consecuente hasta crucificarse en cada minuto por El. La invadió el amor esponsal y, por tanto, el deseo de unirse plenamente al que la había cautivado. Por eso a los 15 años hizo el voto de virginidad por 9 días, renovándolo después continuamente. 

La santidad de su vida resplandeció en los actos de cada día en los ambientes donde se desarrolló su vida: la familia, el colegio, las amigas, los inquilinos con quienes compartía sus vacaciones y a quienes, con celo apostólico, catequizó y ayudó. 

Siendo una joven igual a sus amigas, éstas la sabían distinta. La tomaron por modelo, apoyo y consejera. Juanita sufrió y gozó intensamente, en Dios, todas las penas y alegrías con que se encuentra el hombre. 

Jovial, alegre, simpática, atractiva, deportista, comunicativa. En los años de su adolescencia alcanzó el perfecto equilibrio síquico y espiritual, fruto de su ascesis y de su oración. La serenidad de su rostro era reflejo de Aquel que en ella vivía. 

Su vida monacal desde el 7 de mayo de 1919 hasta su muerte fue el último peldaño de su ascensión a la cumbre de la santidad. Sólo once meses fueron suficientes para consumar su vida totalmente cristificada. 

Muy pronto la comunidad descubrió en ella un paso de Dios por su historia. En el estilo de vida carmelitano-teresiano, la joven encontró plenamente el cauce para derramar más eficazmente el torrente de vida que ella quería dar a la Iglesia de Cristo. Era el estilo de vida que, a su modo, había vivido entre los suyos, y para el cual había nacido. La Orden de la Virgen María del Monte Carmelo colmó los deseos de Juanita al comprobar que la Madre de Dios, a quien amó desde niña, la había traído a formar parte de ella. 

Fue beatificada en Santiago de Chile por Su Santidad Juan Pablo II, el día 3 de abril de 1987. Ha sido solemnemente canonizada por el mismo Sumo Pontífice en Roma el 21 de marzo de 1993. 
Sus restos son venerados en el Santuario de Auco-Rinconada de Los Andes por miles de peregrinos que buscan y encuentran en ella el consuelo, la luz y el camino recto hacia Dios. 

SANTA TERESA DE JESÚS DE LOS ANDES es la primera Santa chilena, la primera Santa carmelita descalza fuera de las fronteras de Europa y la cuarta Santa Teresa del Carmelo tras las Santas Teresas de Avila, de Florencia y de Lisieux. 

Sus Milagros 

El Bombero Resucitado 

El día 4 de diciembre de 1983, el voluntario de la Sexta Compañía de Bomberos de Santiago, Héctor Uribe Carrasco, cae desde una techumbre durante un incendio. Sufre un golpe eléctrico de un cable de 380 voltios, quedando completamente inconsciente y según decían los médicos, con un edema pulmonar, un edema cerebral y ninguna posibilidad de vida, pues estaba clínicamente muerto. 

Ante esta angustiosa situación, su madre, Señora Olga Carrasco de La Vega, aconsejada por un voluntario amigo del accidentado, decidió ir hasta la Cripta de Sor Teresa, para implorar por la vida de su hijo. La súplica la hizo en la Capilla, acompañada de varios voluntarios y amigos de Héctor, el día 7 de diciembre, es decir, 3 días después del accidente. 

Según testimonio de la mamá y de los amigos, desde entonces empezó a dar señal de recuperación hasta quedar totalmente restablecido. 

Los médicos están sorprendidos. El joven vive. Es un resucitado a instancias de Teresita. 

Los antecedentes del caso son enviados a Roma. De miles de milagros y favores concedidos y adjudicados a la intercesión de Sor Teresita, es éste el que el consejo de teólogos aprueba en el paso final del proceso y que llevó a Teresita a la gloria de los altares. 

Para iniciar el proceso de Canonización, debe producirse otro milagro después de la Beatificación. 

La Estudiante Resucitada 

El día 7 de diciembre de 1988, varias alumnas del Colegio Las Condes, Institución Teresiana, en el paseo de fin de año escolar, se reunieron para pasar el día. La alumna Marcela Antúnez Riveros, bañándose en la piscina del estadio del Banco Chile sufrió asfixia por inmersión. Fue sacada del agua después de al menos 5 minutos cianótica y sin ningún signo vital. 

