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Santidad

Consultorio Familiar y Personal

Consulta 38

s. , 47 años , de peru. 5/20/2008

porque es que a veces me siento tan desprotegida y sola y eso es que siempre estoy orando siento que nadie me quiere y tengo una sed de dios ccada vez mas , estoy en proceso de cura de cancer y los momentos de soledad me siento asi puedes brindarme un consejo y aliendo , gracias dios te bendiga.

Respuesta de: María Durán de Bellido. 6/8/2008

Alma de dolores y soledad. Dios te llama y Dios te Ama, y tú sientes en ti Su Amor. Lo sientes y cada día necesitas más; esto es ir camino a la santidad. Los Santos, amada alma, los Santos siempre han sentido y sienten esta sed de Dios.

Eres un alma privilegiada en el Amor.

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 37

y. , 56 años , de argentina. 5/23/2008

Hola Maria,muy buenos tus consejos quiero consultarte por un hijo de 27 años,fue enfermo dual,con varias internaciones,hoy recuperado de droga,pero solo sale y viene a casa,fin de semana por medio,compartimos los viernes con un grupo de oracion y crecimiento carismatico,mi esposo que se suicido hace 10 años era inconverso,mi hijo fue bautizado en i.catolica y a los 20 años se bautizo en agua en una i.evangelica,estamos buscando a Dios,los medicos no dejan que este tanto conmigo,vivo sola y todos se han alejado de el,hasta mi otra hija,el fue internado porque yo sufri paralisis de cuerdas vocales,no puedo con el a pesar de que nos une un amor muy lindo ahora sin rebedias adolescentes,como debe ser,yo lo tuve de soltera,queremnos que se contacte con su papa biologico que se borra,con el que vivio fue mi esposo desde sus cuatro años,como ves este hijo en especial ha sufrido mucho por mis errores,necesito apoyo de oracion en esta ultima etapa de su tratamiento,sufre trastornos psicosomaticos yo no tengo pareja desde hace 16 años,estuve separada hasta que mi esposo murio,como puedes ver arrastro mis errores,6 años antes de nacer mi hijo yo me hice un aborto y lo llore hasta que tuve mi niño en brazos,soy diabetica desde niña,mi mama me infundio temores relativos a mi posibilidad de procrear espero tu consejo,todavia no he vuelto a ir a misa,en eso estoy.rezo el rosario a diario y pido oraciones por internet

Respuesta de: María Durán de Bellido. 6/12/2008

Alma pequeña y alma grande por la esperanza. ¡Corre! Corre mujer preciosa, corre a la Iglesia, ve a Misa, y deja que Dios te perdone y te haga una mujer nueva: ¡maravillosa! ¿Cómo? Con la confesión, mi niña, con la confesión. Confiesa tu aborto y verás como tu hijo te sonríe desde el Más Allá. Confiésate de todo lo que sabes que no estuvo bien y ponte en paz con Dios; porque Dios te ha tocado al alma y quiere que la limpies para poder abrazaros.

Dios, Jesús, quiere abrazarte, quiere llenarte de besos; esos besos que jamás te han dado: besos de Amor Verdadero. ¡Deja que Jesús te bese! y bésalo tú con tu conducta amorosa con Él.

Dios te está llamando, te necesita. Sí, te necesita para poder entregarte su amor. ¡Corre! ¡Corre niña de Dios!

Ay, que bonita eres.

Eres tan bonita que sabrás esperar con paz y calma a que tu hijo se recupere del todo. Y lo sufrirás todo con paciencia, con mansedumbre y feliz de vivir en Gracia de Dios, por confesar tus pecados y faltas y por comulgar y sentirte ¡tan amada!

Oh, niña. ¡Qué alegría!

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 36

M. , 25 años , de Argentina. 5/23/2008

Me cuesta mucho tener que aceptar los sufrimientos propios y ajenos, me duele que la gente sufra y me da impotencia sentir que nada puedo hacer, y que la vida sigue y parece que el mundo está cada minuto peor, la humanidad cada vez más enferma. No me gusta el sufrimiento, me cuesta aceptarlo y por tanto también ofrecerlo. No me gusta esta vida que padecemos y sufrimos cada día, quisiera que todo fuese distinto, pero parece ser que deberemos esperar hasta el Cielo y mientras tanto mantenernos firmes en la batalla…pero qué difícil se me hace estar feliz, con esperanza, fuerzas, ánimo, etc.

Respuesta de: María Durán de Bellido. 6/12/2008

Alma maravillosa.

Sí que sabes sufrir. ¿No ves que ya lo haces, mi bien? Deja que Jesús te consuele, deja que Santa María te bese.

¿Para qué deseas la felicidad en este mundo? La felicidad no es de este mundo, en este mundo venimos a ganarnos la felicidad Eterna. No busques, no esperes la felicidad de este mundo, porque quizás te pierdas la verdadera felicidad; que es: la Vida en el Cielo.

Vas, amada alma maravillosa, vas por caminos de sabiduría, y aprendes lo que Dios quiere enseñarte. Reza. Reza, reza.

