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Poesías

Pasión de Amor

 

Pasión de Amor 

Consuelo y tristeza
melancolía y esperanza,
sentimientos contradictorios
siente mi alma.

Dolor y emoción
agradecimiento y aflicción,
embargan mi ser,
siente mi corazón.

Has muerto y nos has salvado,
has expirado y nos has liberado.
Tu último aliento, por amor has entregado,
tu última gota de sangre, por nosotros has derramado.

Tu pasión nos ha rescatado,
tu Amor nos ha recuperado.
Te has hecho el sacrificio del holocausto,
que la alianza divina ha perpetuado.

Cada instante de tu dolorosa pasión,
no has dejado de amarnos.
Aunque te hayamos desgarrado el corazón,
no te has negado a liberarnos.

Tu pasión es la muestra más bella
de tu inmenso amor por nosotros,
si no fuese por ella,
pereceríamos sin salvarnos.

Tu pasión es el acto que demuestra
tu misericordia inmensa,
incluso nos perdonaste
¡mientras te dábamos muerte!

Todo un Dios, humillado,
todo un Dios, desfigurado,
todo un Dios, crucificado.
¡Todo un Dios, asesinado!

Y… lo sabías,
sabías que de este modo perecerías,
¡lo sabías!
y decidiste salvar nuestras vidas.

Mi alma, de dolor se desgarra,
al recordar tu sufrimiento,
pero a la vez, de alegría se embriaga,
porque, por tu muerte necesaria,
liberaste a la humanidad esclavizada.

Tenía que ser así,
¡debías morir en cruz!
y me duele aceptarlo,
¡oh, mi Jesús!

Permíteme, amor mío
con besos, curar tus heridas,
con lágrimas, aliviar tus llagas,
con mi pobre vida,
agradecerte tu pasión.

Oh, gracias, gracias…
gracias, Dios.
Que no me atreva yo
a no corresponder a tu Amor.

 

Alba Bellido Durán
© copyright

 

Bajo tu cuidado

 

Bajo tu cuidado 

El sol nos sonríe,

la Tierra nos acoge.

El Amor el mundo sostiene

su aliento nos fortalece.

 

Susurra el viento

tu amor por nosotros.

La brisa es

caricias tuyas, Dios.

 

La esperanza germina,

al oír tu palabra viva.

Te obedecen los astros del cielo,

se rinden a ti los mares y vientos.

 

La tierra de tus maravillas rebosa

las criaturas te adoran y gozan.

Tú, el mundo nos regalas

y bajo tu cuidado nos acompañas.

 

No somos conscientes,

de que cada instante nos amas.

No estamos pendientes,

 de que cada instante nos cuidas.

 

El universo sostienes

y nuestra vida mantienes.

Tus cuidados paternales,

¡demuestran que nos amas a raudales!

 

Si por un instante

de nosotros, te olvidaras,

de nuestro corazón latente,

su latir, no se oiría más.

                                                             

Tu palabra firme,

crea y construye.

Tu amor sin límite

hace que nuestra alma vibre.

 

Oh, Dios amado,

gracias por no descuidarte de nosotros,

y hacer salir el sol,

cada amanecer.

 

Ilumina nuestras almas

y haz sean reflejos de tu amor.

No te olvides de nuestras vidas,

y haz que permanezcamos,

 bajo tu cuidado.

 

Alba Bellido Durán
© copyright

 

Ama

 

Ama 

Ama, alma, ama,

aún en tu desdicha,

aún en tu amargura,

ama.

 

Contra el odio, lucha,

deshazte de la venganza

reviste tu corazón

de amor y de esperanza.

 

Si sabes amar

dichoso serás.

Si decides amar

el Cielo ganarás.

 

¿No eres feliz?,

¿no quieres vivir?,

¿no tiene motivo tu existir?

Ama.

 

¿No puedes perdonar?,

¿no puedes olvidar?,

¿no sabes disculpar?

Ama.

 

Aún te cueste lágrimas,

aún te partan el alma,

aún sean culpables de tu desdicha,

ama.

 

Aunque no te correspondan,

aunque no se lo merezcan,

aunque sea en la distancia,

ama.

 

A Dios

a ti,

a los demás,

ama.

 

¿Deseas ser feliz?,

¿deseas sonreír?

¿deseas el Amor sentir?

Ama.

 

El amor es algo maravilloso,

el don más prodigioso.

El amor compra todo

el amor vence a todo.

 

El amor sincero,

el amor verdadero,

¡el más puro y bello!

es aquél que proviene del Cielo.

 

Ama en el sufrimiento,

ama en el  alborozo.

Ama unido al Amor

ama por Jesús, el Señor.

 

Amigo mío,

ama con el Amor,

ama por el Amor.

 

Alma, te quiero.

 

Alba Bellido Durán
© copyright

 

Reconciliación de Amor

 

Reconciliación de Amor 

El amor con que nos amas

en tu perdón se ve reflejado,

solamente hay que aceptarlo

para vivir a tu lado.

 

La gracia, uno necesita

para vivir con alegría,

devuelve la sonrisa

y tu bella compañía.

 

Preciosa reconciliación

hallo en la confesión.

Amor inmerecido

perdón concedido.

 

Todo un Dios esperándote

para consolarte,

para perdonarte,

¡para amarte!

 

Dios

nuevamente mi alma

en tus brazos descansa,

la paz me embriaga

y tu amor me restaura.

 

Dios

deseas perdonarme,

deseas recuperarme,

deseas consolarme

y volver a tu amor, darme.

 

Nuevamente a ti regreso,

nuevamente a ti acudo,

para que mi alma limpies

y mi corazón abrases.

 

Gracia santificante,

dentro de mi nuevamente.

Preparada ahora para seguir el combate,

Aunque tenga que regresar a buscarte.

 

Bello regalo ¡oh mi Señor!

es tu reconciliación de Amor.

 

Alba Bellido Durán
© copyright