Mientras la someten a la prácticas de reanimación, dos apoderados y un grupo de alumnas piden fervorosamente la intervención de Santa Teresa y, con asombro de los médicos de la clínica Alemana, que a la vista de la ficha médica temían daño cerebral irreversible, se recuperó rápidamente. 

Por precaución la retienen 3 días más en la clínica, saliendo de ella sin la más mínima lesión cerebral, ni traumas, siendo -los años siguientes- una alumna destacada en sus estudios. 

Realizado canónicamente el proceso en el Arzobispado de Santiago con las declaraciones de los testigos y de los médicos y llevada a Roma las actas del proceso, los médicos peritos del Vaticano declararon que la recuperación total de la niña no tiene explicación científica. Por eso, la Congregación de los Santos aprobó el milagro para proceder a la Canonización.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

Santa Teresa de Jesus “De los Andes” (1900-1920)

Los santos son tus amigos.

Para que lo comprendas mejor, te lo cuento así: Sí tú amaras a Dios sobre todas las cosas y a ti mismo con tanto amor, con el mismo amor que amases a los demás, y por este amor sufrieras lo que la vida te da, y sin quejarte fueras siempre bueno, siempre buena, confinando tu cuerpo a la pureza y castidad para no mancharte y ser sólo para Dios, y si estuvieras casado-casada, ser para tu cónyuge, para dar vida de parte de Dios, que hace lo que quiere con lo que le confiamos y él quiere que el mundo continúe, que haya vida, que nazcan hijos, y que mejor qué sean hijos del amor entre dos esposos católicos enamorados de Dios y entre los dos.

Si fuera así todo esto en ti, y murieras y fueras directo al Cielo Eterno, y allí Dios permitiera que quien, desde la tierra te pidiera le dijeras a Dios tus penas y de su parte le pidieras ayuda, y siendo tú una persona que en vida amaste y sufriste por Amor, entonces, tú ayudarías a los que te lo pidieran, y siguiendo amando a Dios y a ellos, al mundo, y teniendo y estando en Dios, le pedirías, le suplicarías por quien te pide este favor, por haber sido tú una buena persona en vida y, si lo eras, lo seguirás siendo y no te molestará ayudar a quien con confianza en tu bondad te lo pida. Digamos: “un enchufe celestial”.

Eso son los santos, y eso serás tú si ahora les pides a ellos que le pidan a Dios que te ayude a ser cada día más de Dios y menos del mundo, sin dejar de estar vivo y por lo cual vivir en el mundo actual, pero siendo bueno y cariñoso y teniendo la paciencia y la ternura de todo un Dios, como lo es Jesús, y que nos dijo la verdad que deberías tú saber: “No saben lo que hacen”.

Así que sabiendo que no saben, no les tengas miedo ni les tengas manía ni ganas de vengarte de todo lo que por ignorancia, por no saber lo que hacen te dañan; y en cuanto puedas, apártate de los malos y que tu ejemplo sea siempre de bondad y pureza y sacrificio voluntario, todo por amor a Dios y, siendo así, si tú fueras ya santo por vivir en el Cielo, ayudarías a quien te lo pidiera.

Ser santo es seguir viviendo e influyendo en el mundo terreno por la comunión que hay a través y por Dios Uno y Trino.

Ahora comprendes; ahora podrás pedir con confianza, a los santos, que te ayuden y que le pidan a Dios lo que necesitas. Y, necesitas “enchufe”  y el mejor es el de la Madre de Dios: Santa María Virgen, Inmaculada Concebida, en el Amor de todo un Dios Creador.

P. Jesús

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A. , 23 años , de MEXICO. 1/10/2010

Hola acabo de descubrir esta pagina y la verdad es q esta muy padre, y quisiera pedir su ayuda espiritual ya q desde hace tiempo q eh convivido con personas q profesan la fe cristiana y siempre me ha parecido muy padre todo lo q hacen y yo amo mi fe mi iglesia, pero creo q de un tiempo a la fecha me ah llamado mucho la atencion conocer su reliion y de hecho a veces creo q tienen cosas muy buenas
hasta eh llegado a pensar en cambiar mi religion pero no podria estar sin la eucaristia por esome detengo, q es lo q pasa conmigo mi fe catolica es debil o porq me atraen las cosas q hay en otras religiones
mil gracias

Respuesta de: María Durán de Bellido. 1/18/2010

Alma bendita.