Mientras reces, habrá ángeles que consolarán a las almas atormentadas como la tuya. ¿No oyes sus alas? Sí, sé que las oyes, porque tú vas camino de ser otro ángel por tus obras de misericordia. Amén.

Queda en paz.

 

Sección: Santidad

Consulta 35

i. , 47 años , de venezuela. 5/26/2008

BUENOS DIAS AMIGA QUIERO AHORA APARECER CON ESTE NOMBRE,MI QUERIDA AMIGA HOY LE VOY HABLAR DE MI, PASA Q ESTOY UN POCO DEPRIMIDA CON TODO LO Q ME PASA EN MI CASA NO SE SI ES Q ME PREOCUPA DE MAS O NO SE Q ES LO Q ME PASA, LE CUENTO PASA Q MI HIJA TIENE VIVIENDO 6 AÑOS CONMIGO SU ESPOSO Y SUS HIJOS ME LA PASO MOLESTA `PORQ NO PUEDO TENER MI CASA COMO YO ANTES DE ELLA VIVIR CONMIGO LA TENIA LOS NIÑOS ME HAN REBUELTO MUCHO MI CASA TODO ES UN DESORDEN LAS PAREDES SON PIZARRONES PARA ELLOS Y ESO ME TIENE ESTRESADA Y MI ESPOSO NO QUIERE ARREGLARMELA PORQ DICE Q PARA Q ESO ES DINERO PERDIDO Y SUPIERA LAS PENAS Q PASO CUANDO ME VISITAN LAS AMISTADES, DE VER COMO TENGO MI CASA ESO ME DEPRIME Y NO ME DAN ANIMOS DE HACER NADA MI CASA NO ES LA MISMA, NO ES PORQ ESTE AQUI SINO Q ELLA ACUENTA DE Q VIVE CONMIGO NO ESTA PENDIENTE DE LOS ÑIÑOS

Respuesta de: María Durán de Bellido. 6/26/2008

Alma de madre, que sufre y necesitas consuelo. Yo te lo doy, ven, ven y abracémonos, porque es triste que tengas las penas que tienes. Dios te las quitará, ya verás, ya verás, bondadosa madre y graciosa abuela.

La verdad, vamos hablarla tú y yo. ¿De acuerdo? Tú sufres más porque a tu hija le falta el “pan” y por eso tiene que vivir en tu casa, que por las paredes llenas de poco artísticos garabatos de tus nietos que tanto te necesitan y que tan bien les haces y tanto consuelo reciben de la ecuación que deseas inculcarles.

Pobrecita tu hija sin casa propia…

Ese es el problema y es lo que tú, bondadosa madre, quisieras que se solucionase. Luego se irían a su casa; tu buen esposo pintaría las paredes y tú llorarías de gran soledad sin tus nietos, tu hija y su bendito yerno.

A ver… ¿Qué solución hay por y con los problemas de tu amada hija?… ¡Ya está! Un buen empleo para el esposo de ella. Pero… ¿Y si es un empleo lejos, muy lejos? Claro, tiene que ser cerca, porque sino… ¿Cómo podrás vivir feliz sin verlos?

Ahora te ríes. Y es lo que quería; que rieses. Oh mi querida amiga. Riámonos juntas…

Bueno. Tienes salud. Todos tenéis salud, pues ¿Qué pasa? ¿Qué la casa no está limpia? ¿Podría ser porque aún no has aceptado la circunstancia de que en tu casa vive tu hija, tu yerno y tus nietos y ya no es tu casa, sino vuestra casa?

Dios quiere que con las circunstancias que vivas, con eso, seas feliz. ¿Ahora habías pensado que te diría que con eso te sacrificaras? Sí, lo sé; sé que lo has pensado, pero no, no te he dicho la palabra sacrificio, sino la palabra feliz. Y ¿Qué es lo que hace feliz a un alma cristiana? A ver… Dime ¿tú que crees?

¡Bingo!

Eso es: El servicio.

Ya sabes: El lavar los pies a los cansados, a los que sufren por no tener casa y tener que vivir en casa de sus padres, ¡de sus suegros! uuuyyy uuuuyyy ¡Qué miedo! Vivir con los suegros. ¿Lo has pensado? Bueno, ahora piensas que es cómodo para ellos… ¡Un momento! ¡Un momento chiquilla mía! ¿Tú crees que es cómodo para ellos? Antes de contestar medita. No, no cuentes hasta diez, sino que medita. Ponte en su lugar.

¿Por qué lloras ahora? Yo lo sé. Oh alma que rebosa bondad: Lloras porque los amas; amas a tu hija, a tu yerno y a tus nietos. ¡No podrías vivir sin ellos! Por eso Dios te los da. Por eso Dios permite sus circunstancias, para que tú seas feliz con ellos. ¿Ves por qué dije feliz y no sacrificada?

Anda, seca estas lágrimas. Y deja que las amistades digan lo que quieran, tú tienes la dicha de tener a tu hija en casa, al bueno de tu yerno y a los revoltosos y cariñosos nietos. ¿Qué harías sin ellos? Piénsalo.

Ya vuelves a sonreír. ¡Sabes que te aman! ¡Lo sabes! Y lo saben tus amistades.

Queda en paz.

 

Sección: Santidad