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Poesías

Bendito hombre

 

Bendito hombre

 

Dios te eligió,

y tú cumpliste.

Dios te pidió,

y tú hiciste.

 

Hombre casto y santo,

hombre bueno y trabajador.

Hombre de Dios,

con una gran Misión.

 

A María cuidaste,

a Jesús adoraste,

a la Sagrada familia

custodiaste.

 

Hombre justo,

hombre bendito.

humilde carpintero,

a quien Dios escogió.

 

San José, patriarca de la Iglesia,

ejemplo de fe y obediencia.

Al ángel escuchaste,

como Dios te pedía, obraste.

 

Bendito San José,

que a Jesús, Dios, protegiste,

y así nos diste,

la oportunidad de la Eternidad.

 

En tus brazos tuviste a Dios,

bajo tu tutela, al Salvador.

Con tus manos lo alimentaste,

con tu Fe le enseñaste.

 

Intercede por nosotros,

para que sigamos tu ejemplo,

a Dios cuidemos y adoremos,

con fe y amor, trabajemos.

 

Gracias, San José,

por ser leal y fiel.

Gracias, San José,

por cuidar, a nuestro Bebé.

 

Alba Bellido Durán
© copyright

 

¿Dolor?

 

¿Dolor?

 Tu corazón sufre,

te sientes solo.

Tu alma se aflige,

no hayas consuelo.

 

Se agota tu cuerpo,

por las penas de la vida.

Se te van las fuerzas,

por los desengaños de la gente.

 

Dolor, dolor, ¡cuánto dolor!

 

Sufres, lloras,

de pena te llenas.

Gimes, añoras

la felicidad antigua.

 

Ya no se oye tu risa,

ni se ve tu sonrisa.

Tu rostro afligido,

refleja de tu alma, el dolor.

 

Dolor, dolor, ¡cuánto dolor!

 

Alma querida, amigo mío:

Para tu sufrimiento,

hay consolación.

Para tus lágrimas,

un hombro donde llorar.

 

Para tu tristeza,

hay la alegría del Amor.

Para tu aflicción,

el rezo y la oración.

 

Dolor, dolor, ¡estás necesitado de amor!

 

Amor reparador,

Amor consolador,

Amor acogedor,

Amor de tu Padre, Dios

 

Confía, ¡confía en Dios!

Tu alma, de paz llenará,

tus lágrimas secará.

Tu sonrisa devolverá,

su Amor te invadirá.

 

Dolor, dolor, ¡deja ya de hundirte en el dolor!

 

Tu corazón sufre,

el mío, también.

Tu alma se aflige,

la de Dios, también.

porque todavía, no has ido a Él.

 

Alba Bellido Durán
© copyright

 

 

Luz perpetua

 

Luz perpetua

 

Dicha interminable,

Amor abrazador.

Felicidad eterna,

Luz perpetua.

 

Allí, donde

la flama del amor arde sin fin,

se respira la alegría,

impera la paz.

 

Allí, donde

no existe el sufrimiento,

ni dolor, ni pecado

pueden habitar.

 

Frente a ti,

el rostro de Dios,

tus ojos en sus ojos

tu alma en sus brazos

y tu corazón en su Corazón.

 

Frente a ti,

la Virgen María,

los santos y ángeles,

los justos y bienaventurados;

toda la comitiva celestial.

 

La Gloria divina

en toda su magnificencia,

¡La Gloria celestial!

a la vista de tus ojos.

 

Luz eterna,

la meta de nuestra vida.

Luz perpetua,

el Cielo que nos espera.

 

Compañía del Creador,

para siempre contigo.

comunión con la Santísima Trinidad,

complacencia de Amor y Vida, infinitos.

 

Estado supremo de felicidad,

eterno, eterno.

¡Para siempre, perpetuamente!

Gracias a ti, Jesús, Dios mío.

 

Alba Bellido Durán
© copyright

 

El milagro de tu amor

 

El milagro de tu amor

Por tu amor, creaste milagrosamente todo,

por tu amor, hiciste al ser humano.

Por tu amor,  mi alma se enamora de ti.

Por tu amor, tiene motivo mi existir.

 

Por el milagro de tu amor,

entregaste a tu Hijo al suplicio.

Por el milagro de tu amor,

nos diste la eternidad.

 

Por el  milagro de tu amor

 te das en la Comunión.

Por el milagro de tu amor

das tantas oportunidades a la humanidad.

 

Dios todopoderoso

eres el Amor, y la fuente de todo el amor.

De ti mana toda la felicidad,

toda perfección.

 

De ti fluye la bondad, toda bendición.

De ti mana la Vida Eterna,

pero sobre todo, Dios mío,

tu eres manantial de Amor.

 

Soy una diminuta gota,

comparada con el mar de tu Amor,

y al ser tu amor tan grande y maravilloso

eso me hace anhelar la salvación.

 

Tu amor da fuerzas para seguir,

tu amor da ganas de vivir,

tu amor da alegría,

tu amor da paz y compañía.

 

Maravilloso es tu amor,

majestuoso es tu amor.

¡Milagroso es tu amor!

 

Gran anhelo tengo, Dios mío,

de que cada alma,

conozca tu infinito amor,

de poder llevar al mundo

el Milagro de tu Amor.

 

Alba Bellido Durán
© copyright