Lo que tienen las otras religiones no católicas es que son sacadas de la verdadera y por eso tienen ese algo que agrada, y por otro lado tiene que no exigen, que uno es más libre para pecar, porque dicen que la sola fe salva. Las religiones agradan por lo que tienen de espirituales, porque se unen en grupos y hay esa amistad y alegría que da el reunirse para hablar del mismo tema que a todos implica: Dios. Pero sólo la verdadera exige y pide y ama de verdad, porque quien ama de verdad quiere que la otra persona viva a tope, al cien por cien, y vivir así es vivir perfeccionándose, y eso trae sacrificio y renuncias, cosas que no hacen, no piden los protestantes; todo es fácil, allí se casan y descasan fácilmente, pueden tomar anticonceptivos y todo es compañerismo; porque los pecadores se juntan y ríen en sus pecados; más la fe por excelencia es una convivencia con Dios Uno y Trino, es un compromiso verdadero, y en todo compromiso hay renuncia y dolor; hay sacrificio y vivir sólo para la Gloria de Dios; se debe de dejar el egoísmo y servir a los demás, sobre todo, dando ejemplo fiel de la verdad.

Es muy fácil ser de cualquier grupo protestante; piensa que hay más de treinta mil que están declarados legalmente, pero la verdad es una, es la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. No te va a convencer el protestantismo, porque no está Dios con ellos, ni siquiera el budismo o etc., porque sólo en la Iglesia Católica está Dios vivo y vive en la Eucaristía, también es la única fe que venera a la Madre de Dios.

Vigila con quien te tratas y con quien y a quien das tu amistad o hablas, te veo muy débil en la fe y puedes perder todo lo que tienes, que quizás aunque tú puede que lo consideres poco, otros, en tu lugar estarían más que satisfechos y realizados con lo que has conseguido. Piensa que Satanás te cerca, piensa que esas personas que tratas van a por ti, van a que pierdas todo lo que tienes. Luego llorarás. Ah, y no vale nada perder la vida por la ilusión de un amor humano.

Sé recia en la fe y déjate de flirtear, poniendo en peligro tu identidad espiritual. Busca tu circulo, y vive unido a él; a tu fe; y no perdiéndola tú, sino más bien orientando a otros a que la conserven, y si no la tienen, por tu ejemplo y con tu ejemplo de fe, la adquieran. Tú no debes renunciar a tu fe, ¡jamás! podrías quedar sin identidad y vivir muerto en vida.

Búscate un santo director espiritual sacerdote. Lo necesitas.

Queda en paz.

 

Sección: Otras religiones

Envío diario nº 4.403- Domingo 12-7-20

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Domingo 12 de Julio de 2.020

Tiempo Ordinario/15º

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Evangelio:

San Mateo 13, 1-23

Esos, tantos, que buscan a Dios

1Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. 2Se le acercaron numerosas muchedumbres. Él, subiendo a una barca, se sentó, quedando las muchedumbres sobre la playa, 3y Él les dijo muchas cosas en parábolas: Salió un sembrador a sembrar, 4y de la simiente, parte cayó junto al camino, y, viniendo las aves, la comieron. 5Otra cayó en un pedregal, donde no había tierra, y luego brotó, porque la tierra era poco profunda; 6pero, levantándose el sol, la agostó, y, como no tenía raíz, se secó. 7Otra cayó entre espinas, las cuales crecieron y la ahogaron. 8Otra cayó sobre tierra buena y dio fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. 9El que tenga oídos, que oiga.

10Acercándosele los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas?  11Y les respondió diciendo: A vosotros os ha sido dado conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ésos, no. 12Porque al que tiene, se le dará más y abundará, y al que no tiene, aun aquello que tiene le será quitado. 13Por esto les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden; 14y se cumple con ellos la profecía de Isaías, que dice:

<<Cierto oiréis y no entenderéis y no conoceréis. 15Porque se ha endurecido el corazón de este pueblo, y se han hecho duros de oídos, y han cerrado sus ojos, para no ver con sus ojos y no oír con sus oídos, y para no entender en su corazón y convertirse, que yo los curaría>>.

16¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! 17Pues en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.

18Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador. 19A quien oye la palabra del reino y no la entiende, viene el maligno y le arrebata lo que se había sembrado en su corazón; esto es lo sembrado junto al camino. 20Lo sembrado en terreno pedregoso es el que oye la palabra y, desde luego, la recibe con alegría;21pero no tiene raíces en sí mismo, sino que es voluble, y en cuanto se levanta una tormenta o persecución a causa de la palabra, al instante se escandaliza. 22Lo sembrado entre espinas es el que oye la palabra; pero los cuidados del siglo y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y queda sin dar fruto. 23Lo sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y da fruto, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.

Sagrada Biblia. Nacar-Colunga (1.944) 

“Palabra del Señor”

“Gloria a ti Señor Jesús”

Meditación:

Esos, tantos, que buscan a Dios

Sí, seguro que si hoy viviera Dios, Jesús, como vivió hace dos mil años, seguro que también muchos, tantos, lo buscarían e irían a escucharle.

En aquellos tiempos, Dios, Jesús, también les habló, pero en parábolas, y la gente quedaba maravillada. Hoy, sus discípulos, el Papa, hablan claramente. Existe la Doctrina Católica, que contiene las enseñanzas de Dios, expuestas para ponerlas en práctica.

Un acto de caridad es propagar la Doctrina Católica; aquí tienes el link al Catecismo de la Iglesia Católica: http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Lee y busca el tema de tu-s duda-s, y llénate de la alegría de saber cómo llevar una vida santa.

La Iglesia está para ayudarte a la santidad.

P. Jesús
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Consejo nº 524

.-¿Temes perder? Eso está bien, muy bien; ¡has perdido tanto!

P. Jesús

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San Juan Gualberto, Fundador

Estuvo a punto de vengar con sus propias manos al asesino de su hermano Hugo, pero antes de la ejecución, Juan recordó súbitamente que Cristo había orado por sus enemigos en la cruz; movido por aquél recuerdo, envainó la espada.

En el monasterio de San Miniato tuvo una visión: la imágen de Cristo inclinó la cabeza hacia el joven, como si quisiese darle a entender que había aceptado su sacrificio y su sincero arrepentimiento. Desde aquél momento la vida de Juan Gualberto cambió radicalmente. La gracia se apoderó de él de tal manera que fue a pedir al abad que le admitiese en la vida religiosa. A la muerte del abad de San Miniato, Juan abandonó el convento con un compañero y partió en busca de un lugar más retirado. Durante una peregrinación que hizo al santuario de Camáldoli, en un lugar llamado Vallis Umbrosa fundó una orden nueva en la que se observaba la Regla de San Benito. Juan modificó un tanto la observancia de esta regla, ya que suprimió el trabajo manual para los monjes de coro e introdujo a los “conversi” o hermanos legos. Probablemente el monasterio de Valleumbrosa fue el primero que tuvo hermanos legos. 

Juan Gualberto temía tanto el extremo de la laxitud como el de la dureza. Velaba particularmente por la pobreza y austeridad. Sin embargo, durante una época de hambre, socorrió milagrosamente a las multitudes que acudían a Rozzuolo. Dios le concedió el don de la profecía y de obrar milagros, ya que curó a varios enfermos. 

Murió el 12 de julio de 1073. El Papa Celestino le canonizó en 1193.

Fuente: ACI Prensa

Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús

San Juan Gualberto, Fundador

Los santos también han tenido mal genio y grandes y malas tentaciones, pero Dios, en un momento dado, acude a socorrerlos, por la esencia de su corazón; porque Dios conoce los corazones.

Los Santos, como San Juan Gualberto, fundador, tienen amigos y se fían de ellos y, con ellos, ayudan a otros y crece la comunidad de la fe que los lleva a amar a Dios y ser discípulos de Cristo con mucha rigurosidad.

P. Jesús

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Domingo, 5 de febrero de 2.012

A ti, que eres distinto a los demás:

Y lo sabes, sabes que eres distinto a los demás, y te gusta ser tratado como una persona diferente de otra, ¡no te gusta ser un número!, tienes una identidad. Sí, en todo estoy de acuerdo, pero… pero, luego quieres “ser como todos”, tener un trabajo fijo, una entrada suculenta de dinero, una familia que te quiera, un respeto y aplauso social… Vas viendo cosas buenas que le ocurren a este y al otro, y quieres que te pasen todas a ti, ¿verdad que sí? No te engañes a ti mismo, acéptalo, acepta que eres un egoísta nato, que quieres y piensas sólo y primero para ti mismo, y a eso, tantos, le llaman ser feliz, tener derecho a ser feliz. Sí, para tantos, ser feliz es ser un consentido de la sociedad, un mimado de la familia. Y no, hemos venido a servir. Y ¿dónde has visto tú que los servidores sean considerados como fenómenos?, al contrario, quien hace de servidor de otro, más bien al que sirve es al que aplauden todos, y al servidor ni le hacen el mínimo caso, exigiéndole siempre el máximo, el estar en vela, el olvidarse de sí mismo para pensar en quien está a las órdenes para servirle. El servidor no es consentido, no es un mimando de nadie, ni es un aplaudido por la masa, ni es admirado, sólo por los ángeles, que como él, también están en este mundo para servirnos a todos, y pasan desapercibidos, tan desapercibidos que ni tienen rostro, sólo son espíritus.

Amigo, ¿por qué sufres?, ¿por no ser un consentido?, ¿por ser un servidor, como lo fue Cristo, tu Señor?

Madura ya.

Seguir a Dios es servir, y el servidor tiene que dejar el egoísmo, tiene que olvidarse de sí mismo y servir a todos; no tiene el cristiano un amo, no es servidor de uno, sino de todo el mundo; un cristiano, ante todo, no puede ser egoísta ni consentido; y si tú, recién convertido, te preguntas por qué sufres tanto, por qué las cosas no salen como quisieras, te digo que Dios te está preparando para ser santo, para servir a todos y dejarte de servir a ti mismo. ¡Ya basta de ñoñerías!, ya no eres un bebé, ¡mira la vida!, ¿qué ves?… Pero, mira bien, y no con ojos de soñador, sino con ojos de idealista, que no es lo mismo, porque el soñador ¡está en las nubes!, el idealista, quiere que las cosas cambien. Mira… mira como sufren todos, todos cargan con su cruz, quieran o no, y los que tienen éxito social, ¡no tienen una vida perfecta!, muchas cosas pierden para agradar a la masa, para tener el aplauso de la mayoría y llenarse los bolsillos por ser su producto, producto de consumo social, que les entretiene, y le dan dinero, dicen, por su talento, pero no es por el talento, porque hay mucha gente talentosa, tú mismo tienes talento y puede que ahora mismo no tengas ni empleo, o trabajes en algo por lo que tu talento ni es necesario, esa es la realidad, así que seme idealista y haz algo bueno, útil, para cambiar las cosas de esta vida, pero, ¡no sólo para ti, sino para todos, para todo el mundo!; un verdadero idealista ama al mundo, no es egoísta; si fuera egoísta, sería soñador y no idealista, porque el que sueña, en sus sueños él es el protagonista, pero el idealista forma parte del mundo, es del mundo sin ser mundano, porque quiere cambiarlo. Y a eso estamos destinados todos los que propagamos el Evangelio, ¡a cambiar al mundo!, con nuestro ejemplo y nuestras palabras.

¡Amigo!, vamos, mira… mira bien tu cruz, reconócela; no tienes el trabajo laboral que quisieras, ni te pagan por él lo que querías, ni tienes fama, ni eres aplaudido, sino, más bien, si no callas, otro te cogerá tu lugar de trabajo, porque las normas de la empresa son las que valen, y no tus sueños o puntos de vista. Esa es tu cruz, y posiblemente no eres amado por toda tu familia, es más, por ser cristiano católico eres odiado, sí, he dicho odiado, y con eso quiero decir que si no vas con cuidado, si no eres discreto en tus cosas personales, si no eres capaz de valorar a Dios antes que a ti mismo, ¡te espera cada una!; y de todas maneras, por ser fiel al Papa, te vas a llevar cada disgusto familiar y social, pero, ¡eso ya lo dijo Cristo!, y sabes que eres realmente único e irrepetible, así que no vayas esperando esos sueños que os venden por televisión, porque esos sueldos de futbolista y el aplauso de los artistas, con la buena fama de los santos ya canonizados; todo esto junto, ¡ni hablar te van a otorgar en este vil mundo!, donde la pillería está en coger el lugar de otro.

Pero… ¡no te vayas!

¡Quédate en la Santa Madre Iglesia Católica!, porque aunque no se cumplan tus sueños, sí que recibirás SIEMPRE, DE DIOS, el pago de tu labor cristiana, la de propagar el Evangelio de la fe, de tu fe. Y Dios puede, por tu fe, darte lo que otros te han negado por su humanidad, por el odio que te tienen por ser cristiano católico. Así, que ¡quédate!, porque sólo en la Iglesia tendrás la recompensa que te llegará por la Divina Providencia.

Algunos, asustados y temerosos, impacientes y torpes, dejan a la Iglesia, porque piensan que así dejarán de ser odiados y tendrán oportunidades de aplausos, de hacer sus sueños, pero, no… no… Déjame decírtelo, hijo amado, amigo de Dios y mío, ¡no!, no van a dejarte ser un soñador, ¡ya nunca más!, porque empezaste a servir y ya eres un servidor, y eso, no se va a cambiar, no se cambiará, porque nadie mundano va a darte la mano después de haber visto tu luz. ¡Es la verdad!, ¡no te engaño!, así que sigue confiando en Dios y olvídate de la fama y el dinero… ¿¡es que no recuerdas ya los impuestos!? Te lo quitan todo los césares de este mundo, pero Dios da con creces; ¡claro que vas a sufrir!, pero tu nombre se puede llegar a escribir en los altares, y si nadie se ocupa de tu beatificación, ¡no importa!, lo importante es y será que, por los siglos de los siglos estarás inscrito en el Amén de Dios Hijo, Jesucristo, este amén que pronunció con su entrega en la Cruz, ¡por ti!, sí, precisamente por ti, que siendo distinto de los demás, ¡eres como todos! SALVADO por Cristo crucificado.

Amigo, hermano, te presento tu cruz, anímate a cogerla y llevarla cargada a tu espalda, mientras los mundanos cargan con gruesas piedras que transportan de un lugar a otro y van como alma en pena, ¡porque les pesan!, en cambio, ¡la cruz!, bendita sea; si a todo lo que recibes de los demás, de la vida, le das un valor de santidad, devolviendo bien por mal, y todo por Amor a Dios, entonces tu espalda se vuelve rígida, porque la gallardía, el honor de hacer una obra superior, la de VIVIR EL EVANGELIO, te da el respeto a ti mismo, ese respeto que tantos buscan en filosofías baratas y en libros de autoayuda, cuando el Evangelio es la Palabra que da alimento, y junto con la fuerza y el Amor que recibes de Dios en los sacramentos, ¡tú eres feliz con tu cruz!, feliz sin tener éxito, sin tener aplauso ni dinero y siendo odiado por algunos de tu familia, o amigos o el mismo mundo, al que tu luz molesta. ¡No pesa la cruz cuando uno va para santo-a!

Ánimo, porque sé muchas cosas maravillosas que puedo contarte, y darte la fe que necesitas para seguir adelante. La semana que viene, te hablaré de ese servir a todos, A TODOS. ¡Verás lo divertido que es!, porque al servir a todos, TE HACES LIBRE; en cambio, quien sirve a pocos, a unos cuantos, a uno, estos… pobrecitos, ¡lo que les espera!… Te lo contaré la próxima semana. ¡Sigue leyéndome!, no van a matarme a mí, no van a dañarme a mí, porque soy de Dios, y mi destino, siendo sacerdote, es darte la Palabra, consolarte, enseñarte, informarte, y aliviarte, ya que tu ignorancia te hace sufrir. ¡No sufras más!, apóyate en mí, que yo sigo a Dios.

¡Hasta la próxima semana!

Con afecto sincero.

 P. Jesús

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